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Recetas de postres y dulces

Tarta de Santiago. Receta tradicional gallega

  • 8 personas
  • Preparación fácil
  • 1,10 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 60 minutos
Receta de tarta de Santiago

Ingredientes

  • 250 gramos de almendra molida cruda variedad Marcona
  • 5 huevos grandes XL
  • 250 g de azúcar blanquilla o normal
  • La ralladura de la piel de 1/2 limón (sólo lo amarillo)
  • 1/2 cuchara pequeña rasa de canela molida (unos 5 g)
  • 1 trocito de mantequilla Kerrygold sin sal para engrasar el molde
  • 1/2 chupito de aguardiente de hierbas o del licor que más te guste
  • 50 g de azúcar molido o glass para adornar la tarta

Hoy os presento un postre de los que no deben de faltar en el blog, una tarta de almendras o tradicionalmente llamada de Santiago o Compostelana. Y es que Galicia es epicentro de postres con almendra aunque no nos encontramos en tierra de almendros ya desde el Medievo existen referencias de postres con este fruto. Antiguamente la almendra era un lujo reservado a pocos, pero aquellos que se lo podían permitir hacían postres con ella. La primera tarta de Santiago aparece documentada en 1577 durante una visita de D. Pedro de Porto a Compostela y la primera receta es de Luis Bartolomé de Leybar en el libro Cuaderno de Confitería (1835 Epígrafe de “Tarta de Almendra”)

Ya decía Álvaro Cunqueiro: “Sorprende, hoy que ya apenas hay almendros en Galicia, el gran gasto que Galicia ha hecho tradicionalmente de almendras. Todas las tartas gallegas, la compostelana, la de Mondoñedo, llevan almendra. En la Galicia del sur, en Ribadavia, en Allariz, se siguen haciendo excelentes almendrados. En algunas villas, como Villalba, por las fiestas del patrón, hacen excelentes bizcochos de almendra, que salen duros de corteza pero blandos, a veces casi natilla por dentro. En Vivero y Ortigueira hacen colinetas, una especie de tarta bizcochada con almendra… un sinfin de postres”

Sus principales ingredientes son almendras, azúcar y huevos, todos ellos a partes iguales. No es una tarta barata ni ligera pero si te gusta la almendra sin duda esta es tu tarta, francamente deliciosa. Os dejo con “La compostelana”, uno de los más ricos y típicos dulces gallegos. Espero que os guste y os animéis a poner un trocito de Galicia en vuestra cocina.

Preparación de la Tarta de Santiago:

La auténtica tarta de Santiago se elabora con harina de almendras en distintos gramajes y mezcladas con huevo y azúcar. Desde hace relativamente poco se espolvorea con azúcar glass sobre una plantilla de la Cruz de Santiago o de la concha del Peregrino (1924, Pastelería compostelana “Casa Mercedes Mora”). La que os presento hoy es con un toque de canela,  ralladura de limón y aguardiente de hierbas (ingrediente que añade mi madre).

Como véis he seguido las indicaciones de una conquense y un gaditano, muy gallegos no son, pero sus recetas están explicadas al detalle para que tu tarta de Santiago salga perfecta. Yo he cogido lo mejor de los dos y he añadido un toque gallego de orujo de hierbas, “made in” mi madre y el libro de Álvaro Cunqueiro. Además os comparto un detalle de mi infancia: una foto de la receta a mano y un pequeño dibujo que le regalé a mi madre cuando era un crío. Recientemente he fotografiado todas las recetas de su recetario de toda la vida.

Para esta receta he empleado un molde de cerámica desmontable de 23 cm de Lékué, de lo mejorcito en moldes para tartas, sobre todo porque al llevar el plato de cerámica incorporado sólo tienes que desmoldar y listo. Aunque también puedes encontrar moldes especiales para preparar esta tarta, con ellos te quedará un poco más fina que la mía y la almendra estará más crujiente.

  1. La tarta es muy sencilla y sobre todo rápida de preparar, en 10 minutos tienes todo montado y el horno trabaja sólo, así que yo diría que es una tarta que puede hacer un niño. Lo importante es la calidad de los ingredientes con los que vamos a trabajar. La almendra que he empleado es tipo marcona pero podéis elegir aquella que más os guste.
  2. Molemos la almendra en una picadora, lo mejor es que sea en dos tandas para obtener dos gramajes diferentes: una muy molida, casi harina, y la otra un poco más gruesa para que se note al comer. Colocamos la almendra molida en el horno a unos 120º durante unos 10 minutos, de esta manera conseguimos que la almendra suelte sus aceites y aromas, a la vez que desaparece parte de la humedad que suele tener la almendra cruda. También podéis hacerlo en una sartén tostando la almendra a temperatura baja.
  3. Mientras la almendra se está tostando añadimos en un bol el azúcar y los huevos. Batimos todo bien hasta que blanqueen un poco. Reservamos.
  4. Lavamos el limón, secamos y rallamos la mitad del mismo. Añadimos la ralladura, medio chupito (25 ml) del licor que más os guste (yo le he añadido licor de hierbas de mi padre) y media cuchara de canela molida a la mezcla del huevo.
  5. Dejamos que se enfríe la almendra tostada y cuando esté tibia añadimos la crema de huevo aromatizada. Mezclamos bien con una espátula, sin llegar a batir, sólo remover los ingredientes para que la almendra se junte bien con la crema de huevo.
  6. Precalentamos el horno a 180º centígrados (arriba, abajo y aire).
  7. Untamos el molde desmontable con la mantequilla y vertemos la mezcla en el mismo. Introducimos la tarta en el horno a 180º centígrados durante 35 minutos hasta que la superficie esté bien dorada, los últimos 10 minutos con un trozo de papel de aluminio para que no se nos queme. Tal como os he comentado en muchas otras recetas, cada horno es un mundo, en alguno la tarta estará en 40 minutos y en otros necesitará menos. Probad con un tenedor de vez en cuando para ver si la tarta está hecha, siempre debe salir el tenedor limpio.
  8. Cuando la tarta esté bien horneada la sacamos y dejamos que se enfríe. Unos diez minutos después desmoldamos, ponemos una plantilla recortada de una cruz de santiago o una vieira de peregrino y adornamos con azúcar glass. En mi caso me he apropiado de la cruz de la receta de Su de Webos fritos. Para que te quede impecable lo mejor es tamizar el azúcar glass con un colador y lo movemos con pequeños pulsos de muñeca encima de la superficie de la tarta. Sólo queda que retiréis la plantilla de la cruz con cuidado y ya tenéis uno de los postres más famosos de Galicia.

Y como siempre os digo, no dejéis de poner un trocito de Galicia en vuestra cocina. A comer y sobre todo compartid!

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