Maritozzi italianos con nata. Receta tradicional del bollo romano más cremoso

Maritozzi italianos con nata. Receta tradicional del bollo romano más cremoso

Icono personas Para 5Icono euro 1.2€/pers.Icono calorias 315kcal/100g

Ingredientes

  • Para la masa de los bollos:
  • 500 g de harina de fuerza
  • 100 ml de agua templada
  • 150 ml de leche templada
  • 90 g de azúcar
  • 15 g de levadura fresca de panadería o 5 g de levadura seca
  • 2 huevos medianos
  • 80 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de miel
  • 8 g de sal
  • Ralladura de 1 naranja
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 1 huevo batido para pincelar
  • Para el relleno de nata:
  • 500 ml de nata para montar, mínimo 35% materia grasa
  • 60 g de azúcar glas para la nata
  • Azúcar glas para decorar

El maritozzI italiano es un bollo tipo brioche, tierno y aromático, abierto por arriba y relleno de nata montada. Es una receta muy típica de Roma, perfecta para desayuno, merienda o para ese momento en el que apetece algo dulce sin montar una tarta de tres pisos.

La masa recuerda a otros dulces de bollería que ya tenemos muy presentes en casa, como el roscón de Reyes, el panettone o unos buenos bollos suizos. La clave está en respetar los reposos, no pasarnos con la harina y montar bien la nata para que aguante dentro del bollo sin venirse abajo a la primera de cambio.

El maritozzo tiene mucha tradición en Roma y en otras zonas del centro de Italia. Antes de la versión cargada de nata que conocemos hoy, existían los maritozzi de Cuaresma, más sencillos, con pasas, piñones o fruta confitada, pensados para darse un pequeño capricho en una época de comidas más austeras.

El nombre también tiene su gracia, porque viene de “marito”, marido en italiano. Se cuenta que los novios regalaban estos bollos a sus prometidas, a veces incluso con un anillo o una pequeña joya escondida dentro. Con el tiempo, la versión más popular se quedó con el bollo dulce y la nata como protagonistas. Hoy se ve en pastelerías romanas, obradores modernos y hasta en versiones saladas, aunque el clásico con nata sigue siendo el que manda.

Y si os gustan las masas tiernas y los dulces con aire de panadería, podéis seguir la pista de nuestro roscón de Reyes, con una masa aromática que también pide paciencia y buenos levados, del panettone italiano, otro bollo enriquecido ideal para aprender a trabajar masas dulces, y de las torrijas rellenas de crema, que no son italianas, pero comparten esa idea estupenda de pan, leche, crema y disfrute sin demasiadas complicaciones. Visto el terreno, nos ponemos el delantal y vamos con la masa, que aquí la paciencia trabaja más que nosotros.

Receta casera de maritozzi italianos con nata

Preparación de la masa de los bollos

  1. Disolvemos la levadura en el agua templada con una cucharadita del azúcar de la receta. Removemos bien y dejamos reposar 10 minutos, hasta que veamos un poco de espuma en la superficie. Si no aparece nada de actividad, la levadura puede estar pasada y es mejor cambiarla antes de seguir, que luego vienen los dramas del bollo plano.
  2. Ponemos la harina en un bol grande o en el cuenco de la amasadora. Añadimos el azúcar restante, la ralladura de naranja, la ralladura de limón y la vainilla. Mezclamos un poco para repartir los aromas por toda la harina.
  3. Incorporamos la mezcla de levadura, la leche templada, la miel y los huevos. Empezamos a mezclar con una cuchara, con la mano o con el gancho de la amasadora a velocidad baja. Al principio tendremos una masa pegajosa y algo desordenada, que es justo lo normal en este tipo de preparación.
  4. Amasamos durante unos 8 minutos hasta que la masa empiece a coger cuerpo. En ese momento añadimos la sal y seguimos trabajando un poco más. La sal la incorporamos ahora para que no toque directamente la levadura al principio y no ralentice el levado.
  5. Agregamos la mantequilla blanda en varias tandas. No la echamos toda de golpe, porque la masa necesita absorberla poco a poco. Al principio parecerá que se rompe, pero seguimos amasando con calma hasta que vuelva a estar lisa, elástica y brillante.
  6. Continuamos amasando unos 10 o 12 minutos más, hasta conseguir una masa suave. Debe quedar algo pegajosa, pero manejable, así que no añadimos harina a lo loco. Si nos pasamos, los maritozzi saldrán más secos y con menos gracia.
  7. Formamos una bola con la masa y la ponemos en un bol ligeramente engrasado. Tapamos con film o con un paño limpio y dejamos levar en un lugar templado hasta que doble su volumen. Según la temperatura de la cocina, puede tardar entre 1 hora y media y 2 horas.
  8. Cuando la masa haya levado, la pasamos a la encimera con un poco de harina. La desgasamos suavemente, sin aplastarla como si estuviéramos enfadados con ella. Dividimos la masa en 10 porciones de unos 90 o 100 g cada una.
  9. Boleamos cada porción y después le damos forma ovalada, como un panecillo alargado. Colocamos los bollos en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellos porque van a crecer. Tapamos de nuevo y dejamos reposar entre 45 minutos y 1 hora, hasta que se vean hinchados y ligeros.

