Recetas de rechupete

Recetas de carnes y aves

Albóndigas con almendras y pistachos

  • 6 personas
  • Preparación fácil
  • 3,2 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 35 minutos
Receta de albondigas con pistachos

Ingredientes

  • 500 g de carne (mezcla, ternera-cerdo, para que queden más jugosas).
  • 3 rebanadas de pan de molde
  • 1 vaso de agua caliente (para que rompa a hervir en seguida).
  • 1 chorrito de Brandy.
  • 2 Cebollas.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1/2 Pimiento rojo
  • Aceite de oliva virgen extra I Love Picual
  • 2 cucharadas de sal, al gusto.
  • Pimienta molida, al gusto.
  • Un pelín de nuez moscada.
  • almendras y pistachos picados.
  • 2 huevos

Albóndigas ó almóndigas, como he escuchado desde pequeño, son unas pequeñas bolas de carne, aunque también existe la variable vegetariana, seitán, que hacen la delicia de niños y mayores. Un plato muy popular en todo el mundo, dónde para cocinarlo no es necesario más que el buen saber de un escolar en clase de plastilina. Una receta para que los más pequeños de la casa colaboren y se hagan cocinillas como vosotros. En cada casa las albóndigas se hacen de una manera distinta, hay miles de estilos, sencillas o más complicadas, con más o menos huevo, con miga de pan, con pan rallado, con o sin ajo, con perejil, con comino, tomate, vino tinto, blanco… a cada uno le salen de una manera distinta. En el blog podéis encontrar varias recetas: gourmet con queso y tallarines de judías verdes, las de Pilar de ave con tomate casero, con un toque exótico de curry o con todo el alma de la cocina griega, las famosas Pseftokefedes. Sean como sean, todas están buenas, estas llevan un toque de frutos secos que os encantarán.

Son tan famosas como antiguas, la palabra albóndiga procede del árabe al-bunduqa, ‘la bola’, y ya en El Quijote podemos leer una pequeña conversación entre don Antonio y su compañero de mesa, don Sancho: “—Acá tenemos noticia, buen Sancho, que sois tan amigo de manjar blanco y de albondiguillas, que si os sobran las guardáis en el seno para el otro día. —No, señor, no es así —respondió Sancho—, porque tengo más de limpio que de goloso, y mi señor don Quijote, que está delante, sabe bien que con un puño de bellotas o de nueces nos solemos pasar entrambos ocho días. Verdad es que si tal vez me sucede que me den la vaquilla, corro con la soguilla, quiero decir que como lo que me dan y uso de los tiempos como los hallo; y quienquiera que hubiere dicho que yo soy comedor aventajado y no limpio, téngase por dicho que no acierta, y de otra manera dijera esto si no mirara a las barbas honradas que están a la mesa.” (Quijote, Rico, 1133-1134). Estas no son albondiguillas de ave como en el Quijote pero están igual de ricas, os cuento como las hago yo, a ver si os gustan.

Preparación de las albóndigas

  1. Lo primero de todo es hacer las pelotas de carne, que todas salgan más o menos igual. Salpimentamos la carne, tanto la de ternera como la cerdo en un cuenco grande, rompemos los 2 huevos y los añadimos, la nuez moscada, las rebanadas de pan sin la corteza, y sin miedo, empezamos a trabajar la masa hasta hacer pequeñas (o grandes, eso al gusto) pelotas que luego pasaremos por harina. Las dejamos en un plato a la espera del sofrito.
  2. Mientras en una cazuela sofreímos las cebollas (picada muy fina antes) con el ajo y el pimiento (tambien bastante fino). Cuando este todo dorado introducimos 2 hojas de laurel.
  3. Pasamos las albóndigas a la cazuela a fuego alto para que se pase la carne por fuera (3-4 minutos). A estas alturas la carne pide el brandy, tened cuidado de no tener puesto el extractor en ese momento. Dejad que se evapore el alcohol y luego acabamos con un vaso de agua caliente a fuego medio hasta que quede una salsa ligeramente espesa (por la harina) durante unos 10-15 minutos. Al final de este proceso echamos los pistachos y almendras picadas y dejamos que repose unos 5 minutos más.

