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Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Ajoblanco malagueño

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Ajoblanco malagueño

Info.

Ingredientes para Ajoblanco malagueño

  • 200 gr. de almendra cruda
  • 2 dientes de ajo pequeños
  • 150 gr. de miga de pan de hogaza duro
  • 1 litro de agua fresca
  • 100 ml de leche de almendras (opcional)
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 30 ml. de vinagre de Jerez
  • Una pizca de sal (al gusto)

Cómo preparar un ajoblanco malagueño. La receta del ajoblanco o ajo blanco es muy sencilla y fácil de elaborar. Aunque como en casi todas las receta tradicionales, en cada casa se prepara de una forma, al gusto de la familia.

Lo que intento en esta sopa fría malagueña es que tengáis una base. Es la más clásica, la que encontraremos en “El libro de la cocina española” de Néstor Luján y Juan Perucho con una receta del cocinero malagueño José Gómez González.

He preguntado a varios amigos malagueños y ellos mismos me han dicho que no hay dos ajoblancos iguales. El ajoblanco se ha convertido en un plato presente en las cocinas de los mejores chefs. El gazpacho blanco, como alguno lo llama, está de moda. Con la llegada del calor, en casa encontraréis en la nevera, muchas recetas andaluzas. Probad a cocinar un salmorejo cordobés o un gazpacho andaluz bien fresquito, o una porra antequerana que me tiene enamorado. La cocina andaluza y extremeña esta muy presente en el blog, y el ajoblanco no podía faltar. Esta sopa fría tiene un ingrediente principal, las almendras.

Su origen es incierto, pero se dice que ya en tiempos de Al-Ándalus, esta sopa ya se tomaba muy similar a la que conocemos hoy. Una sopa fría humilde, cremosa y es una propuesta refrescante para empezar una comida o cena de verano. Formado por ocho ingredientes: pan, almendras, ajo, agua, aceite de oliva virgen extra, sal y vinagre. Aunque en casa, después de la visita del chef Julio Miralles, siempre va con un buen chorro de leche, si es de almendras, mejor.

Para acompañar, dicen que lo mejor son las uvas de moscatel, aunque lo he visto con guarnición de manzana, melón… Mejor al gusto de cada uno. Lo más importante es usar un buen producto. Las mejores almendras, marconas a ser posible, pan duro blanco de trigo, aceite de oliva virgen extra y vinagre decentes. Ya veis, seguimos con muchas recetas refrescantes que nos llenen de vitaminas y nos refresquen la comida, espero que os animéis.

Preparación del ajoblanco malagueño

  1. Ponemos a remojo el pan si es que lo tenemos duro. Que repose en agua fría para que la miga se ablande y sea maleable, le quitamos la corteza y reservamos.
  2. Mientras, ponemos un cazo con agua a hervir, cuando esté caliente añadimos las almendras con un colador.
  3. Las escaldamos, es decir, les tiramos por encima dos o tres cucharones de agua hirviendo. Dejamos enfriar unos minutos y las pelamos.
  4. Según los entendidos para preparar de forma tradicional el ajoblanco, deberíamos emplear un mortero o almirez, pero en casa empleamos un vaso batidor con el que queda de lujo.
  5. Si queréis probar las dos formas, podéis majar en un mortero los ajos y las almendras con un poco de sal.
  6. Dicen que un diente por persona, pero para mí queda demasiado fuerte, así que si al ajo le suelo quitar el centro para que no repita, y en casa empleamos la mitad, con 2 dientes de ajo, de sobra. L
  7. uego añadir el pan remojado y hacer una pasta a la que le vamos añadiendo el aceite para que ligue. Se le añade entonces el vinagre y finalmente el agua bien fresca.
  8. También añadimos un chorrito de leche, si es de almendras mejor, potencia el sabor de las almendras. Aunque para alguno que me lea, le parecerá un sacrilegio. Si no os gusta este pequeño consejo, emplead únicamente agua fría, que es lo que se ha hecho toda la vida.

Ajoblanco con batidora o vaso americano

  1. La otra opción, igualmente eficaz a mi modo de ver, es poner en un vaso de batidora o vaso americano, la almendras bien peladas.
  2. Las batimos con los dos dientes de ajo y el agua fría que tendremos en la nevera, que debe estar muy fría.
  3. Añadimos la miga de pan, el aceite de oliva virgen extra y el vinagre de vino, batimos hasta que esté todo bien integrado.
  4. Acabamos probando y si es necesario añadimos más agua fría o rectificamos de sal. El espesor final lo dejo a vuestra elección, pero entiendo que no debe quedar excesivamente espeso, no es un salmorejo.
  5. Dejamos reposar el ajoblanco malagueño por lo menos tres o cuatro horas en la nevera antes de servirlo.
  6. No solo para que se enfríe bien, sino porque los sabores cambian. Se agudiza el sabor del vinagre y el del ajo, y se mata el del pan.
  7. Servimos en una sopera o en raciones individuales en vasito como en las fotos, acompañado de uva moscatel.

Aunque el ajoblanco es un plato que se puede acompañar con ingredientes de lo más diverso. Podéis emplear un poco de jamón, un cubos de melón, incluso unas tiras de mojama.

Aunque en la vega granadina lo suelen acompañar de patatas asadas. En cuyo caso se realiza más líquido para poder beberlo. Si no habéis probado el ajoblanco todavía y os pica la curiosidad, no dejéis de probarlo. Una receta de 10 puntos.

Animaros con las distintas recetas de sopas frías que tenemos en el blog. Podéis ver todas las fotos del paso a paso de la receta de ajoblanco malagueño

 

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Si te ha gustado esta receta o tienes alguna duda de cómo hacerla deja un comentario

  1. Josecho dice:

    Tu receta de 10, el ajoblanco no falta nunca en nuestra nevera. Desde que nos diste la idea lo tenemos a la altura de tu salmorejo, de rechupete.

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