Cocina & recetas

Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Crema de grelos gallegos. Receta paso a paso

Compartir Twittear
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • Custom Full
  • 5/5
  • 1 voto
Crema de grelos gallegos. Receta paso a paso

Info.

Ingredientes para Crema de grelos gallegos. Receta paso a paso

  • Un manojo de grelos frescos o 500 g de grelo en conserva.
  • 1/2 litro de leche entera
  • 3 quesitos (tipo El Caserio)
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 patatas medianas
  • 1 puerro, sólo la parte blanca, si es pequeño, emplearemos 2.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Durante el mes de enero suelen madurar los grelos, el manojo más tierno de esa planta que aparece en el momento de florecer o “grelar” (de echar simiente). El grelo se corta de la planta a mano y sus manojos se atan con mimbre o paja. Se guardan esparcidos en un sitio fresco y sin luz hasta la hora de cocinarlos, conservando así frescos los aromas mas peculiares. Ahora en febrero ya estamos en la recta final del consumo de esta verdura, su aspecto en Marzo es un tono verde con unos tonos amarillos, que no restan sabor al mismo, al contrario, está en su momento óptimo, su color no tiene nada que ver con su sabor.

Para esta receta podéis emplear grelos frescos o bien en conserva. Poco a poco entre las tiendas especializadas de productos galegos e internet es más fácil conseguirlos. Os dejo con una gran crema con todo el sabor a Galicia, fácil de digerir, suave al paladar, con todas sus propiedades: fuente de betacarotenos, folatos, calcio, hierro y vitamina C. Y si no los encontráis al natural os podéis hacer con ellos en conserva. Una receta que puede ser la base de muchas de vuestros platos más elaborados o una receta de diario llena de salud.

Ya nos decía el gran Álvaro Cunqueiro en el libro “Escola de menciñeiros”, que los grelos en la boca son algo perfecto y complejo de sabor, una verdura gourmet para los paladares más exquisitos, gallegos o no.

“Se pueden cocer enteros los grelos, si es que después de cocidos y bien escurridos, se les va a echar una ajada, cosa muy frecuente en el país. Pero hay una receta mejor y que también se usa: se parten los grelos con los tallos -a los que se les quitaron los hilos y se pelaron- y se cuecen. En una sartén se echa manteca de cerdo -o, si se quiere, aceite- y se doran en ella unos ajos. Cuando estén los ajos dorados, se echan los grelos en la sartén y se remueven hasta que chupen toda la manteca o el aceite. Se sirven muy calientes y pueden ir acompañados de huevos fritos”.

Don Álvaro remataba esta receta aconsejándonos que “si son grelos de final de temporada, y ya están un poco amargos y ponen amarillos los dientes del tenedor, se moja en la yema del huevo un trozo de pan frito, y entonces se mete en la boca algo perfecto y complejo de sabor”.

Preparación de los grelos

  1. Tenéis de la misma manera que con los garbanzos dos opciones. Comprarlos frescos y cocerlos o bien elegir una marca de confianza y calidad de las muchas que podéis encontrar en las grandes superficies o en los supermercados de toda España. Normalmente se recogen después de las fuertes heladas de enero, lo que los hace más tiernos y menos ácidos, aunque en zonas como A Ribeira Sacra podéis encontrarlos hasta bien entrado Febrero, un gran ingrediente de la época de Entroido.
  2. Para la primera opción debemos poner una cazuela con abundante agua con sal (al gusto) y una pizca de bicarbonato (la puntita del cuchillo) este ayudará a fijar el color de los grelos, este truco vale para las demás verduras como las espinacas o las acelgas. Cuando comience a hervir, los cocemos de cinco a diez minutos.
  3. Refrescamos en agua fría, los escurrimos bien y reservamos. En esta crema no es necesario cocer mucho la verdura pues luego van a cocinarse unos minutos más. En el caso del lacón con grelos es distinto, veréis como mantienen todo su color aportándole frescura y su característico sabor. Os recuerdo que sus hojas de color verde intenso y fibrosas, es gran aliado de una cocina sana por su alto contenido en agua y fibra, hidratos de carbono, proteínas y muy bajo en calorías.
  4. La segunda opción es comprarlos ya cocidos, podéis haceros con ellos en casi cualquier supermercado y si tenéis ocasión de pasaros por Galicia, en cualquier pueblo o mercado os venden grelos, son muy sencillos de conseguir.

Preparación de la crema:

  1. Una vez que tenemos los grelos cociendo, cortamos la cebolla y el puerro en fina juliana, y sofreímos todo en una cazuela a fuego medio con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Pelamos y picamos las patatas en dados pequeños, cuanto más pequeños mejor, así se pasan antes y los añadimos a la cazuela con la leche entera. Dejamos calentar y cuando empiece a hervir añadimos unos quesitos, estos le van a dejar el puré muy cremoso.
  2. Dejamos que se cocine hasta que empieza a burbujear, que está a punto de hervir pero no arranca, y cuando vemos que las patatas comienzan a deshacerse añadimos las hojas de los grelos ya cocidas que tenemos reservadas. Seguimos cociendo todo junto unos 10 minutos. Probamos si está bien de sal y rectificamos si es necesario, a mí me gusta añadirle pimienta negra.
  3.  Trituramos con la batidora y pasamos por un pasa purés si no te gusta encontrar fibra, yo prefiero sólo con la batidora. Fácil, ¿verdad? Pues ya tenemos nuestra crema de grelos.

Esta crema nos la podemos comer así (está buenísima) pero también sirve como base de algún plato más elaborado.

  • Por ejemplo le va muy bien el jamón crujiente como acompañamiento, para ello sólo tenemos que cortar el jamón en finas lonchas y pasarlo por el micro durante un minuto, controlando el crujiente cada 30 segundos para no pasarnos. Lo partimos en migajas y espolvoreamos por encima de la crema. Incluso como ha hecho Rubén con un trozos de pan tostado o frito (os quedará delicioso y aportará a la crema algunas calorías).
  • Si tenéis unos langostinos o un buen trozo de rape, le irá de perlas si los preparáis vuelta y vuelta a la plancha. Podéis cubrir un plato hondo con una cucharada de crema y el marisco por encima. Ideas muchas, pero sobre todo las vuestras, imaginación al poder!

Os comento que Susana Pereira, a la que le adelanté la receta, ya la ha probado y sus palabras han sido: “El puré de grelos me quedó sencillamente espectacular, los quesitos le van de miedo a los grelos y la patata también, al ser un poco amargos parece que así se suavizan un poco. Buenísimo!! muchas gracias. Como te decía soy adicta a los purés y cremas, si tienes recetillas originales de este tipo las recibiré con los brazos abiertos.”

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Compartir Twittear Pin it Imprimir

Si te ha gustado esta receta o tienes alguna duda de cómo hacerla deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *