Recetas de rechupete

Recetas de ensaladas y verduras

Crema de calabaza y curry

  • 4 personas
  • Preparación super-fácil
  • 0,7 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 40 minutos
Receta de puré de calabaza

Ingredientes

  • 600 g de calabaza
  • 1 puerro grande o dos pequeños
  • 1 cebolla grande
  • 2 patatas gallegas
  • 5 zanahorias medianas
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 4 g de curry en polvo
  • 2 g de nuez moscada en polvo
  • Sal fina (al gusto), sal Maldon (para adornar)
  • 1 litro de agua o de caldo de verduras o ave

En esta época del año sin duda apetece tomarse un buen tazón de crema con cualquiera de las verduras y hortalizas que tenemos en temporada, bien calentita para entrar rápido en calor y sobre todo tomar esa cantidad de vitaminas y minerales que necesita el cuerpo. Un caldito gallego, unas sopas de ajo o las ya famosas en el blog: de cebolla, no están nada mal pero más apasionante todavía es el amplio repertorio de pures y cremas que podemos hacer, para combatir la llegada del frío os propongo una crema sencilla de calabaza con un toque de curry y nuez moscada que hará de vuestra cena en el sofá la mejor del mundo.

La temporada de otoño no es lo mismo sin la calabaza en la cocina. La Cucurbita pepo es una planta anual de la familia de las Curcubitáceas, cubierta de pelos rígidos, muy ásperos, que dan la sensación de que pinchan. Se introdujo en Europa gracias al descubrimiento de América y es originaria de Centroamérica y Sudamérica. Se suelen recolectar en otoño, para disfrutar de su pulpa en esta misma estación y en la invernal. Hay muchos tipos de ellas, la más común y consumida en España es la que tiene la corteza verde (C. maxima), que es precisamente la que me ha regalado la semana pasada Pablo Dachefsky, directamente recogida de la huerta de Titulcia en Madrid. Era tan grande que me ha dado para preparar varios platos: un pastel de calabaza, unas codornices con calabaza, pera y manzana y la más exitosa, la crema de calabaza, la receta de hoy.

En la cocina de otoño, como bien dice Pablo, “no debemos olvidar el rito de la cremas, es de los mejores del año“. Además de estar buena, ser original y muy fácil de preparar, es un plato para cualquier día de la semana o incluso para un festivo con un toque distinto, por ejemplo como la que os presenté para las anteriores navidades sustituyendo el agua por un caldo de pescado y marisco. Ya veréis como vais a repetir plato, ¡seguro!

Preparación de la crema de calabaza y curry

  1. Pelamos el puerro y troceamos en dos porque sólo vamos a emplear la parte blanca, si es demasiado pequeño o delgado, emplearemos dos. Lo echamos a una cazuela grande, como mi famosa cocotte de Le Creuset, con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, ya veréis que no hace falta mucho aceite para que se poche. Del mismo modo pelamos la cebolla y cortamos en dados grandes, la añadimos directamente a la cazuela con el puerro, removemos y pochamos a fuego lento durante 5 minutos, hasta que se quede más o menos translúcida o transparente.
  2. Mientras tanto lavamos y pelamos la calabaza, las zanahorias y las patatas. Cortamos las patatas en trozos pequeños y las añadimos a la misma cazuela con el puerro y la cebolla, espolvoreamos con sal fina.
  3. Las zanahorias las podemos cortar en trocitos muy pequeños o directamente desmenuzar en la picadora de la batidora, cuanto más pequeños sean los trozos, más rápido se va a hacer. Cortamos en rodajas la calabaza y nos quedamos con dos de ellas en reserva para luego preparar una pequeña guarnición que acompaña la crema. El resto de las rodajas las picamos muy bien o pasamos por la picadora de la batidora de la misma manera que las zanahorias. Echamos todo a la cazuela y removemos bien, rehogando durante 15 minutos a fuego medio. Añadimos un litro de agua (si queréis darle más sabor podéis emplear un caldito de verduras o ave) y dejamos cocer hasta que esté todo blando, unos veinte minutos a fuego medio-alto es suficiente.
  4. Probamos de sal y si hace falta añadimos. Es hora de echar una cucharada de curry y media de nuez moscada, para darle un toque distinto y más exótico a vuestra crema. A mí me apasiona como queda de sabor, pero si nos os gusta olvidaos de este paso.
  5. Trituramos con la batidora hasta conseguir una textura cremosa, una crema ligeramente espesa y ya la tenemos lista para servir bien caliente. Si la textura nos queda un poco gorda podemos añadirle un poco más de agua o leche entera.
  6. Mientras reposa preparamos la guarnición, sólo tenemos que cortar la calabaza que tenemos reservada en Brunoise (una forma de cortar las verduras en pequeños dados de 1 a 2 mm de lado) sobre una tabla de cortar. Echamos todos los dados en un bol y añadimos curry en polvo, sal y nuez moscada. Ponemos una sartén a fuego medio con un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra y echamos los pedazos de calabaza, vamos a pasarla durante 10 minutos hasta que obtengan un color dorado, naranja oscuro.
  7. Elegimos un bonito plato hondo, añadimos una cucharada generosa de crema bien caliente, colocamos en el medio parte de los trocitos de calabaza pochadita y espolvoreamos con una pizca de sal maldon.
  8. Otra opción es hacer picatostes, crutones o crotones de pan frito, incluso podéis darle un rico sabor a ajo (yo suelo tener en la nevera un bote de cristal con dientes de ajo y aceite de oliva virgen extra, ese aceite conserva los dientes de ajo y además queda aromatizado, truco del almendruco). Si os animáis con los picatostes, sólo hay que cortar las rebanadas de pan en cuadros pequeños o cubos más o menos iguales, y con un poco de aove en una sartén freímos hasta que estén dorados.

Os aseguro que es un plato de diario, muy sencillo y fácil de cocinar. Una receta de diez puntos para comer verdura entre semana, un plato base para recetas más complicadas o incluso un método eficaz para que vuestros niños/as coman verdura. ¡Viva el otoño!

Cerveza recomendada:

Esta receta entra muy bien con una cerveza artesana, no tiene porque estar super fría y un buen vaso es un complemento ideal. Hemos de pensar que la cerveza no es sólo para tapear y es un pequeño placer que te puedes conceder al llegar a casa después de trabajar.

“Bruin Beer Petrás” (Tradicional Belgian Beer).

  • Esta cerveza belga artesana es una especial rubia (75 cl), de doble fermentación, con una composición de maltas aromáticas le da ese tan apreciado color dorado, de espuma blanca y esponjosa, en nariz resulta afrutada, especiada y delicada. Y cuando nos la tomamos es de entrada fresca, con recuerdos afrutados y sabores dulzones. Su sabor suave y ligero que hace que se beba fácilmente. Buen equilibrio entre el dulzor y la amargura de la cerveza. Las materias primas con las que se elabora esta cerveza de alta fermentación son de excelente calidad y esa es una de las claves de su importancia.
  • Con una graduación alcohólica media de 6,3% vol. y una recomendación de consumo óptimo de 6º C, su precio es de 5 € botella en la tienda de Petrás, viene en un pack de 4 botellas. Una cerveza belga perfecta para esta crema, una sopa de verdura, una tortilla de patatas o cualquier plato para una cena ligera o un aperitivo.

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