Cómo hacer yogur griego

Cómo hacer yogur griego

Icono personas Para 4Icono euro 0.50€/pers.Icono calorias 120kcal/100g

Ingredientes

  • 1 litro de leche entera (mejor fresca o pasteurizada, no UHT)
  • 1 litro de leche entera (mejor fresca o pasteurizada, no UHT)
  • 1 pizca de sal (opcional, para versión salada)
  • 1 yogur natural sin azúcar (125 g, como cultivo iniciador)

Textura espesa, sabor suave y un punto ácido muy agradable. Así es como se reconoce un buen yogur casero cuando se hace con calma y sin atajos raros. Frente al yogur industrial, la versión hecha en casa permite controlar ingredientes, ajustar el nivel de acidez y conseguir una cremosidad mucho más natural. El yogur griego casero es un postre que destaca por su cuerpo denso y su versatilidad: sirve igual para desayunos con fruta que para salsas, aderezos o postres.

Aunque pueda parecer algo técnico, el proceso es más sencillo de lo que parece si se respetan temperaturas y tiempos. Con una olla, un termómetro básico y un colador fino se puede preparar un yogur espeso, limpio de sabor y muy estable. El yogur se consume desde hace miles de años en zonas de Oriente Medio, Asia Central y el Mediterráneo. En Grecia se popularizó una versión más espesa, obtenida al escurrir parte del suero del yogur tradicional, lo que ofrece el poder hacer otras recetas como las magdalenas de yogur esponjosas, el clásico que nunca falla o el bizcocho de limón y yogur. Esponjoso, fácil y jugoso.

Lo que hoy se vende como “yogur griego” fuera de Grecia muchas veces no lo es realmente, sino yogur normal espesado con nata o almidones. El auténtico yogur griego se consigue solo por filtrado, sin añadir espesantes. En la cocina griega se usa tanto en dulce como en salado: para desayunos, postres, salsas como el tzatziki y marinados de carne.

Receta casera de yogur griego

Cómo hacer yogur griego

Preparación paso a paso

  1. Vertemos la leche entera en una olla amplia y la calentamos a fuego medio hasta alcanzar unos 85 ºC. No hace falta que hierva fuerte; basta con que empiece a humear ligeramente. Este calentamiento previo mejora la textura final del yogur.
  2. Removemos de vez en cuando para evitar que la leche se pegue al fondo o se forme nata en la superficie. Si aparece una capa fina, la retiramos con una cuchara.
  3. Cuando la leche alcance la temperatura indicada, retiramos la olla del fuego y la dejamos enfriar hasta unos 45 ºC. Este punto es clave: si está más caliente, mata las bacterias del yogur; si está más fría, no fermenta bien.
  4. En un cuenco aparte mezclamos el yogur natural con un par de cucharadas de la leche templada. Removemos hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos. Esto facilita que el cultivo se reparta de forma uniforme.
  5. Añadimos esa mezcla a la olla con el resto de la leche y removemos suavemente para integrarla. No hace falta batir fuerte; solo mezclar con movimientos envolventes.
  6. Tapamos la olla y la mantenemos en un ambiente templado durante unas 8–10 horas. Se puede meter en el horno apagado con la luz encendida, envolverla en una toalla o usar una yogurtera. Cuanto más tiempo repose, más ácido quedará el yogur.
  7. Pasado el tiempo de fermentación, destapamos y comprobamos la textura. Debe estar cuajado, con consistencia similar a un yogur natural firme. Si está muy líquido, se puede dejar fermentar un par de horas más.
  8. Colocamos un colador grande sobre un bol y lo forramos con una gasa limpia o un paño de algodón fino. Vertemos el yogur cuajado dentro del colador.
  9. Tapamos y lo llevamos a la nevera para que escurra durante al menos 2 horas. Para una textura tipo yogur griego comercial, conviene dejarlo entre 4 y 8 horas. Cuanto más tiempo escurra, más espeso quedará.
  10. Durante el escurrido, el suero irá cayendo al bol inferior. No lo tiramos: se puede usar para batidos, panes o como sustituto de leche en masas.
  11. Una vez alcanzada la textura deseada, pasamos el yogur griego a un recipiente limpio y hermético. Lo removemos suavemente para homogeneizarlo.
  12. Probamos y, si se quiere versión salada, añadimos una pizca de sal y mezclamos bien. Para versión dulce, se puede endulzar después al servir.
  13. Guardamos en la nevera al menos 1 hora antes de consumirlo para que termine de asentarse la textura.
  14. Reservamos un par de cucharadas de este yogur como cultivo para la siguiente tanda. Así se puede repetir el proceso varias veces sin comprar yogur nuevo.

Hacer yogur griego en casa no es complicado, pero sí requiere respetar tiempos y temperaturas. A cambio, se obtiene un yogur espeso, limpio de sabor y sin aditivos raros, que sirve tanto para desayunos como para recetas saladas.

Consejos para un yogur griego de rechupete

  • Usar leche entera da una textura mucho más cremosa que la semidesnatada o desnatada.
  • Respetar bien las temperaturas es la clave del éxito; un termómetro de cocina facilita mucho el proceso.
  • Cuanto más tiempo de escurrido, más espeso queda el yogur, pero también más concentrado en sabor.
  • Guardar siempre un poco de yogur como cultivo permite hacer nuevas tandas sin empezar de cero.

Curiosidades de rechupete

En Grecia, el yogur espeso se sirve a menudo con miel y nueces como postre tradicional.
El suero que se obtiene al escurrirlo es rico en proteínas y minerales, y se usa en panadería y batidos.
Antes de la refrigeración moderna, el yogur se fermentaba envuelto en telas y cerca de fuentes de calor suave.

Cómo hacer yogur griego

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails

  • Al preparar yogur por primera vez aparece la duda de si se puede usar leche UHT. Se puede, pero el resultado suele ser algo menos cremoso que con leche fresca o pasteurizada normal.
  • En casas donde no hay termómetro surge la cuestión de cómo saber si la leche está a la temperatura correcta. Un truco es meter el dedo limpio: debe notarse caliente pero sin quemar, alrededor de 10 segundos sin molestia.
  • Cuando el yogur queda demasiado ácido, se plantea cómo suavizar el sabor. Fermentar menos horas y usar un yogur iniciador más fresco ayuda bastante.
  • Al ver mucho suero separado, mucha gente pregunta si el yogur se ha estropeado. No, es normal durante el escurrido; basta con remover bien para integrarlo o retirarlo si se busca más espesor.
  • En versiones más ligeras aparece la duda de si se puede hacer con leche semidesnatada. Se puede, pero conviene alargar un poco más el tiempo de escurrido para compensar la menor grasa.
  • Al querer repetir el proceso se consulta cuántas veces se puede reutilizar el mismo cultivo. Lo ideal es no pasar de 4–5 tandas seguidas para mantener la potencia de las bacterias.

Última revisión: 13 marzo 2026

Hemos trabajado 2 horas y 30 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

40 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

5/51 voto


Categorías: Recetas de postres originales Recetas de postres y dulces

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor