Recetas de rechupete

Recetas de pasta

Espaguetis con salsa de naranja y mostaza Dijon. Receta paso a paso

  • 6 personas
  • Preparación fácil
  • 1,70 euros/persona
  • Tiempo de preparación: 40 minutos
Receta de Espaguetis con salsa de naranja y mostaza Dijon

Ingredientes

  • 500 g. de espaguetis finos (que sean de calidad)
  • 3 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • Pimienta negra recién molida y sal (al gusto)
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • El zumo de 6 naranjas grandes
  • 3 cucharadas rasas de mostaza Dijon o la que más os guste
  • 250 g de bacón en tiras
  • 250 g de pechuga de pollo

Hola compañeiros de la cocina, hoy os traigo otra de esas recetas extrañas y exóticas que se me suelen ocurrir cuando cocino en casa de Nacho y Mónica Espaguetis con naranja y mostaza”. Pero no se me ocurriría publicarla si no hubiera sido un éxito de público y crítica. Esta receta gana si la disfrutas entre amigos/as en Ourense, y sobre todo en esa cocina maravillosa que podéis ver en las fotos. De primero comimos una gran ensalada con pollo y un buen vino de una de las mejores bodegas que conozco, la del señor Garriga.

Es la primera receta con mostaza en el blog, y no porque no la utilice, pues suele ser una clásica vinagreta en muchas de mis ensaladas. La mostaza es un recurso genial, una salsa homogénea elaborada a base de semillas, sal, vinagre y diferentes aromas. En realidad esta mezcla es un preparado, ya que la mostaza como tal hace referencia a las pequeñas semillas, blancas o negras y de muy pequeño tamaño que se emplean como especia. Si tenéis oportunidad de conseguirlas, no dudéis en rallarlas para darle un toque final a cualquiera de vuestros platos.

Esta es una típica recetilla de espaguetis pero con un toque de improvisación, la verdad es que mi hermana me regaló en Nadal un tarro con mostaza a la naranja y pensé que bien podía funcionar al revés: naranja a la mostaza, 2 ingredientes que tenía Mónica en su casa. La base es la de siempre, un sofrito de ajo y cebolla pero con un toque exótico del cítrico y del sabor picante de la mostaza Dijon. El bacon y el pollo los añadí para aportarle algo más de sabor y el resultado fue de lo más sabroso. El plato resultó un éxito, este es el “superpoder” de los que cocinamos a diario, poder improvisar una receta a partir cualquier cosa que encontremos en la nevera. Espero que os guste la receta y que la probéis en casa, no olvidéis acompañarla de un buen vino, mejor tinto, os aseguro que todo estaba de rechupete.

Preparación de la salsa de naranja a la mostaza

Esta salsa es una variación de una salsa de naranja para el pato con un toque de mostaza. El secreto de la salsa es el tiempo de reducción y el equilibrio de la mostaza, no debes pasarte del punto para que no se pierda el sabor dulce y cítrico de la naranja.

  1. Picamos las cebollas y el ajo en trozos muy pequeños. Añadimos aceite de oliva virgen extra a la cazuela y sofreímos todo a fuego lento durante unos 10  minutos hasta que quede la cebolla casi transparente.
  2. Exprimimos las naranjas y ponemos a calentar un cazo con su zumo. Añadimos 1 cucharada sopera de azúcar y dejamos reducir durante 12 minutos a fuego medio-bajo. Cuando empiece a quedarse como jarabe añadimos 3 cucharas de mostaza Dijon y juntamos bien la salsa. Dejamos que repose dos minutos antes de añadirla a la carne.
  3. Cortamos el bacon y la pechuga de pollo en trocitos más o menos iguales. Lo añadimos a la cebolla y ajo y doramos durante 2-3 minutos. Echamos la salsa de naranja y subimos el fuego hasta que empiece a hervir. Dejamos que reduzca la salsa durante unos 10 minutos.
  4. Salpimentamos si fuese necesario, ya que lleva bacon y suele estar salado. Removemos todo con una cuchara de madera y bajamos el fuego, 2 minutillos más, volvemos a remover todo con suavidad.
  5. Una vez que ya tenemos la salsa reservamos para luego juntarla con los espaguetis.