Horneado, relleno de nata y presentación final

  1. Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Mientras tanto, pincelamos los maritozzi con huevo batido con mucho cuidado, sin apretar la masa. Este paso nos dará una superficie dorada y bonita, de esas que hacen que parezca que sabemos más de lo que sabemos.
  2. Horneamos los maritozzi durante 15 o 18 minutos, hasta que estén dorados. Si vemos que se tuestan demasiado rápido, bajamos un poco la temperatura o cubrimos la bandeja con papel de aluminio sin tocar los bollos. Al sacarlos, los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
  3. Montamos la nata cuando los bollos estén fríos. Para que quede firme, usamos nata muy fría, el bol frío y las varillas también frías si podemos. Batimos la nata con el azúcar glas hasta que forme picos firmes, pero sin pasarnos, porque si seguimos batiendo acabaremos más cerca de la mantequilla que del relleno.
  4. Abrimos cada bollo con un corte longitudinal en la parte superior, sin llegar a partirlo del todo. Queremos que se abra como un libro, pero que siga unido por la base. Así podremos rellenarlo bien y mantener la forma tradicional del maritozzo.
  5. Rellenamos los maritozzi con abundante nata montada, usando una manga pastelera o una cuchara. Alisamos la superficie con una espátula o el dorso de un cuchillo para que quede una franja generosa y limpia. Conviene que la nata quede bien repartida.
  6. Espolvoreamos con azúcar glas justo antes de servir. Los maritozzi están mejor recién rellenados, con el bollo tierno y la nata fría.

Y con esto tenemos unos maritozzi caseros de los que se comen despacio, aunque el plato diga lo contrario a los cinco minutos. Son bollos de panadería, sí, pero se pueden hacer en casa sin maquinaria profesional y con ingredientes bastante normales. Lo importante es no correr con los levados y rellenarlos cuando estén completamente fríos.

Consejos para unos maritozzi de rechupete

  • La harina de fuerza ayuda a que la masa aguante bien la mantequilla, los huevos y los reposos. Si no encontráis Manitoba, una buena harina de fuerza de supermercado funciona sin problema. No conviene usar harina floja de repostería, porque la masa perderá estructura y quedará menos elástica.
  • La nata tiene que tener al menos un 35% de materia grasa para montar bien. Si hace calor, metemos el bol y las varillas unos minutos en el congelador antes de usarlo. Parece una tontería, pero marca la diferencia entre una nata firme y una nata con ganas de jubilarse.
  • Si queréis un relleno un poco más estable, podéis mezclar la nata montada con una cucharada de mascarpone. También se puede aromatizar con vainilla, ralladura de naranja o una pizca de canela. Para una versión más golosa, podemos untar el interior con crema de cacao, crema pastelera o una cucharadita de mermelada antes de añadir la nata.
  • Para acompañarlos, lo más lógico es un café solo, un cappuccino o un vaso de leche fría. También van muy bien con fruta fresca, sobre todo fresas o frutos rojos, que ayudan a equilibrar la nata. No es una receta de carne ni pescado, así que aquí cambiamos el arroz blanco por café y una sobremesa tranquila.

Variaciones del maritozzo italiano

  • En Roma se ven maritozzi clásicos, pero también versiones modernas con pistacho, chocolate, crema de avellanas o mascarpone. La base del bollo admite bastante juego, siempre que no carguemos demasiado el relleno. Si nos pasamos, no será un maritozzo, será una obra de ingeniería con nata intentando escapar por los lados.
  • Podemos añadir pasas remojadas o naranja confitada a la masa, recordando esas versiones antiguas de Cuaresma. En ese caso, las incorporamos al final del amasado para que no se rompan demasiado. También queda muy bien un toque de agua de azahar, que lo acerca un poco al mundo del roscón de Reyes.
  • Otra opción es hacer mini maritozzi para una merienda o una mesa dulce. Dividimos la masa en porciones de 45 o 50 g y reducimos el horneado a unos 10 o 12 minutos. Son más fáciles de comer y menos comprometidos, aunque luego uno se come tres y la matemática deja de ayudar.

Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails

Antes de ponernos nerviosos con masas que suben, bajan o se quedan a medio camino, conviene resolver las preguntas más habituales. La bollería casera tiene sus tiempos, pero no es complicada si entendemos qué está pasando en cada fase.

¿Por qué no me sube la masa de los maritozzi? Lo más habitual es que la levadura esté caducada, que el líquido estuviera demasiado caliente o que la cocina esté fría. La leche y el agua deben estar tibias, no calientes, porque una temperatura alta puede estropear la levadura. Si la cocina está fría, dejamos la masa dentro del horno apagado con la luz encendida.

¿Puedo preparar la masa el día anterior? Sí, y de hecho queda muy bien. Después del primer amasado, dejamos reposar la masa 30 minutos a temperatura ambiente y luego la guardamos en la nevera bien tapada hasta el día siguiente. Al sacarla, dejamos que se atempere antes de formar los bollos.

¿Cómo consigo que la nata no se baje? Usamos nata con 35% de materia grasa, la montamos muy fría y no rellenamos los bollos hasta que estén completamente fríos. Si queremos más seguridad, mezclamos la nata con mascarpone o usamos una pequeña cantidad de estabilizante para nata. También conviene rellenarlos poco antes de servir.

¿Se pueden congelar los maritozzi? Sí, pero es mejor congelar solo los bollos sin rellenar. Una vez horneados y fríos, los guardamos en bolsas aptas para congelación. Para usarlos, los dejamos descongelar a temperatura ambiente y los rellenamos con nata recién montada.

¿Puedo hacerlos sin lactosa? Podemos usar leche sin lactosa, mantequilla sin lactosa y nata sin lactosa para montar. La textura será muy parecida si respetamos los reposos y usamos una nata con buena proporción de grasa. Para una versión vegetal, habría que ajustar más la receta, sobre todo por la mantequilla y la nata.

Última revisión: 7 julio 2026

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45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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