Buñuelos de Semana Santa

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Buñuelos de Semana Santa

Info.

Ingredientes para Buñuelos de Semana Santa

  • 400 g. de harina de fuerza
  • 10 g. de levadura fresca
  • 5 g. de semillas de anís
  • 1 huevo grande
  • 55 g. de azúcar
  • Ralladura de medio limón
  • 150 ml. de leche entera templada
  • 100 ml de licor de anís
  • 30 g. de manteca de cerdo
  • 75 ml. de agua
  • Sal (una pizca)
  • Azúcar blanquilla o en polvo para rebozar

Cómo hacer buñuelos de Semana Santa. Los buñuelos del Ampurdán son una de las recetas dulces más tradicionales de la Semana Santa.

Esta variedad de buñuelos, típica de esa región catalana, incorpora anís tanto en forma de semillas como de licor, y cuenta como ingrediente secreto con una pequeña cantidad de manteca de cerdo que le da ese punto contundente que se suma al dulce.

Se dice que la palabra buñuelo proviene del término puñuelo, nombre que se le daba en Roma a un postre que se amasaba con los puños; aunque el origen de la receta parece venir de la cultura árabe. Sus ingredientes principales son harina (de fuerza para que crezca), leche y huevo, sin olvidar la levadura fresca.

Según la región de España en la que nos encontremos podemos encontrar muchos tipos de postres, todos para ponerle un altar. En Cataluña podréis degustar estos buñuelos, pero nuestras mesas se llenarán de torrijas de leche, monas de Pascua, los gañotes de Ubrique, deliciosos roscos fritos, el Panquemado y, por supuesto, las clásicas rosquillas.

Para preparar estos buñuelos del Ampurdán sólo necesitamos unos cuantos ingredientes que encontraremos fácilmente en casa o en nuestra tienda de confianza. Tenemos que contar con que la masa tiene que reposar hasta crecer, así que conviene empezar a prepararlos al menos tres horas antes.

Mientras la masa leveda podremos aprovechar para ir preparando el resto de platos, con la confianza de saber que el postre no va a decepcionar a nadie…

Preparación de la base de los buñuelos de Semana Santa

  1. Ponemos la harina en un bol o un cuenco grande. Desmenuzamos la levadura con los dedos, sobre la harina.
  2. Mezclamos bien con la ayuda de una varilla manual, asegurándonos de que no quedan grumos.
  3. Añadimos el anís en grano, el azúcar y una pizca de sal.
  4. En otro cuenco, batimos 30 ml. de anís con la leche y el huevo.
  5. Incorporamos el líquido batido a la harina. Comenzamos mezclando con una espátula o una cuchara de madera y acabamos amasando con las manos.
  6. Echamos la manteca de cerdo poco a poco mientras seguimos trabajando la masa con las manos. Seguimos hasta tener una mezcla homogénea y elástica.
  7. Embadurnamos un bol con aceite de oliva y echamos la masa con la ayuda de una espátula. Tapamos con un trapo seco y dejamos levedar una hora y media o hasta que su tamaño se haya multiplicado por dos.
  8. Hacemos pequeñas bolas de masa con los dedos y las colocamos sobre una bandeja de horno untada con aceite o tapada con una hoja de silicona.
  9. Cubrimos las bolas con un paño seco y dejamos que fermenten una hora más.

Forma y fritura de los buñuelos de Ampurdán

  1. Ponemos a calentar a fuego medio una sartén con abundante aceite neutro (de girasol o de oliva suave) para que no le aporte más sabor a la masa.
  2. Hacemos un agujero en cada bola con la ayuda de los dedos y freímos los buñuelos por ambos lados.
  3. La dificultad de este postre está en la temperatura del aceite. Ya que si está poco caliente la masa cae al fondo y debe procurarse que se mantenga a flote. Pero si está demasiado caliente se forma una envoltura seca alrededor del buñuelo que impide que éste crezca.
  4. Además si el aceite está muy caliente, se nos dorarán muy rápidamente y quedarán crudos por dentro. La primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.
  5. Los sacamos a un plato cubierto con papel absorbente. En un vaso, mezclamos el resto del licor de anís con agua.

Presentación final de los buñuelos

  1. Con un pincel, pintamos los buñuelos con la mezcla, y los pasamos inmediatamente por azúcar.
  2. Podemos servir los buñuelos templados o fríos, es lo de menos. Lo que está claro es que son un postre delicioso para llevar a la mesa junto con el café, y una grata y dulce sorpresa para el desayuno o la merienda.

Ya tenemos nuestros buñuelos para estas fiestas de Semana Santa o para cualquier fecha del año. Es una de esas recetas que inevitablemente nos devuelven a la infancia, a la mesa de nuestras abuelas.

Si os gusta esta receta no dejéis de visitar nuestro especial de postres y dulces de Semana Santa y Pascua. Encontraréis un montón de ideas si estáis en Semana Santa. Podéis ver en este paso a paso como preparar estos buñuelos de Semana Santa.

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