Alitas de pollo al horno con salsa de soja, miel y limón

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Alitas de pollo al horno con salsa de soja, miel y limón

Info.

Ingredientes para Alitas de pollo al horno con salsa de soja, miel y limón

  • 1 kg. de alitas de pollo
  • Para el adobo inicial del pollo: sal, pimienta negra recién molida, un poquito de tomillo y romero, una pizca de cayena o guindilla (opcional) y un diente de ajo en trocitos muy pequeños.
  • Para hacer la salsa del horneado:
  • El zumo de 2 limones pequeños o 1 grande
  • 75 ml. de salsa de soja (suave a ser posible)
  • 75 ml. de miel (la que más os guste)
  • 1 cucharadita (tipo postre) de orégano seco y molido
  • Para el acompañamiento: 200 g. de arroz de grano redondo, sal, 20 ml. de aceite de oliva virgen extra y 500 ml. de agua

Cómo hacer alitas al horno. En casa estamos probando distintas recetas con alitas de pollo, casi siempre que las preparo al horno son con salsa de barbacoa.

Esta vez las he hecho de una forma distinta, acompañando el macerado clásico que hago siempre con una salsa de soja, miel y limón. Combina muy bien el sabor cítrico del limón con el toque dulce de la miel y la soja caramelizada. No llevan mucha grasa y quedan muy doraditas, con un toque oscuro (no quemado) del color que le aporta la soja.

Os aseguro que vuelan literalmente de la fuente. Seguro que van a ser un clásico para esas sesiones de cine o fútbol con los amigos, o para esas cenas en las que no tengo mucho tiempo.

Las alitas de pollo son un excelente alimento ya que resulta baratas, están riquísimas y se pueden preparar de mil y una formas. La receta es muy fácil y económica ¡y además están para chuparse los dedos!

La salsa resulta muy sabrosa, además de la miel y soja, incorpora limón, ajo y especias como la pimienta, el tomillo, orégano y romero. Y si os gusta con un sabor picantón al estilo mexicano, sólo tenéis que añadir un poco de guindilla o cayena. Además casi no manchas la cocina, el trabajo duro lo hace el horno.

¿Os ha picado la curiosidad? ¿os gustan las alitas? Si la respuesta es sí esta es vuestra receta, distintas a las fritas, pero igual de sabrosas y jugosas, con un toque dulce y un deje fresco del limón. ¡Toma nota de la receta! podrás elaborarla cualquier día de la semana y hará las delicias de grandes y pequeños.

Preparación del pollo. Macerado

  1. Cuando compras alitas lo normal es que te las den enteras, es decir: alita, punta y muslo.
  2. En casa nos gustan las puntas, pero si no os gustan sólo tenéis que cortarlas y separarlas del resto, con la mano dislocas el hueso y con un cuchillo lo separas, se tarda menos de 5 segundos.
  3. Las colocamos libres de pelitos en una fuente y salpimentamos. Pelamos un diente de ajo (o 2 si os gusta su sabor) y lo troceamos muy menudito. Si tenéis un aplasta-ajos mucho mejor, así se juntará la pasta mucho mejor con el resto de ingredientes.
  4. Añadimos el orégano molido, una ramita de tomillo y otra de romero. Si os gusta el toque picante sería el momento de añadir la cayena o la guindilla a las alitas.
  5. Juntamos todos los sabores con una cuchara o con las mismas manos y dejamos que macere durante media hora mínimo.

Horneado de las alitas con miel, soja y limón

  1. Precalentamos el horno a 220ºC, calor arriba y abajo y aire.
  2. Con el aderezo que hemos hecho a la alitas ya sería suficiente para ir al horno y estarían muy buenas. Pero con la salsa que vamos a preparar ahora les daremos mucho más sabor.
  3. Es hora de preparar la mezcla con la que las vamos a untar. Juntamos en un bote de cristal la salsa soja, la miel y el zumo de los limones.
  4. Cerramos bien y agitamos para juntar bien los ingredientes, la mezcla debe quedar homogénea.
  5. Colocamos las alitas en una bandeja grande y untamos muy bien la parte superior con nuestro mejunje, usad un pincel o brocha.
  6. Dejamos un poco de salsa para untarlas a mitad de horneado cuando les demos la vuelta.
  7. Las metemos en el horno a 180°C y dejamos que se asen durante 30 minutos.
  8. A mitad del horneado les damos la vuelta con un tenedor y volvemos a barnizar con la salsa que tenemos reservada, así quedarán doradas por los dos lados.

Desgustación de las alitas al horno

  1. Una vez horneadas las servimos en una bandeja bien calientes y nos las comemos con las manos.
  2. En ese tiempo de horneado podemos preparar un arroz blanco como acompañamiento.
  3. También podéis servir con ensalada al gusto, así completáis un cena redonda. Servimos caliente y todo junto… verás que ricas están, se comen como pipas, una detrás de otra.
  4. Esta receta es una de las mil posibilidades que tienen las alitas a la hora de cocinarse.

Podemos tomarlas a la hora de comer como entrante a compartir, para cenar o como el plato principal de una comida con los amigos.

Os animo a que visitéis más recetas de tapas, aperitivos y pinchos perfectos para una velada inolvidable con los vuestros.

Consejos para unas alitas de rechupete

  • Este plato tiene mucha menos grasa que las alitas de pollo fritas pero no os confiéis. La piel de las alitas sigue teniendo grasa.
  • El mismo procedimiento nos vale para otras partes del pollo (muslos, pechugas…). Aunque dependiendo del tamaño necesitarán más tiempo en el horno para hacerse.
  • Si las alitas tienen restos de plumas lo más eficaz es usar un soplete o mechero para quemarlos y así arrancarlos con facilidad.

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  1. Nela dice:

    Una idea muy original y realmente parece fácil de hacer, la probaré!!

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