Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Chulas o fritos de leche de la abuela Lucrecia

  • 6 personas
  • Preparación media
  • 0,4 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
Receta de chulas o fritos de leche

Ingredientes

  • 1 l de leche entera
  • 150 g. de azúcar
  • ½ kg de harina de trigo, podéis hacerla con harina de repostería, os quedarán más esponjosas.
  • 6 huevos
  • 1 pizca de sal
  • La ralladura de un limón
  • 1 cucharada de canela molida.

Guerrear por todo Viñoas, correr monte arriba hacia la Casanova, bajar al regato a por morodos (fresas silvestres), higos o cerezas, buscar caracoles en las escuelas, jugar a pilla cerca de la Bodega, hacer cabañas en Vertelo, bajar a por chuches a la tienda de Arturo y Chelo… Todo esto hacía de niño en un día normal y lleno de energía en el pueblo, y este era uno de los desayunos preferidos que le pedíamos a mi abuela Lucrecia para comenzar el día, junto con unas papas de pan con cola-cao o pan tostado en la cocina de leña con un tazón grande de leche y azúcar. Desayuno, postre o merienda, esta receta sigue siendo la preferida de mi hermana Nuria y mis primos Patricia, Lucía y Javi. De vez en cuando yo la hago en casa tal como la preparaba mi abuela, aunque no sale igual porque lo hacía a ojo, las medidas no iban con ella, lo que necesite siempre me decía.

La abuela nos dejó hace unos meses y la echamos muchísimo de menos. Aún estando ya mal de salud, era  motivo de juntanza de la familia, siempre con una pequeña sonrisa y un cariño enorme que se palpaba en el primer abrazo cuando la veía. Muchas de las recetas que podéis leer en el blog son herencia suya, directa o indirectamente, estar pegado a sus faldas mientras cocinaba y te contaba una historia es de los mejores recuerdos que tengo.

Ella le llamaba fritos a este postre (muy similar a las filloas pero más gruesos), y con ese nombre se quedó. Aunque son muy parecidos a la típicas chulas de leche de carnaval nunca le ví echar miga de pan, grelos, calabaza (en Pontevedra las llaman calacú), castañas cocidas, arroz blanco o hacerlas con harina de maíz. Me imagino que va por zonas y en la Ribeira Sacra (Ourense) ella las preparaba como anteriormente lo hizo su madre, aunque con ralladura de limón para aromatizarlas.

En la parroquia de Moscoso (Pazos de Borbén) se celebra a principios de septiembre A Festa das Chulas, donde dan a conocer este postre muy famoso en pueblos como Casfigueiro, A Mariña o Xegunde en Lugo, aunque donde más se hacen son en Ourense. En Extremadura se conocen como Repápalos o Sapillos, son super populares en Cáceres, aunque estás son con pan y se suelen servir con leche como si fuese sopa. Llamen como las llamen os aseguro que están buenísimas, no dudéis en probarlas.

Preparación de las chulas de leche:

La receta es muy sencilla, batir y listo. Lo mejor es preparar la crema y dejarla en la nevera, así os podéis preparar unos fritos recién hechos para desayunar, una buena alternativa a las famosas tortitas americanas o pankakes.

  1. Lavamos bien el limón y lo rallamos sin llegar a la parte blanca de la fruta pues amarga y reservamos.
  2. La pasta de las chulas es bastante fácil de preparar. En un bol echamos la leche, la harina, la ralladura de limón, el azúcar, un pellizco de sal y los huevos. Batimos todo con la batidora sin que queden grumos. Dejamos reposar una hora para que acabe de espesar.
  3. Añadimos el aceite de oliva virgen extra en una sartén y calentamos, la dificultad de este postre está en la temperatura del aceite, ya que si está poco caliente quedará cruda pero si está demasiado caliente se dora muy rapidamente y queda crudo por dentro. Cuando esté a temperatura medio alta echamos con un cucharón pequeñas dosis de crema, no hay que poner cucharadas muy llenas, ya que las chulas se hinchan en el aceite (si empleáis harina de repostería se hincharán un poquillo más). La  primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.
  4. Cuando estén doradas las sacamos a un papel absorbente y cuando estén templadas rebozamos con azúcar y la canela molida. Si queréis menos azúcar, simplemente espolvoread la fuente un poco por encima. Así las chulas ya estarían perfectas, recién hechas es como más suelen gustar, pero a mí me encantan frías, de un día para otro.

Con estas medidas tendréis para una fuente generosa, os lo aseguro. Las podéis acompañar con chocolate, membrillo, miel o nata. A mí como me gustan es con el almíbar suave que se queda en la fuente después de enfriar. De una manera u otra, es un postre sencillísimo, y que tanto caliente, como frío, está francamente bueno.

Me comenta Carmen Candal en un mail: ” Mi madre hacía una versión de las chulas, con la pasta blanca del freixo (en la parte de Lugo que soy yo las filloas se les llama a las que llevan sangre), freía cebolla con poco aceite, casi quemaba la cebolla, aunque te parezca una barbaridad, le añadía los cazos de la pasta y las cuajaba, eso lo hacia con poco aceite tipo tortita americana.” Habrá que probarlas así, muchas gracias Carmen.

Si tenéis alguna historia o versión de esta receta o la habéis preparado y queréis compartir como os ha quedado con una foto, mandadme un mail a elcocinero@recetasderechupete.com o publicarlo en las redes sociales, lo compartiremos en este post, muchas gracias adelantadas. 

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Imprimir