Tarta de crema y frutas frescas

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Tarta de crema y frutas frescas

Info.

Ingredientes para Tarta de crema y frutas frescas

  • Para la masa base: 250 g harina de trigo
  • 40 g de azúcar
  • 125 g de mantequilla (muy fría)
  • 100 g de agua (bien fría)
  • Una pizca de sal (5 g. aprox.)
  • Para la crema pastelera del relleno: 500 ml de leche entera
  • 4 yemas
  • 125 g de azúcar
  • 50 g de harina fina de maíz
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Para el baño de brillo: 3 g. de gelatina neutra (aproximadamente medio sobre)
  • 215 ml de agua
  • Además: fruta variada (2 kiwis, 2 albaricoques, un racimo de uvas sin pepitas y 10-12 frambuesas).

Cómo hacer una tarta de crema y frutas frescas

La tarta de crema y frutas frescas es una de esas recetas que se hacen casi sin sentir, sencilla y perfecta para aquellos que empiezan en la cocina.

Con un par de elaboraciones básicas de la pastelería: crema pastelera y masa quebrada conseguiremos un postre profesional. Clara demostración de que no es necesario ser un experto para hacer una tarta deliciosa.

La crema pastelera es súper fácil de preparar y muy rica, tanto que dan ganas de comerla a cucharadas.

Y la masa quebrada casera, como siempre insistimos, no lleva más que mezclar (sin amasar) un puñado de ingredientes básicos, dejar que tome cuerpo en la nevera, extender sobre el molde que usemos y hornear. Nada que ver con las industriales y bien merecedora de ese pequeñísimo esfuerzo.

Por último, rematamos la faena con un baño de brillo que se prepara casi solo y que ayudará a que nuestra tarta de crema y frutas frescas luzca brillante y bonita por más tiempo, porque evita que las frutas se resequen.

Las dos primeras piezas de este puzle, la crema y la masa, se pueden preparar con un par de días de antelación. La primera se guarda en la nevera y la segunda, bien envuelta en papel film, en cualquier armario de nuestra cocina.

Después no hay más que rematar la tarta el mismo día en el que la vayamos a consumir. Esto viene de perlas cuando no tenemos tiempo para hacerla del tirón, que no siempre disponemos de una mañana o tarde ociosa que dedicar a la cocina.

Sobre su sabor no podemos más que decir que es tremenda de rica, así que no os dejéis engañar por su simpleza.

Ya sabéis lo que dice el refrán: “en la sencillez está el gusto”. Esta tarta es buen ejemplo de ello.

Preparación de la tarta de crema y frutas frescas

Preparación de la crema pastelera

  1. Calentamos la leche en un cazo, a fuego medio, junto con la esencia de vainilla.
  2. Cuando esté a punto de hervir, pero que no llegue a hacerlo, retiramos del fuego y dejamos atemperar.
  3. Batimos las yemas en un recipiente hondo junto con el azúcar y la harina fina de maíz.
  4. Debemos conseguir una masa homogénea y sin grumos. Añadimos medio vaso de leche y removemos con energía hasta que todo quede bien mezclado.
  5. Repetimos la operación hasta terminar con toda la leche del cazo.
  6. Volcamos la mezcla de nuevo en el cazo y cocemos a fuego suave, sin dejar de remover para que no queden grumos, hasta que espese.
  7. Entonces retiramos, pasamos a otro recipiente y reservamos tapada con un film transparente, en  la nevera, hasta el momento de su uso.

Preparación de la masa base

  1. Tamizamos la harina dentro de un recipiente amplio y hondo, añadimos el azúcar y un pellizco de sal.
  2. Incorporamos la mantequilla cortada en dados y mezclamos con los dedos hasta conseguir una textura que recuerde a migas.
  3. Por último agregamos el agua y trabajamos con los dedos, evitando excedernos.
  4. En cuanto todos los ingredientes estén ligados, envolvemos la masa con papel film y la dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos.
  5. Transcurrido el tiempo de reposo estiramos la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada, hasta un par de milímetros de grosor.
  6. Cubrimos la base y paredes de un molde desmoldable de 22 cm de diámetro apto para horno.
  7. Recortamos el sobrante y rematamos los bordes con los dedos con alguna filigrana para que quede presentable.
  8. Cubrimos con papel sulfurizado de horno y rellenamos con legumbres viejas o bolas específicas para hornear.
  9. Cocemos en el horno, precalentado a 180º C, durante 15 minutos.
  10. Retiramos el peso y el papel y cocemos de nuevo otros 15 minutos antes de retirar y dejar enfriar por completo.

Preparación del baño de brillo

  1. Hidratamos la gelatina en un cuenco con 3-4 cucharadas de agua durante cinco minutos. 
  2. Colocamos el reto del agua en un cacito y calentamos. Cuando alcance el punto de ebullición apagamos e incorporamos la gelatina hidratada.
  3. Removemos hasta disolver por completo y dejamos atemperar.
  4. El baño de brillo espesará según se enfría, hay que vigilarlo y remover de vez en cuando para que no gelatinice en exceso.
  5. Una vez adquiera una consistencia como de mermelada terminamos la tarta.

Montaje y terminación de la tarta de crema y frutas frescas

  1. Desmoldamos la masa base cocida y la rellenamos con la crema pastelera, extendiendo bien por toda la superficie, sin llegar al borde.
  2. Necesitaremos un poco de espacio para colocar las frutas sin que se desborden.
  3. Pelamos y cortamos los kiwis en láminas finas. Lavamos los albaricoques, los abrimos por la mitad, retiramos el hueso y laminamos.
  4. Cortamos las uvas por la mitad longitudinalmente.
  5. Colocamos las frutas a nuestro gusto sobre la crema pastelera y rematamos con unas frambuesas en el centro.
  6. Pincelamos con el baño de brillo, asegurando que no quedan huecos sin cubrir.
  7. Reservamos en la nevera por lo menos una hora para que la gelatina acabe de asentarse.

Aquí tenéis un paso a paso en fotos donde muestro como preparar esta receta de esta tarta de crema y frutas. No os perdáis detalle para que os salga perfecta, de rechupete.

Galería de la receta

Consejos para una tarta de crema y fruta de rechupete

  • Es importante que, en la elaboración de la masa base, la mantequilla esté bien fría.
  • Si no es el caso y andamos con prisa, pero queremos prepararla en casa, podemos meterla en el congelador para acelerar el proceso.
  • También podemos comprar una lámina de masa quebrada en el supermercado y ahorrarnos este paso, aunque el resultado no será el mismo.
  • La masa base se puede preparar con un par de días de antelación y tenerla horneada y lista para rellenar.
  • En la elaboración de la crema pastelera podemos usar una vaina de vainilla, como sustituto de la esencia, y enriquecerla con la piel de un limón (bien fina y sin nada de la parte blanca para que no amargue). Quedará más aromática.
  • Se puede usar casi cualquier variedad de fruta. Los frutos del bosque son especialmente visuales, así como las frutas rojas (fresas, arándanos, grosellas, cerezas y demás). Elegid una buena combinación de colores para crear contrastes y obtener mejores resultados.
  • El baño de brillo se puede aromatizar con una cucharadita de licor, agregándola al final del proceso y después de retirar el cazo del fuego.

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