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Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Mantecados blancos. Receta tradicional

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Info.

Ingredientes para Mantecados blancos. Receta tradicional

  • 430 gr. de harina de repostería
  • 200 gr. de manteca de cerdo
  • 50 ml. de vino oloroso
  • 4 gr. de levadura química
  • el zumo de 1/2 naranja
  • Papel sulfurizado (para hornear)
  • Azúcar glass (decoración)

Cómo preparar unos mantecados blancos de azúcar. Las fechas navideñas nos dejan imborrables recuerdos. Buenos momentos con la familia, vacaciones, regalos, las comidas y cenas… Y por supuesto, todos los postres y dulces navideños que se preparan con cariño y esmero en todas las casas.

Según en qué parte de España estemos, las elaboraciones más tradicionales cambian, y hasta en cada casa son típicos unos dulces más que otros. Pero quizás hay algo que sea común a todos, el socorrido “surtido navideño”, con sus polvorones, los clásicos mazapanes, los tradicionales empiñonados, los nevaditos y estos mantecados blancos, entre otros.

Normalmente son dulces que se compran, para ahorrar trabajo añadido a todo lo que hay que cocinar en casa en esas fechas. Pero también podemos hacerlos caseros, y la mayoría son fáciles de preparar. Un ejemplo son los mantecados blancos, que hoy os mostraré cómo se elaboran en unos sencillos pasos.

Estas Navidades os animamos a preparar vuestros propios mantecados blancos en casa. Incluso pueden ayudaros los más peques de la casa, es una receta muy sencilla y se adapta perfectamente a ellos. Es un bocado delicioso, ya me contaréis. Y mandadme las fotos de vuestras creaciones, siempre me hace mucha ilusión ver el resultado de mis recetas.

Preparación de la masa de los mantecados

  1. Derretimos la manteca de cerdo. Al baño maría, o también en el microondas, un minuto y medio a media potencia. Vertemos en un bol grande.
  2. Añadimos el vino y el zumo de media naranja, mezclamos bien.
  3. Echamos la levadura sobre la harina, y a continuación vamos añadiendo la harina, poco a poco, al bol con el líquido. Vamos mezclando y se irá formando la masa.
  4. Al principio más pegajosa y luego ya más consistente. Retiramos del bol y amasamos con las manos.
  5. Obtendremos una masa homogénea, maleable y blanda. Hacemos una bola, la pasamos a  un bol enharinado y tapamos con un paño limpio o film transparente.
  6. Dejaremos reposar la masa unas 8 horas, en el frigorífico. Por lo tanto, es recomendable preparar la masa de víspera.
  7. Pasado el tiempo, volvemos con el amasado manual para ablandar la masa.
  8. Vamos cortando porciones, y las extendemos con un rodillo. Dejamos un grosor de 1 centímetro de alto. Con un molde metálico o mismo un vaso, vamos quitando porciones redondas de la masa.

Horneado y presentación final de los mantecados blancos

  1. Precalentamos el horno a 200ºC, durante 10 minutos
  2. Colocamos papel sulfurizado en la bandeja del horno, y vamos colocando las porciones de masa, separadas entre ellas.
  3. Horneamos 15/20 minutos (dependiendo de la potencia de vuestro horno) a 200ºC, calor arriba-abajo. Hasta que veamos que están dorados por la parte superior.
  4. Los retiramos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Más tarde, los colocamos en una fuente y los espolvoreamos bien con azúcar glass. Así le vamos a dar ese toque final tan característico.

Y ya estarían listos los mantecados blancos para la sobremesa, acompañados de un buen café y de una copita de licor café casero. Una combinación perfecta.

Consejos para unos mantecados de rechupete

  • Tened en cuenta que durante el proceso de preparación de los mantecados, habrá que dejar reposar la masa unas 8 horas. Lo recomendable es prepararla de víspera, y luego al día siguiente darle la forma y hornear.
  • También podéis hacer el doble de cantidad, y llevaros unos cuantos de regalo a los compañeros del trabajo, a los amigos o a casa de la familia. Os lo agradecerán y ya veréis como no queda ni el primero, están buenísimos.
  • Para conservarlos, podéis guardarlos en una caja metálica, como las típicas de galletas. Si os sobran muchos haced varias alturas, y colocad en medio un poco de papel de hornear.
  • Su nombre viene dado por la manteca de cerdo que se emplea en su proceso de elaboración. Le aporta un sabor y textura característicos. En cualquier supermercado o tienda especializada podréis encontrarla sin problema. El resto de ingredientes son muy básicos, de los que siempre hay en casa.
  • Los mantecados forman parte de la repostería más tradicional, con un origen que se remonta varios siglos atrás, gracias a los Conventos de monjas. Los Dulces de Convento son todos excelentes, con recetas mejoradas con el paso de los años, donde se nota la mano experta de las monjas.

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