Congelar. Qué se puede congelar y qué no

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Qué se puede congelar y qué no. Es posible que seas de los que pasa por el supermercado y atiborra el carrito con miles de congelados porque “como no tengo tiempo, esto lo caliento y listo“.

O puede ser que tu congelador se haya convertido en el arcón de los recuerdos de lo que comiste hace siglos y que como te cansaste de guardar en la nevera, un día, por eso de no tirarlo, decides guardarlo allí, a lo Walt Disney, esperando que un día te salve la vida.

O eres de los que realmente le saca provecho al congelador y sabes que allí, tienes un tesoro-kit de supervivencia dispuesto a simplificarte la vida.

Por aquí verás que esa caja de frío puede ser tu aliada o tu castigo, dependiendo de cómo la uses. Te damos las recomendaciones para que hagas las cosas bien, etiquetes tus tappers o bolsas de congelado y sepas que puedes y cuánto tiempo puedes congelar.

Las legumbres (cocidas o después del remojo) van bien en el congelador. Si además, las mezclas con alguna grasa, mejor. Por ejemplos, el humus o el byessar.

El pesto. Es vigorizante oler albahaca fresca y es triste verla marchitarse. Prepara pesto con antelación y guárdalo en la nevera. Truco: puedes aprovechar una cubitera vieja o de hielos muy pequeños (todos nos hemos equivocado alguna vez) y cubre cada hueco con tu preparación. El día que necesites usarlo lo tendrás en porciones.

Los mismo pasa con ese caldo sabrosísimo que hiciese aquel día o la crema de verduras. Consérvalos en cubiteras y tendrás cubitos de caldos para usar en cualquier preparación. Evitando así el uso de cubitos saborizantes ultraporocesados. Las cremas libanesas como el mutabal de berenjenas o la Muhammara o crema de pimientos son perfectas para congelar si has preparado en cantidad.

Otras hierbas que puedes picar y conservar con aceite es el perejil, por ejemplo. Y luego descongelado, un poco de ajo y tendrás la base de una ajillo. Esas sepias a la plancha lo piden a gritos. Las setas congeladas, también. Y en 5 minutos tendrías un plato muy sabroso y diferente.

Antes te decíamos que etiquetes los alimentos, aquí te dejamos un listado con las recomendaciones de la FDA, la administración estadounidense de alimentos y drogas que regula estas cuestiones:

  • Sopas y guisos de verdura o carne: 2-3 meses
  • Panceta = 1 mes
  • Salchicha (crudas o ahumadas) 1-2 meses

Carne fresca (ternera, cordero y cerdo)

  • Filetes = 6-12 meses
  • Chuletas 4-6 meses
  • Corazón, hígado, lengua, riñones y tripas = 3-4 meses
  • Carnes cocinadas 2-3 meses
  • Salsas de carne 2-3 meses

Carne de pollo o pavo fresca

  • Presas = 9 meses
  • Pollo o pavo entero = 1 año
  • Menudos = 3-4 meses
  • Pollo cocinado
  • Pollo frito = 4 meses
  • Plato preparado = 4-6 meses
  • Hamburguesas 1-3 meses

Pescados, ya te hemos hablado de ellos en el especial de congelar pescado de Navidad. Aunque ya que estás por aquí.

Pescados y mariscos

  • Pescados magros = 6-8 meses
  • Pescados grasos = 2-3 meses
  • Pescado cocido = 4-6 meses
  • Pescado ahumado = 2 meses
  • Camarones, ostiones, langosta y calamares frescos  = 3-6 meses
  • Para el tema del marisco, visitad el especial de congelar marisco.

Pan y masas

  • Los panes, galletas y pastas horneados = 8 meses
  • Masas crudas = 1 mes y medio.

Aquí te cuento algunos secretos para congelar y tostar pan.

Y por último, recuerda que los alimentos descongelados, no se pueden volver a congelar.

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