Recetas de rechupete

Recetas de masas y rebozados

Pizza de Lacón con grelos y queso Arzúa Ulloa. Receta gallega

  • 6 personas
  • Preparación media
  • 1,2 euro/persona
  • Tiempo de preparación: 40 minutos
Receta de pizza de laocn con grelos

Ingredientes

  • Para la masa de pizza: 500 g de harina de trigo de fuerza (os recomiendo la del Amasadero)
  • 4 patatas para cocer medianas tipo Cachelo gallego
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra Ilove (variedad picual o royal)
  • 2 cucharaditas de postre de azúcar blanquilla y 1 cucharadita de sal
  • 300 ml de leche entera templada
  • 30 g de levadura fresca de panadero o bien levadura liofilizada de panadero (10 g)
  • Para el relleno: 5 cucharadas de tomate frito casero y 1 de oregano picado
  • 200 g de queso Arzúa-Ulloa, 300 g de Lacón y 200 g de Grelos en conserva (bien escurridos)

¿Qué os parece la receta de hoy? Es una receta fusión que une lo mejor de la cocina gallega con la famosa pizza italiana, un plato que ofrecí a unos amigos hace unos meses en casa y desapareció en apenas unos minutos. Olvidáos de las clásicas pizzas con lo de siempre e improvisad con lo que tengáis en la nevera, yo tenía un poco de las sobras de un Lacón con grelos que preparó mi madre y queso de Arzúa-Ulloa, la combinación me vino rápidamente a la cabeza y os aseguro que el resultado es delicioso. Una receta de aprovechamiento 100%.

Para aquellos que no hayáis oído hablar del famoso Lacón con grelos sabed que es un plato de carne típico de la cocina gallega. Los ingredientes son muy sencillos de encontrar en Galicia aunque un poco más complicado en el resto de España. Poco a poco entre las tiendas especializadas de productos galegos e internet (en GulaGalega Gourmet puedes encontrarlos incluso deshidratados), va siendo más fácil conseguirlos. El auténtico lacón y no el jamón cocido que suelen vender por ahí, es el brazuelo o pata delantera del cerdo, especialmente su carne curada y que normalmente es un poco salada, parte imprescindible para un buen cocido gallego y que está en multitud de recetas gallegas. Los grelos son los tallos tiernos que soportarán la flor del nabo y aparecen en la planta justo antes de su floración. El primer producto que da es la nabiza, que son las hojas de las primeras ramas, las más tiernas se cuecen en el caldo gallego.

La base de este lacón con grelos es una masa de pizza un poco distinta a la que suelo hacer en casa normalmente, pues he probado una nueva masa con patata o cachelos gallegos. La textura de la masa está impresionante y si encima le añades queixo de Arzúa-Ulloa en vez de mozzarella, el resultado es la pizza más gallega que os podáis encontrar. La vamos a llamarla, Galician Pizza, como ya viene siendo habitual en casa, bienvenidos y espero que os guste la receta.

Preparación de la masa de pan y patata:

  1. Normalmente para pizza suelo emplear la masa clásica de pizza italiana, esta es una variación de un cocinero francés donde añade patata a la masa de pan y sustituye varios ingredientes, está bien buena, pero es más dulce que la normal, os la dejo a vuestra elección, la que queráis.
  2. Para esta masa tenemos que pelar las patatas y cocemos en agua caliente durante 15 minutos. Las escurrimos y aplastamos con un tenedor hasta que se queden como puré grumoso, no queremos una crema, sino que sea fácil de mezclar a la hora de amasar. Reservamos.
  3. En un bol grande introducimos parte de la harina de trigo. Dejamos unas 2 cucharadas de harina separadas para ir engordando la masa.
  4. Con una cuchara hacemos un hoyo en el centro del bol, echamos la levadura disuelta en la leche templada y el puré de patata.
  5. Removemos con una cuchara de madera desde el centro hacia afuera y vamos poco a poco mezclando con la harina.
  6. Añadimos el aceite de oliva virgen extra Ilove , el azúcar y la sal (es importante que la sal y la levadura no entren en contacto directo para no tener problemas en el proceso de fermentación). Seguimos removiendo lo que empieza a ser la masa, por ahora será una mezcla pegajosa pero firme.
  7. Preparamos la zona donde vamos a amasar, por ejemplo la encimera de la cocina es perfecta. Llenamos la zona de la encimera de harina, sacamos la masa del bol y empezamos a trabajar la masa con las manos. Es muy importante el refinado de la masa para que quede más elástica y suba mejor. Para refinarla hay que estirar la masa como un churro y retorcerla en espiral varias veces. Al final volvemos a juntar y amasar de nuevo durante unos diez minutos. Este es el truco que hace que la masa sea increíble.
  8. Después de esos 10 minutos, podremos manipular la masa con más rapidez, se irá quedando elástica y homógenea. La medida de harina correcta es “hasta que la harina no se pegue a las manos”, pero tampoco se debe abusar.
  9. Vamos tornando la masa en una bola. Cogemos el anterior bol y lo enharinamos. Introducimos la bola de masa en él. Tapamos el bol con un trapo de algodón durante unos 45 minutos- 1 hora. Para saber el tiempo que se debe dejar levar la masa, utilizad el siguiente truco: si la apretamos con un dedo y la masa vuelve a su posición original estará lista para preparar.

Preparación de la pizza:

  1. Precalentamos nuestro horno a 250º. Tal como podéis ver en las fotos, he utilizado la piedra refractaria para pan o pizza, la he dejado precalentando 30 minutos desde que enciendo el horno. La piedra debe colocarse en la bandeja del centro y siempre en frío.
  2. Espolvoreamos con harina la encimera y estiramos la masa con el rodillo de manera que quede lo suficientemente fina para que cuando la horneemos quede crujiente y la extendemos sobre la bandeja del horno. Añadimos la salsa de tomate frito casero con una cuchara, debemos untar toda la superficie dejando los bordes sin tomate, con un pincel o con la misma cuchara, con movimientos circulares. Espolvoreamos con el orégano picado y metemos al horno esta base sobre papel de hornear sobre la piedra, así evitamos mancharla pero al mismo tiempo tendremos ese crujiente de las pizzas profesionales. La dejamos sólo 2-3 minutos a 180º, lo justo para fijar el tomate a la base.
  3. Cortamos el queso Arzúa-Ulloa en trozos de 1 cm aproximado, este queso gallego tiene una corteza lisa, fina y de color amarillo, es muy sencillo de cortar pues es muy cremoso. Para aquellos que no lo hayáis probado es muy agradable en boca, con un sabor a una suave mantequilla con un ligero sabor salado, un queso increíble para fundir e ideal para pizzas. Sacamos la base y añadimos los trozos de queso repartido por toda la base para que cuando funda se reparta por todos los huecos de la base.
  4. Cortamos el lacón en pequeños trozos y escurrimos bien los grelos, intentado que quede muy poca agua para no fastidiar la pizza al hornear. Repartimos el lacón y los grelos en la pizza y horneamos a 230º unos 9 minutos, o hasta que veas que está dorada y la masa crujiente. Sacamos del horno y le añadimos un chorrito de aove para que tenga mayor jugosidad.

Y ya tenemos una gran pizza, la Galician Pizza total, ya veréis cuando cortéis un trozo, el queso tan cremoso y todo el sabor del mejor lacón con grelos. Una gran pizza casi perfecta, lógicamente para mi, sólo tenéis que probarla y ya me diréis.

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