Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Tarta de limón sin horno. Postre fácil y casero.

  • 6 personas
  • Preparación super fácil
  • 1,1 €/persona
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
Receta de tarta de limón

Ingredientes

  • 200 grs de mantequilla irlandesa Kerrygold ( o una buena mantequilla si no la encontráis)
  • 3 cucharadas soperas de azúcar blanquilla
  • 1 paquete de galletas a vuestra elección, a mi me gusta tipo María (si la tarta es para una persona celiaca, deberán ser galletas sin gluten)
  • 1 cucharada (de las de café) de canela.
  • 50 grs de frutos secos variados (lo que más te gusten)
  • Para la crema: 200 ml de nata líquida para montar o crema de leche, 50 g. de azúcar para montar la nata, 1 bote pequeño de leche condensada (370 gramos), la ralladura de un limón, el zumo de 2 limones, medio vaso de leche y 1 sobre de Pronagar (4 gramos)
  • Para adornar: 2 cucharadas de las galletas que hemos triturado para la base.

¿Te gusta el sabor de los cítricos? ¿Te apasiona el limón? Este es tu postre: Tarta de limón, estamos en una época perfecta para preparar esta tarta de temporada. No me digáis que no se os hace la boca agua, la fresca y ácida sensación de limón pero con un equilibrio dulce de leche condensada y nata montada. Si además parte de la tarta es un crujiente de galleta y frutos secos tostados… uff, para mí casi ronda la perfección. Este postre nos lo envía mi amiga Mónica y además lo ha adaptado para que lo pueda comer su madre que es celiaca, sólo hemos tenido que sustituir las galletas por unas sin gluten.

En esta tarta encontramos un nuevo ingrediente que hasta ahora no había utilizado mucho en mi cocina: agar agar, de la marca Pronagar®. Este es agar-agar en polvo de elevada pureza, obtenido exclusivamente del alga roja Gelidium, capaz de formar una gelatina vegetal transparente muy rica en fibra soluble (94,8%) y minerales. Se utiliza para espesar y gelificar alimentos, con un poder de gelificación 10 veces superior al de las gelatinas de origen animal sin añadir ningún sabor ni olor. Es muy beneficiosa para la salud y desde hace cosa de un mes es lo que empleo en mi cocina en sustitución de las famosas gelatinas, porque es fácil de usar y sirve tanto para platos en frío como en caliente (además apta para celiacos pues no tiene gluten). Esta marca de agar hace cursos gratis una vez al mes, si vais la profe Esperanza os explicará, tal como hizo conmigo, como preparar deliciosos platos. Os dejo con este postre venial, ya veréis como no os arrepentiréis de caer en la tentación.

Preparación de la base de galleta:

  1. Untamos una capa muy fina de mantequilla en el molde. Derretimos el resto de la mantequilla usando el microondas, así es más rápido. Con la picadora trituramos las galletas (si eres celiaco deben ser sin gluten, las podéis encontrar en casi todos los supermecados, en Mercadona yo las he visto). Si no tuvieses picadora, en un trapo de cocina echamos las galletas, envolvemos y las machacamos con una cuchara o algo pesado, no queda tan fino pero sirve igual, debería de quedar como si fuese pan rallado. Reservamos 2 cucharadas de las galletas para adornar la tarta al final.
  2. Mezclamos la mantequilla derretida con el azúcar y la canela con unas varillas manuales o una batidora. Añadimos todo por encima de las galletas trituradas.
  3. Tostamos los frutos secos que más nos gusten en una bandeja de horno a 180º durante 5 minutos, lo justo para que desprendan sus aceites y aromas y queden con un toque más crujiente. Los picamos de igual manera que las galletas y añadimos a la masa anterior.
  4. Distribuimos y repartimos por la base de un molde desmontable . Presionamos contra el fondo con la ayuda de una cuchara o con los dedos. Y la introducimos a la nevera durante 1/2 hora.

Preparación de la crema de limón:

  1. Empezamos montando la nata o crema de leche. Vamos a necesitar 200 ml de nata o crema de leche para montar, es decir, que tenga un alto contenido en grasa. Montaremos la nata con poco azúcar pues este postre lleva leche condensada y la base de galletas ya es dulce. Yo empleo la batidora con el accesorio de varillas eléctricas ya que es más cómodo que con varillas manuales.
  2. Empleamos un bol grande, si está frío mucho mejor, al igual que la nata o crema de leche que debe de salir de la nevera ¿Por qué frío? La nata es grasa y si pilla calor pierde consistencia, si no está fría va a ser difícil que suba como queremos, si es que sube. La temperatura idónea es de unos 10º C.
  3. Añadimos la nata fría al bol y batimos hasta que pase de estado líquido a una especie de crema, con un poco de espuma. Este proceso nos llevará unos 3-4 minutos nada más. Una vez que hemos alcanzado esta especie de crema líquida densa, añadimos el azúcar, si es glass mejor, y batimos hasta que llegue a estado casi sólido. Fácil ¿no? Os aseguro que con el truco del frío sale perfecto. Reservamos.
  4. Añadimos la leche condensada a un bol con el zumo de los limones y la ralladura de un limón que previamente hemos lavado a conciencia.
  5. Ponemos en un cazo la leche entera y los 4 g de Pronagar sin dejar de remover, hervimos 3 minutos. Apartamos del fuego y añadimos a la mezcla de leche y limón anterior, batimos todo hasta que quede una mezcla homogénea, cremosa y no demasiado espumosa. Es la hora de introducir la nata montada y debemos ir integrando sin que se baje la mezcla, queremos que quede casi como una mousse. El agar agar nos ayudará a dar consistencia y que no baje cuando enfríe, pero a la vez queremos que quede esponjoso. Por si no sabéis donde haceros con agar-agar en Carrefour ya lo tienen, también en tiendas especializadas de productos ecológicos.
  6. Una vez que tenemos la crema lista la añadimos poco a poco sobre la base de galletas e introducimos en la nevera con cuidado durante 1 hora hasta que toda la crema esté firme.

Como adornar la tarta:

  1. Cubrid la superficie y los laterales de la tarta como más os guste, Mónica lo hizo en forma de rombos y queda super chula. Si queréis darle un toque mayor a cítrico, podéis confitar la piel de algún limón y adornar el mismo, pero esto es más laborioso.
  2. Como toque final puedes añadir unas frambuesas ricas ricas para darle un toque de color y un mayor sabor a fruta. Probad otras combinaciones con fruta según la temporada: fresas, arándanos, moras…

¡Y voilá! la tarta ya está hecha. Aquí tenéis queridos/as amigos/as, una tarta deliciosa a buen precio y sobre todo muy sencilla. Os dejo con algunas fotos de la tarta y del curso que impartió Esperanza sobre Pronagar.

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