Preparación de los espaguetis:

Os presento unos pasos fáciles para que la pasta os quede perfecta. No es que sea especialmente difícil pero todo tiene sus pequeños trucos, “sencillo… ma non troppo” que dirían los italianos (Fácil, pero no del todo). Vamos al tema.

  1. El primer paso es tener la salsa preparada antes de que la pasta toque el agua. La salsa de naranja y mostaza debe esperar a los espaguetis y no al revés.
  2. Calentamos en una cazuela un litro de agua por cada 100 g de pasta, es la medida recomendada por persona, excepto si tenemos apasionados/as por los espaguetis en casa (en este caso como ya teníamos otros 2 platos sólo preparé un paquete). Estas proporciones, que normalmente vienen indicadas en los envases, ayudan a que la pasta no se pegue entre ella. Y siempre intenta utilizar una cazuela grande, la mayor de tu cocina. Si cocinas muchas veces pasta será muy útil comprar una cazuela para esas ocasiones, una buena inversión.
  3. Cuando empiece a hervir a borbotones echamos 1 puñado generoso de sal, unas 2 cucharadas rasas por cada 500 gramos de pasta. Seguidamente añadimos la pasta, siempre toda junta. Removemos con una cuchara de madera para que los espaguetis no se peguen y queden sueltos.
  4. En el reverso del paquete de pasta viene el tiempo de cocción, debemos guiarnos por estas instrucciones porque para cada tipo es distinto, en este caso son 9 minutos. Así conseguiremos lo que se llama pasta “al dente” o en su punto justo, es decir, que no se pase. Una vez transcurrido el tiempo escurrimos la pasta inmediatamente y la juntamos con la salsa.

Presentación del plato:

  1. Añadimos a la salsa los espaguetis recién hechos y mezclamos todo con una cuchara para que se junten bien los sabores.
  2. Decoramos cada plato con un poco de pimienta negra recién molida y los servimos calentitos. Ya me contaréis…

Os explico los distintos tipos de mostaza:

  • Mostaza bordelesa o de Bordeaux: Elaborada en la región de Burdeos, es más dulce que las otras debido a que es fabricada con jugo de uva. De color oscuro pero de sabor suave, mezcla de vinagre y especias. Es ideal para salsas oscuras y marinadas.
  • Mostaza de Dijon: Procedente de la región francesa de Dijon es más amarillenta que cualquier otra variedad. Es el primer tipo de mostaza que se preparó tal como la comemos actualmente (en forma de pasta). Su sabor es fuerte y algo picante, la textura suave y untuosa al paladar.
  • Mostaza inglesa: elaborada con unas semillas diminutas que por su sabor, picante y aromático, son muy apreciadas. Su sabor es más fuerte y de un color más oscuro. Se compone de granos de mostaza negros y blancos molidos con una pizca de cúrcuma, y se utiliza como acompañamiento de carnes asadas como el famoso roastbeef o para la elaboración de carnes en salsas. También se suele consumir, con un toque picante, como acompañamiento de pescados ahumados.
  • Mostaza americana: Quizás la más introducida por ser un acompañamiento habitual de hot dogs y hamburguesas. La cocina americana ha llegado a todos los rincones del mundo con su mostaza en bote, suave y cremosa salsa de color amarillo y más dulce que la mostaza europea. También es idónea para barbacoas y asados.
  • Mostaza de Meaux o a la antigua (moutarde à l’ancienne): Esta crema con una textura terrosa de semillas sin estar totalmente trituradas tiene un aspecto granuloso y un sabor muy suave. Quizás esta es la que menos me gusta pero para acentuar y dar fuerza a una salsa es estupenda. Incluso para acompañar pescados suaves.
  • Mostaza alemana: Crema granulosa y de sabor muy fuerte. Perfecta como acompañamiento a sus carnes como el codillo o la amplia variedad de salchichas alemanas y centroeuropeas: bockwurts, bratwurst, frankfurter, wienerwust, blutwurst, bierwurst…
  • Mostaza de Hierbas: Más que un tipo es una mostaza al gusto, con las hierbas aromatizadas que más te gusten: perejil, cilantro, albahaca, estragón, menta, hierbabuena, pimienta verde, limón, miel… Son las que mejor van para los aliños de ensaladas y para napar pescados al horno. Imaginación al poder.

Con toda esta información os vengo a aconsejar que siempre tengáis un bote de mostaza, el que más os guste, en la nevera y que la empléis en vuestros platos.

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