Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Tiramisú casero. Receta fácil italiana.

  • 8 personas
  • Dificultad media
  • 1,8 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos.
Tiramisu italiano

Ingredientes

  • 400 g. de queso-crema Mascarpone
  • 6 huevos (de los que empleamos 6 yemas y 4 claras)
  • 150 g. de azúcar glas avainillado Royal (100 g. para las yemas y 50 g. para las claras)
  • 300 g. de bizcochos de soletilla
  • 4 cucharadas de Amaretto o el licor que nos guste
  • 100 g. de cacao en polvo Royal
  • 175 g. de café fuerte (el que más nos guste)
  • 1 pellizco de sal para montar las claras

El tiramisú es uno de los postres italianos por excelencia, se ha convertido en una receta tradicional italiana a pesar de ser bastante reciente. Su origen se sitúa en la región de Véneto en los años 50 y no llevaba marcarpone ni licor, sin queso ¿sorprendidos? Era una receta que se servía a los clientes de los burdeles después de la Segunda Guerra Mundial, una crema dulce que ofrecían como tentempié reconstituyente para dar más fuerza y levantar la libido. Su nombré derivó de la expresión veneta “ti tira su”, literalmente “tirame-arriba“. Incluso hay fuentes que concretan en que prostíbulo se localiza su creación. Arturo Filippini, presidente de la cadena de restaurantes Toulá comentó: “Había sido efectivamente después de la guerra cuando nos íbamos con amigos a los burdeles de Treviso (…) en esos tiempos tenían también cocinero (…) La maîtresse, a los clientes aficionados (pero también a las mujeres) les ofrecía un dulce diciendo con cortesía estas palabras emblemáticas: Anda, toma cariño, que te doy una cosa que ti tira su

El tiramisú era un dulce fortalecedor y de inmediato efecto gracias a la cantidad de glúcidos que incorpora. Pero en aquellos tiempos sólo empleaban 5 ingredientes: huevos y azúcar batidos, bizcochos Savoiardi mojados en café expresso y cacao en polvo. El queso lo añadieron después pues la crema de queso ralentiza la digestión, obteniendo el efecto contrario de somnolencia. La evolución y posterior reconocimiento se produjo gracias a la cadena de restaurantes Toulá en 1968 que dio a conocer en toda Italia este postre delicado, sencillo y muy cremoso. Así fue sacado de la intimidad de los prostíbulos y presentado al exterior para conseguir un gran éxito popular. Uno de mis postres preferidos.

Existe otro postre con unos inicios muy parecidos, la “sopa del duque o zuppa del duca” de finales del siglo XVII en Siena. El gran duque de Toscana Cosimo III de Médici pidió que le preparasen un postre al que le atribuían propiedades excitantes y afrodisíacas. Fue tal el éxito de este postre que en la corte italiana se tenía la costumbre de consumir abundantes porciones del mismo antes de cada encuentro amoroso.

Existen muchísimas variaciones y dependiendo del tipo de licor que utilicemos: coñac, whisky, ron o hasta licor café (lo uso cuando no encuentro Amaretto), el sabor será más o menos fuerte. Si lo preparáis para una comida con niños olvidaos del alcohol y sustituidlo por más chocolate. No dejéis de improvisar para adaptar la receta a los gustos de casa, aunque aquí os dejo la tradicional recordad que las variaciones las ponéis vosotros.

Preparación de la crema Sabayón

La crema sabayón (sambayón, ponche de crema, zabaglione o zabaione), es una crema espesa de tradición italiana a base de 3 ingredientes básicos: yemas crudas, azúcar y vino Marsala o licor Amaretto, todo batido al baño maría hasta que queda con una textura cremosa.

  1. Calentamos agua en una cazuela grande, debe estar caliente pero sin llegar a hervir. Mientras se calienta el agua vamos separando las yemas de las claras y apartamos en una taza. Los huevos deben ser frescos y hay que manipularlos a temperatura ambiente.
  2. Vamos a usar azúcar glas Royal con un toque de vainilla, lo mezclamos en un cuenco metálico con las yemas. Empezamos batiendo en el cuenco fuera del agua y cuando comience a espumear introducimos el cuenco en la cazuela con el agua caliente. Una vez dentro batimos con unas varillas manualmente o con las de la batidora hasta que doblen de tamaño. Vamos añadiendo poco a poco las cuatro cucharadas de amaretto y mezclando de manera envolvente hasta que estén incorporadas a la crema.
  3. Después de mezclar todo sacamos del baño maría y seguimos en frío hasta que nos quede una crema esponjosa y compacta. Reservamos para el montaje del tiramisú.

Preparación del tiramisú

  1. Batimos el queso hasta que quede cremoso (lo mejor es batirlo a temperatura ambiente) y mezclamos con la crema sabayón. Mezcladlo suavemente sin que se baje la crema, queremos conseguir es una crema esponjosa.
  2. Montamos las claras a punto de nieve. Para ello introducimos las claras a temperatura ambiente en un bol en el que no haya ningún resto de grasa o no subirán. Les añadimos un pellizco de sal y empezamos a batir. Mientras batimos vamos añadiendo el azúcar glas Royal. Batimos hasta que las claras suban y queden firmes, luego manejamos el merengue con una espátula de silicona.
  3. Añadimos las claras montadas a la crema anterior, mezclamos de manera envolvente y con cuidado hasta que quede todo integrado. Y ya tenemos lo más importante: la crema base del tiramisú, por si sola está que te mueres, nunca he podido evitar comerme una o dos cucharadas.
  4. Lo demás es pan comido, ponemos una cafetera italiana con un buen café, el que más nos guste, y una vez preparado lo dejamos enfriar. Cuando este frío asustamos los bizcochos con el café, tampoco tienen que soltar mucho líquido.
  5. Ponemos una capa de soletillas y otra de crema, así dos o tres veces y acabamos con crema.
  6. El último paso es el del toque del cacao, imprescindible que sea cacao de calidad y amargo. El cacao Royal le va muy bien, este ingrediente es el que da ese contraste tan importante en este postre. Lo espolvoreamos sobre el postre con un colador para que no queden grumillos. Yo suelo dejar este paso para el final de todo, justo antes de presentarlo a los invitados, porque al enfriar el cacao tiene peor presentación.
  7. Y lo fundamental, metedlo a la nevera para que enfríe. Yo lo dejo siempre de un día para otro.

Podemos presentar en una fuente o en raciones individuales en una copa chula que tengamos por casa,.

Para cerrar quería comentaros que cada italiano en su casa tiene su propia receta de Tiramisú, se parte de una base común y luego se prepara según el gusto de la familia. Yo tengo también la mía propia que varía de la que os presento aquí y a la que podéis echar un vistazo: Tiramisú a mi manera.

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