Yo suelo acompañarlas con arroz blanco (últimamente me pirra el basmati), pero también les va muy bien la pasta o unas patatas (las patatas van bien con todo).

Otras recetas y saber hacer por el mundo

  • Si os animáis también os podéis atrever a hacerlas como cuentan en el Quijote, en este caso debemos elegir una buena pechuga y un migajón de pan remojado en agua, lo mezclamos con un poco de tocino. Todo ello bien picado, mejor a mano y le añadimos dos yemas de huevos, lo sazonamos con jengibre, nuez moscada, cilantro seco, pimienta y sal. Tenemos un caldo de gallina colado sin verduras, y hacemos unas albondiguillas pequeñas que cocemos en este caldo dándoles sólo dos hervores. Una receta con solera como podéis ver, desde la España del 1100 a las famosas albóndigas suecas tan consumidas en Ikea cuando vamos a comprar la estantería Billy, ¿quién no las ha probado?
  • Sariki, me comenta que en su casa, la masa de las albóndigas se hace, además de los ingregientes que yo le pongo, con ajito picado muy fino y un buen puñado de perejil picado. Ahhh, y el pan, que suele ser de barra, se pone en remojo con agua o, si las quieres más jugosas, con leche. Antes de añadirlo a la carne hay que escurrir bien bien el pan.
  • Lochy me comenta en twitter que las suyas son cocidas, no fritas, y con salsa de curry. Las aprendió de su padrastro danés, el abuelo Henning. “Estas pequeñas albóndigas son las preferidas en casa por lo sanas que son y por tanto como nos gusta el sabor de cualquier plato que lleve curry. Nos las hacía el abuelo Henning, que nos falta desde Enero de 2010 y al que no podemos dejar de echar de menos. Su pésimo español (era danés, de Aalborg) creó la necesidad de desarrollar en nuestra familia un vocabulario típico, a todas luces ininteligible, pero con el que nos aviamos de maravilla para comunicarnos con el que hizo de nuestro padre durante los últimos más de 25 años.”

Tal como os comentaba al principio esta receta es un mundo y nadie tiene la verdad suprema sobre cuales son las mejores albóndigas. Os animo a que comentéis como hacéis las vuestras y donde las preparan de rechupete.

  • Para mí las mejores son las de la taberna de la Sabela o en Casa Toñita en Ourense.
  • En Madrid os podéis pasar a probarlas por Taberna ‘Jota cinco‘, en la calle Alcalá, 423, en Casa Marta en la calle Santa Clara 10 o en la taberna de Pedro en la calle Alberto Alcocer 38, repetiréis sin duda.
  • En Barcelona, Mario nos recomienda la sepia con albóndigas del restaurante Hispania en la carretera Real, 54 en Arenys de Mar.
  • Joaquín Monte y Elena Teijeiro en twitter nos recomiendan las albóndigas con trufa, casi a dúo, del Portal de Echaurren en Ezcaray, La Rioja.
  • Santipenas ‏@santipenas nos asegura que las mejores están en Padrón, en Casa Ramallo (Rois), habrá que ir a probarlas.
  • Y Luis González ‏@ZulaikaSaralegi nos asegura que las mejores del mundo y se considera un especialista son las de El Molino de Oscar en Hoznayo (Cantabria), la racion a 6.50 €, verdaderamente impresionantes.

Si queréis mandarme (elcocinero@recetasderechupete.com) la receta secreta de vuestra madre o abuela, no lo penséis más. La compartiré con el mundo y el mundo os estará eternamente agradecido, si habéis encontrado el mejor sitio de vuestra ciudad para degustarlas con una cerveza fresquita o un buen vino, no dudéis en decirnos donde está, iré completando el post con vuestros mails. Gracias de antemano.

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