Recetas de rechupete

Recetas de pescado y marisco

Milhojas de Trucha con patatas y verduras

  • 4 personas
  • Preparación fácil
  • 2,1 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
Receta de milhojas de trucha con patatas

Ingredientes

  • 3 truchas tamaño ración (500-600 gr.)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla mediana
  • 2 patatas grandes
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra Abril Selección
  • Vino blanco de una D.O. de Galicia
  • Sal fina de mesa (al gusto)
  • Un poco de perejil para decorar el plato

Estas pasadas vacaciones de Semana Santa decidimos ir a Cantabria guiados por los consejos de Carolina, la responsable de @cant_infinita. Cantabria era una de mis asignaturas pendientes y os aseguro que repetiré. Me sorprendió lo variado de sus paisajes (mar y montaña) y lo cuidado que está todo, pero por supuesto uno de los puntos fuertes de las vacaciones ha sido la gastronomía. Nuestras primas Ana y Miriam ejercieron de maravillosas embajadoras y nos llevaron a varios restaurantes que son dignos de mención aparte.

Al igual que en el resto de España nos llovió a gogó, la parte positiva es que los ríos estaban repletos de agua y los pescadores ya se están frotando las manos con la nueva temporada de pesca de truchas. Como en breve estarán en nuestras pescaderías las mejores de la temporada os dejo esta receta de hoy: Milhojas de trucha con patatas y verduras, un plato basado en la Guía gastronómica de los Valles Pasiegos. El 1 de abril comenzó también en Galicia una nueva temporada de pesca de truchas (“troitas” en galego) en los ríos. Una actividad que encuentra bastante afición en estas tierras, aunque en la actualidad el número de ejemplares ha bajado y esto hace que las truchas salvajes sean un manjar muy apreciado por pescadores y restaurantes. El consumo de trucha en España es muy elevado aunque la mayoría de las que vemos en nuestras pescaderías proceden de piscifactorías y, en menor proporción, de la pesca en ríos. Por otro lado, tenemos la “trucha de mar” o reo que se captura en aguas del Cantábrico y también en los ríos donde se dirigen a realizar el desove.

En los Valles Pasiegos de Cantabria miman como nadie su gastronomía y el respeto a las especialidades comarcales o locales de sus pueblos. Su cocina supone un signo distintivo de la zona y, como no, un homenaje a la tradición y la cultura. Degustar un cocido pasiego, una patatas al estilo de Puente Viesgo, unos caricos estofados, arroz con berza del Valle de Toranzo, sus distintos platos de trucha de río, el pollo de San Martín, esa maravillosa quesada pasiega que compramos en Liérganes (que pasada el chocolate con churros del Hombre Pez) y por supuesto, los sobaos pasiegos que me he desayunado durante varias semanas, es entrar de lleno en Cantabria. Espero que con la receta de hoy dejéis entrar en vuestras casas ese aire puro de Cantabria y como siempre os animo a que me mandéis vuestro resultado con unas fotos a elcocinero@recetasderechupete.com.

Preparación del Milhojas de Trucha

Para esta receta vamos a necesitar que las truchas estén perfectamente limpias y separadas en lomos. Pedidle al pescadero/a que os las prepare y así os evitáis todo el trabajo en casa. Recordad que aunque vengan ya preparadas de la pescadería, su piel exterior es algo viscosa, y es recomendable pasarla por agua y limpiarla luego con papel de cocina.

  1. Comenzamos por cortar la cebolla en juliana y los pimientos en tiras de similar tamaño. En una sartén con una lámina de aceite de oliva, pochamos a fuego medio con calma las verduras durante 15 minutos.
  2. Cocinamos en función de la dureza de las verduras, comenzando por los pimientos (que son más duros) y a los 5 minutos añadimos la cebolla. Salamos al gusto en este momento, ayudando así a que la cebolla también suelte agua y ayude a que no se nos pasen en la sartén. Vertemos un buen chorro de vino blanco, por ejemplo un ribeiro blanco o un vino godello, y dejamos que se evapore el alcohol.
  3. Lavamos las patatas para quitarles restos de tierra, y las ponemos a cocer en agua hirviendo con sal sin pelarlas. El tiempo de cocción va en función de la dureza de las patatas, lo normal son 15 minutos pero si son patatas del Norte de España (como los cachelos gallegos) puede que necesiten 5 minutos más.
  4. Cada lomo de trucha (de unos 20-25 cm) lo cortamos a la mitad, obteniendo 4 trozos de cada una, que salamos al gusto.
  5. Retiramos las patatas de la cazuela y dejamos que atemperen un poco para poder quitarles la piel sin quemarnos. Una vez listas, cortamos por la parte central para obtener rodajas finas de medio cm. aproximadamente. Necesitamos ocho rodajas, dos para cada milhojas. Las esquinas sobrantes podemos hornearlas también y usarlas luego como guarnición.
  6. Cada milhoja irá de la siguiente forma: Mitad lomo trucha + rodajas patata + verduras + mitad lomo trucha + verduras + mitad lomo trucha. Con 3 truchas, tendremos 12 pedazos de trucha, 4 milhojas, uno por persona.
  7. Ponemos a precalentar el horno a 180º durante 5 min. Con la función de ventilador o calor en todo el horno. En una fuente plana para horno colocamos la mitad de un lomo de trucha, con la piel hacia abajo y ligeramente impregnada de aceite de oliva (para que no se pegue a la fuente), encima dos rodajas de patata, un poco de las verduras pochadas con algo de su salsa, cubrimos con otro pedazo de trucha con la carne en contacto con las verduras (la piel hacia arriba). Una nueva capa de verduras con su salsa y cubrimos finalmente con otra mitad de lomo de trucha.
  8. Impregnamos ligeramente con un poco del aceite de las verduras, para que no se seque en exceso la piel en el horno. Horneamos durante 10 minutos a 180º. Para el emplatado hemos colocado cada milhojas en una placa de pizarra, decorada con un ramito de perejil.

Tipos de truchas

Si hacemos un repaso por la gastronomía española, encontramos muchas y diversas elaboraciones con truchas: las clásicas con jamónfritas, al horno, a la plancha, rellenas como en este caso, “a la sidra”, en cazuela, “a la catalana” o incluso en escabeche. La mayoría de las recetas están preparadas con las dos variedades más comunes:

  • Trucha común o trucha de río (Salmo trutta fario): de cuerpo esbelto, de entre 25-40 cm. (aunque puede llegar a los 60-80 cm.) y pesos a partir de los 3 Kg. Presenta una tonalidad externa de tonos grisáceos variables y multitud de manchas negras, rojas y anaranjadas. Su hábitat natural son ríos de aguas limpias y frías, principalmente los de la cornisa cantábrica y la parte atlántica de Galicia.
  • Trucha arco iris (Salmo Gairdneri): es la más habitual en la cría en cautividad en piscifactorías. Las truchas “arco iris” se caracterizan por tener una banda de colores situada a ambos laterales, y con manchas oscuras salteadas a lo largo de su cuerpo. Crecen rápido y viven poco, entre cuatro y cinco años. No suelen superar los 40 cm. de longitud. Su carne es blanca, sabrosa, baja en grasas y con buenas propiedades nutritivas.

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