Cocina & recetas

Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Lasaña de pollo

Compartir Twittear
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • 3.9/5
  • 8 votos
Lasaña de pollo

Info.

Ingredientes para Lasaña de pollo

  • Para el relleno: 20 placas precocidas para lasaña
  • 500 g de carne picada de pollo
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 pimiento verde
  • 1 lata de tomate troceado de 390 g
  • 1 cucharadita de hierbas provenzales
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta blanca molida (al gusto)
  • 1 l de salsa bechamel clarita
  • 100 g de queso rallado tipo Gouda

Cómo preparar una lasaña de polloSi nos pidieran que nombráramos recetas de pasta tradicionales de la gastronomía italiana, lo más probable es que la lasaña fuera un de los primeros en salir a relucir.

Famosa en el mundo entero, la receta clásica de lasaña es la que se prepara con una salsa boloñesa como relleno, intercalada entre láminas de pasta, regada con salsa bechamel y queso rallado y gratinada al horno.

Admite todo tipo de variaciones en cuanto al tipo de relleno a utilizar, los sabores de la pasta y la salsa con la que cubrirla. A nosotros nos encanta la lasaña y hemos compartido cantidad de recetas con vosotros. Hacemos un repaso de ellas como muestra de su versatilidad y para que tengáis opciones entre las que elegir cuando queráis salir de la tradicional lasaña de carne

Completamos la oferta con esta lasaña de pollo, que hemos alegrado con un sofrito muy nuestro preparado a base de cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y tomate. Es una alternativa interesante para quienes no seáis muy aficionados a las carnes rojas o queráis alterar ligeramente la receta clásica sin correr riesgos siendo  excesivamente innovadores. El relleno se puede aligerar aumentando la cantidad de verduras y reduciendo la de pollo. Al gusto del cocinero y del comensal.

Preparación de la lasaña de pollo. El relleno

  1. Comenzamos preparando el relleno de la lasaña, que es lo que más tarda porque necesita de una cocción lenta y prolongada para que todos los ingredientes se amalgamen y quede cremoso.
  2. Lavamos bien la zanahoria y los dos tipos de pimiento y los cortamos en láminas, primero, y en pequeños dados después. Pelamos la cebolla, la partimos por la mitad y cortamos cada mitad en dados de igual tamaño que el resto de las verduras. Reservamos cada verdura por separado porque las vamos a añadir a la cazuela por orden de dureza, de la más dura a la más tierna.
  3. Podemos usar las verduras que queramos, las que más nos gusten o las que tengamos a mano. El calabacín, la berenjena, el apio y el puerro le van especialmente.
  4. Son verduras muy jugosas y de sabores suaves que encajan muy bien con el resto de ingredientes del relleno. También podemos usar ajo, según nos guste a nosotros y a nuestros comensales.
  5. Calentamos el aceite de oliva virgen extra en una cazuela. Añadimos la cebolla, que pochamos a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos o hasta que se vuelva transparente sin dorarse, para que no amargue el resultado final.
  6. Agregamos la zanahoria y sofreímos a fuego medio durante cinco minutos más. Por último, incorporamos los dos tipos de pimiento, mezclamos y sofreímos unos últimos cinco minutos.
  7. A continuación agregamos la carne de pollo picada y subimos el fuego para que el exterior selle rápidamente y no se apelmace ni se formen bolas de pollo. Ayudamos para que esto no ocurra removiendo con una cuchara sin parar.
  8. El último paso del relleno es añadir el tomate troceado, las hierbas provenzales y salpimentar al gusto. Dejamos reducir a fuego medio-bajo durante 30 minutos.
  9. Al condimentar el relleno, probamos para ver si está a nuestro gusto. Si nos resulta ácido, podemos espolvorear un poco de azúcar para contrarrestar. Aprovechamos para rectificar de de sal y pimienta si fuera necesario.
  10. Precalentamos el horno a 200º C durante 15 minutos, lo justo para hacer el resto de la lasaña y preparamos la salsa bechamel.

Preparación de la lasaña de pollo. La salsa bechamel y el montaje final

  1. Mientras el relleno reduce, preparamos la salsa bechamel. El espesor que le demos dependerá de si hidratamos las placas de pasta para lasaña o las utilizamos en seco.
  2. Si hacemos lo primero, las sumergimos en agua caliente durante 15 minutos y preparamos una bechamel al gusto. En el blog tenéis la receta de esta crema con todo lujo de detalles.
  3. Es más rápido usar las placas en seco, pero en este caso necesitamos hacer una salsa bechamel lo más líquida posible. Que nos asegure la hidratación de las placas de lasaña durante el tiempo de horneado. También una fuente profunda para cubrir toda la lasaña con la salsa.
  4. El montaje de la lasaña es sencillo. Ponemos en el fondo de una fuente para horno unas cucharadas de la bechamel. Cubrimos la base placas de lasaña.
  5. Extendemos una capa del relleno de pollo y verduras sobre ellas. Y sobre este, un par de cucharadas de salsa bechamel. Repetimos la operación hasta tener cuatro pisos y terminar con placas de lasaña.
  6. Podemos hacer menos capas, adaptando el montaje a nuestros gustos o a lo que nos permita la profundidad de la fuente. Una vez montada la lasaña, cubrimos con la salsa bechamel.
  7. Espolvoreamos con el queso rallado e introducimos la fuente en el horno, pre-calentado a 200º C.
  8. El tiempo va a depender, nuevamente, de si hemos o no hidratado las placas de lasaña.
  9. En caso haberlo hecho, 10 minutos son suficientes y otros 5 más de gratinado para que se dore. En caso contrario, alargamos el tiempo de horno a 20 minutos o hasta que la superficie se vea dorada.

Curiosidades, consejos y recomendaciones para una lasaña de rechupete

  • La lasaña es una de las recetas más tradicionales de la gastronomía italiana y una de las más populares, dentro y fuera del país. No conozco a nadie que no le guste. Es un plato reconfortante y sabroso que se puede adaptar fácilmente al gusto de cada uno. Ahí radica la clave de su gran éxito.
  • Es importante servir la lasaña de pollo caliente. Aunque conviene dejarla reposar unos minutos antes de servirla para evitar abrasarnos. Cuidado porque adquiere mucha temperatura en el horno.
  • La espera se puede hacer dura, pero nos hará disfrutar de cada bocado mucho más intensamente.
  • Podéis acompañarla de una ensalada de hojas verdes, ligera. Es un plato redondo en todos los sentidos: sabroso y contundente.
  • No requiere de más para saciar nuestro apetito. Nutritivo y energético, pues va cargado de proteínas e hidratos, y también económico, apto para todos los bolsillos.

Disfrutad de esta lasaña de pollo que seguro sorprenderá a vuestra familia, sobre todo gustará a los más peques. Podéis ver todas las fotos del paso a paso en este álbum de receta de lasaña de pollo.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Compartir Twittear Pin it Imprimir

Si te ha gustado esta receta o tienes alguna duda de cómo hacerla deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *