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Patatas a la riojana o guiso de patatas con chorizo

  • 6 personas
  • Preparación fácil
  • 1,6 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 45 minutos
Receta de patatas a la riojana con chorizo

Ingredientes

  • 2 kg de patatas para guisar (os recomiendo patata tipo cachelo gallego)
  • 500 g de chorizo riojano curado (dulce o picante, o mezcla de los dos), o bien chorizo de confianza.
  • 2 cebollas grande
  • 3 hojas de laurel
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 punta de cayena.
  • 4 pimientos choriceros remojados en agua o una cucharada de su pulpa (se vende en botes)
  • 6 dientes de ajo.
  • 2 litros de caldo de carne (si no tenéis, agua)
  • Sal (al punto, recordad que lleva chorizo)

No se si habéis probado esta famosa receta de patatas donde el chorizo eleva el sabor del guiso al cielo. Un plato de gente del campo, de los vendimiadores de la Rioja y de toda España, un plato de toda la vida y de origen muy humilde. Os estoy hablando de las patatas a la riojana, uno de mis guisos preferidos de invierno, de los mejores para meterse entre pecho y espalda algunas calorías que te calienten.

He de reconocer que he intentado seguir todas las indicaciones necesarias para hacer estas patatas lo más riojanas posibles, pero la verdad es que no tienen ni longaniza o chorizo picante riojano, ni pimentón de Calahorra… Las patatas son gallegas, recogidas hace unos meses del huerto de mi padre y están que te mueres de buenas, los chorizos tienen un toque ahumado, pues son un regalo por colaborar en la matanza del cerdo de su amigo Odilo, impresionantes. Y ya sabéis que soy fan número uno del pimentón de la Vera de mis amigos extremeños. Los pimientos choriceros sí que son riojanos y también la elaboración, paso a paso, tal y como como me enseñó Noelia en las fiestas de Haro.

Quizás sea el mejor reconstituyente que me haya tomado para desayunar después de la juerga en una de las mejores fiestas de España, las de Haro. Me imagino que la grasilla del chorizo ayuda a contrarrestar los excesos del alcohol, algo similar a un buen cocido gallego después de una noche de farra. Ahora que ya voy viejo en esos menesteres las he preparado para la comida de fin de semana con su buena sobremesa y siesta de las de pijama.

Este plato se prepara con patatas, chorizo de guisar, pimientos choriceros, pimentón (opcional) y laurel. Es importante para que salgan perfectas que a la hora de cortar las patatas las chasquemos o casquemos para que suelten la fécula y así engorden la salsa, que debe quedar espesita. Os dejo con un clásico de los inviernos fríos de verdad, cuando apetece preparar unas patatas con chorizo, o lo que es lo mismo, patatas a la riojana.

Preparación de las patatas a la riojana

Una combinación de ingredientes que es imposible que no le guste a alguien: patatas y chorizo. Demos gracias al cerdo, un animal bendito que nos da este guiso lleno de sabor. No existe una receta-fórmula, aquí cada uno en casa lo hace a su manera, pero la base tiene que tener chorizo, patatas, cebolla, ajo, un poquito de aceite de oliva virgen extra, agua, pimientos choriceros y sal. Opcionales son el caldo de carne, puerro, pimientos, laurel, pimentón dulce o picante, incluso una guindilla o cayena… Si te atreves puedes hacer patatas a la riojana explosivas y picantes, en casa nos gustan con un toque picantón, que invite a tomar un buen rioja con la comida.

Lo importante de este plato es que el caldo nos quede cremoso, lo más parecido a las fotos que os muestro, las patatas tienen que estar a punto de deshacerse pero sin romper. El aspecto quizás no sea el más bonito del mundo pero os aseguro que su sabor es de 10 puntos, mi novia incluso suele esmagar (aplastar) las patatas con un tenedor hasta llegar a una textura deliciosa, os dejo a continuación como prepararlas, ya veréis lo sencillo que es.

Las fotos que veis las hice mientras preparaba para una receta de 12 personas, he puesto la mitad de los ingredientes pues me imagino que no todos los días tenéis a 12 a comer en casa. Si la respuesta es que sí, muy fácil, doblad los ingredientes.

