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Carne guisada con patatas

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Carne guisada con patatas

Info.

Ingredientes para Carne guisada con patatas

  • 600 g de aguja de ternera en dados
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias grandes
  • 50 g de judías verdes
  • 30 g de salsa de tomate o tomate frito
  • 2 hojas de laurel
  • 200 ml de caldo de carne
  • 3 patatas medianas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra molida (al gusto)

Cómo hacer carne guisada con patatas. Qué grande es la palabra “guiso”. Un término de lo más popular que solemos utilizar mucho para referirnos a aquellos platos que han sido elaborados a fuego lento y con cocciones prolongadas.

Aunque, en realidad, “guisar” no es un término culinario en sí mismo sino una manera desenfadada de decir “cocinar”. Cuando lo usamos para elaboraciones con carne, a lo que oficialmente nos referimos es a “estofar” o “estofado”. Una técnica culinaria mediante la cual los alimentos se cuecen en un recipiente cerrado que evita la evaporación y mantiene los jugos de los mismos. En el caso de esta carne guisada con patatas el resultado es un plato sabroso y aromático que resulta irresistible para muchos.

Los guisos o estofados de carne se pueden preparar con ternera, cerdo, cordero, conejo o cualquier otra carne. Las de caza son fabulosas por su potente sabor, pero requieren de mucho tiempo de cocción porque son carnes duras. El secreto de un buen guiso o estofado de carne es el uso de una condimentación adecuada. Ya sea a base de hierbas, especias, caldos o similar, y la paciencia. Esto último es primordial porque no se puede meter prisa a un guiso y esperar que nos salga de rechupete.

Esta receta de carne guisada con patatas es una gran opción para las comidas de diario. Se puede tomar como plato único, pues va cargada de verduras y las patatas hacen las veces de guarnición. Sienta genial en invierno, cuando el cuerpo nos pide platos reconfortantes de esos que nos recuerdan a las cocinas de nuestras abuelas. Pero no deja de ser una receta atemporal, ¿a qué sí?

Le va de maravilla el reposo, así que si lo preparamos el día antes (incluso dos días antes) vamos a notar cómo se amalgaman los ingredientes de esta carne guisada con patatas y se vuelve más sabrosa. Si os gusta este tipo de recetas, no dejéis de consultar la sección de sopas, guisos y legumbres para hacer acopio de ideas para estos días de tanto fresquete.

Antes de empezar con el guiso. Carne y verduras

  1. Comenzamos limpiando bien la carne de grasa y retirando las partes blancas con un cuchillo bien afilado.
  2. Luego la salpimentamos y, en una cazuela con algo de aceite de oliva virgen extra bien caliente, la rehogamos a fuego fuerte. Removemos para que se dore por todos sus lados, el exterior se selle y los jugos queden recogidos en el interior. Retiramos y reservamos.
  3. Pelamos los dientes de ajo y los picamos finamente en brunoise. Hacemos lo mismo con la cebolla, la pelamos y la picamos, aunque esta no necesita un corte tan fino como el ajo.
  4. Lavamos las zanahorias, las pelamos y las cortamos en rodajas de medio centímetro de grosor. Lavamos también las judías, retiramos y desechamos los extremos, y las cortamos en trozos de un centímetro.

Cocción de la carne con las verduras y patatas

  1. Una vez listas todas las verduras, las rehogamos en la misma cazuela que hemos usado para la carne. Agregamos un poco más de aceite y, cuando esté caliente, rehogamos el ajo durante un par de minutos.
  2. Antes de que se dore le añadimos la cebolla, salpimentamos, removemos y bajamos el fuego para dejar que se poche durante diez minutos.
  3. A continuación añadimos la zanahoria troceada, las judías y la salsa de tomate o el tomate frito.
  4. En caso de no tener ni salsa ni tomate frito, podemos rallar un tomate fresco y usarlo en su lugar. Salpimentamos de nuevo y removemos para que se unifiquen los sabores antes de incorporar la carne, las hojas de laurel y el caldo.
  5. Tapamos la cazuela y, a fuego bajo, cocemos durante dos horas y media.
  6. Durante el proceso, comprobamos si el guiso se queda seco o no. En caso de necesitar más líquido, podemos añadir un poco de agua o, mucho mejor, más caldo de carne (que le dará más sabor).

Preparación de la carne guisada con patatas. Presentación final

  1. Ajustamos la cantidad de líquido según nuestra preferencia y lo mucho que nos guste la salsa y el mojar pan en ella a la hora de sentarnos a la mesa.
  2. Después de las dos horas de cocción a fuego lento comprobamos el punto de la carne. Sí estamos contentos con el resultado, apagamos el fuego y retiramos la cazuela.
  3. Sí la queremos más tierna, la dejamos cocer más tiempo hasta que alcance el punto deseado. Esto va a depender de la pieza que hayamos comprado, así que es orientativo.
  4. Cuando estemos listos para comer, pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en dados de igual tamaño. Calentamos abundante aceite en una sartén y las freímos a fuego medio hasta que estén tiernas.
  5. Entonces subimos el fuego al máximo y les damos un par de minutos a alta temperatura para que queden crujientes por fuera y no se deshagan cuando las incorporamos al guiso.
  6. Una vez listas las patatas, las sacamos del aceite (escurriendo bien) y las pasamos a la cazuela con la carne. Dejamos cocer un par de minutos y servimos inmediatamente con la guarnición que más nos guste.

Os animo a que probéis a hacerlo en casa. Podéis ver todas las fotos del paso a paso de esta carne guisada con patatas en este álbum.

Consejos y recomendaciones para un guiso de carne de rechupete

  • Este tipo de plato, los guisos y estofados, ganan con el tiempo de reposo porque los sabores se unifican y se asientan. Por ello, si no tenemos prisa, recomendamos que lo preparéis el día anterior. Dejando el último paso, el de las patatas, para el momento de servirlo.
  • Como podéis apreciar en las fotos, nuestro guiso no es de los que lleva mucha salsa. Lo que no quiere decir que la carne no esté tierna ni seca. En absoluto.
  • Simplemente que nos gusta así. Sí vosotros sois de los de mojar pan, no tenéis más que añadir más caldo, agua o ¿por qué no? algo de vino o brandy. Conseguiréis una salsa fabulosa.
  • Puede que la cantidad de tiempo de cocción os eche para atrás a la hora de arrancar con esta receta. No todos disponemos de dos horas y media para hacerlo a la antigua usanza.
  • Es decir, a fuego lento, siempre podemos optar por utilizar la olla exprés que, no solo nos ahorrará tiempo, sino también consumo. Eso sí, tened en cuenta que no todos los ingredientes tienen el mismo punto de cocción. Tendréis que ajustar los tiempos en consonancia.
  • Las mejores piezas para guisar son aquellas que tienen grasa entreverada, como la falda, la aguja, el morcillo, las carrilleras, porque quedan jugosas y melosas y es donde se encuentra el sabor de los alimentos.
  • Curiosamente son las menos nobles, pero la cocción lenta y prolongada obra milagros en ellas y el resultado es de película.
  • Como este guiso de carne con patatas está cargado de verduras, no necesita de guarnición alguna a la hora de llevarlo a la mesa. Aunque, si no podéis vivir sin ello, un arroz hervido le va muy bien.

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Si te ha gustado esta receta o tienes alguna duda de cómo hacerla deja un comentario

  1. Joseangel dice:

    Son muy practicas sus recetas gracias por eso

  2. eva jorge dice:

    Riquisima receta, le ha gustado mucho a mis invitados, gracias por permitir que aprendamos de sus recetas

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