  1. He usado pulpa de pimiento choricero para ahorrar tiempo, la podéis encontrar en cualquier supermercado, aunque si queréis seguir la receta de manera tradicional lo mejor es sumergir los pimientos choriceros en agua muy caliente para que se rehidraten y dejarlos un mínimo de veinte minutos. En algún caso se puede escaldar en agua muy caliente e incluso aprovechar el agua resultante de la rehidratación, aunque yo creo que no es necesario pues el guiso ya lleva bastante sabor.
  2. Añadimos a una cazuela grande un chorrito de aceite de oliva virgen extra, no es necesario mucho pues ya va a tener grasa suficiente. Incluso retiraremos al final de la cocción parte de la grasa que flota en el guiso y os aseguro que no la echaréis de menos. Picamos muy finas las cebollas y las añadimos a la cazuela, rehogamos a fuego suave unos 15 minutos. La cebolla debe estar bien fondeada, ni tirante, ni cruda, ni tostada.
  3. Pelamos las patatas y las rompemos en trozos de unos 4-5 cm con la ayuda de un cuchillo. El primer corte debe ser liso para meter el cuchillo pero antes de cortar todo el trozo debemos romper la patata, así soltará la fécula o almidón y engordará la salsa.
  4. Cortamos el chorizo en tacos gruesos y los echamos al sofrito de cebolla junto a los dientes de ajo sin pelar. Rehogamos un par de minutos. Añadimos una cucharada de pimentón dulce y la punta de la cayena, removemos todo muy bien juntando los sabores. Menosde un minuto que tampoco queremos que se nos queme el pimentón.
  5. Añadimos las patatas y juntamos bien con el resto de ingredientes, echamos caldo de carne hasta cubrir las patatas por lo menos un dedo por encima de las mismas. Subimos el fuego y cuando rompa a hervir, lo bajamos y añadimos la pulpa de los pimientos choriceros, removemos juntando todo y tapamos la cazuela dejando que respire un poco.
  6. Cocemos todo durante unos 30 minutos hasta que las patatas estén hechas, moviendo la cazuela de vez en cuando para que el caldo engorde. Si se quedan secas, vamos añadiendo más agua, siempre fría. Dejamos reposar 10 minutos y corregimos de sal si fuese necesario.
  7. Si el caldo queda muy líquido, aplastamos una patata y la devolvemos al guiso. Si ha quedado muy espeso, añadimos un poco de agua. Emplatamos y si queréis decorarlas, un poco de perejil picado le va que ni pintando, sólo queda repetir plato. ¡Qué aproveche y qué viva La Rioja!

Recomendaciones y consejos:

  • Me comenta Emi Albelda que ella tiene un tuneo muy bueno que probaré en Otoño (espero su foto). “Este otoño fue fantástico para las setas y los rovellones, así que me decidí a añadir unos rovellones a las patatas a la riojana; el resultado fue tan bueno que ahora cuando las preparo les añado unos pocos de los que preparé en conserva.”
  • Desde Logroño me acaba de enviar un mail Maite, como dice ella desde el cogollito de la Rioja y me comenta que estas no son las verdaderas patatas a la riojana (Maite, prometo hacerlas en cuanto pueda), a estas patatas allí se le llaman de rancho que además suelen llevar carne (costilla de cerdo, conejo o cordero). Me comenta: “A mi personalmente, me gustan con costilla de cerdo, y si es falsa, mejor, pues el guiso sale mas fino, y si ya le pones unos caracoles que hayas cocido antes, lo bordas. Siempre tengo en el congelador caracoles que recojo en el campo, y después de 15 días más, los lavo bien y los cuezo, y así los añado a diferentes guisos, o les hago una salsita y a untar pan.”

 

Vamos al tema, te dejo con la receta de las verdaderas patatas a la riojana:

  1. Se pelan y lavan las patatas, se parten chascándolas, se les añade agua que las cubra, pero uno o dos dedos por encima, se les pone ajo picadito, pimiento seco o verde, (mejor seco) y laurel.
  2. Se dejan cocer 20 minutos a fuego medio y cuando ya están cocidas, en una sartén aparte, se pone tocino blanco partido en daditos. Se deja que se refría en su propia grasa, con un poquito de sal, y luego en esa grasa que da el tocino.
  3. Se echa pimentón molido dulce o picante, al gusto, y se echa encima de las patatas. Estas patatas, se llaman patatas a lo pobre con chinchorras.
  4. Luego con el caldito que queda en el plato, y el pimiento seco si quieres, se machacan algunas patatitas, y se echa aceite crudo, y se unta con pan. Esta de chuparse los dedos, yo le llamo mojete.

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