Rosquillas fritas

Rosquillas fritas

Icono personas Para 10Icono euro 0.4€/pers.Icono calorias 387kcal/100g

Ingredientes

  • 500 g. de harina de trigo floja de repostería
  • 4 huevos M
  • 50 ml de leche entera
  • 1 sobre de levadura química (16 g.)
  • La ralladura de un limón y una naranja.
  • 6 cucharadas de azúcar (unos 150 gramos)
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 20 ml. de licor de anís Anisette Marie Brizard
  • Aceite de girasol u oliva muy suave para freir las rosquillas (1 litro aproximadamente) y 1 trozo de corteza de limón (parte amarilla)
  • Para el baño de azúcar: 500 g de azúcar
  • 125 ml de agua
  • 50 ml de zumo de limón.

Las recetas de postres y sobre todo los dulces más tradicionales son los que triunfan, como estas tradicionales rosquillas caseras fritas y dulces. En las fiestas de mi aldea, Vertelo, Ourense se honra a la virgen de la Magdalena a mediados de Julio. Es la clásica romería en la que comer y beber es tradición. Una manera perfecta para aguantar con buen cuerpo todos los bailes que se puedan en el campo dos Borraxos. En estas fiestas nunca pueden faltar estas rosquillas.

Me he traído para Madrid la receta de las famosas rosquillas que preparaba mi madre Rosa y desde hoy lo tenéis en el blog. Y es que desde que tengo recuerdos, es una receta que había que preparar en estos días de Julio para completar el homenaje larpeiro de las fiestas de la Magdalena.

No son rosquillas del Candil, ni las de tipo pasta que hacen en Mancha, ni rosquillas tontas ni listas como en Madrid. Son unas rosquillas esponjosas de las que entran al cuerpo con un buen chupito de licor café. Ideales para acabar una comida y empezar una sobremesa. Perfectas para acompañar con un licor o un chocolate caliente a la taza. Os aseguro que quedarán igual de buenas que las clásicas rosquillas de anís o las rosquillas de nata que ya conocéis. Todos podéis ponerle vuestro toque, por supuesto.

Receta casera de rosquillas fritas

Preparación de la masa de las rosquillas

  1. Lavamos y rallamos la naranja y el limón, sin llegar a la parte blanca, sólo de manera superficial.
  2. Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, que se monten un poco. Añadimos la leche, el licor de anís «Anisette Marie Brizard», el aguardiente y las ralladuras de los cítricos. Volvemos a batir todo muy bien hasta que quede integrado.
  3. Añadimos el aceite de oliva virgen extra y volvemos a batir hasta que el aceite esté mezclado.
  4. Unimos el polvo de hornear o la levadura química con la harina de repostería (no hace falta tamizar). La vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior hasta conseguir una masa que se pega pero manejable.
  5. Podemos untarnos las manos con aceite para manejar mejor la masa, pero sólo un poco. Tampoco queremos añadir más aceite del necesario a la masa. Preparamos una bola con la masa y la envolvemos en plástico film transparente. Dejamos que repose en la nevera un par de horas.

Preparación y forma de las rosquillas

  1. Pasado el tiempo de reposo de la masa, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de girasol. En ella vamos a hacer la fritura, serán nuestras famosas rosquillas.
  2. Un truco para aromatizar el aceite es freír dos tiras largas de cáscara de limón (sin nada de blanco de la fruta, sólo la piel) en el aceite a baja temperatura. Las dejamos en el aceite durante 10 minutos a temperatura baja, 2 sobre 10 puntos de temperatura de la inducción es suficiente.
  3. Pasamos a lo más divertido de la receta, hacer las rosquillas. Untamos de aceite de oliva virgen extra la encimera y las manos. Hacemos unas bolitas del tamaño de una pelota de golf, más o menos todas iguales, salen unas 30 bolitas.
  4. Esta es la forma más fácil pues solo tendremos que abrir un agujero en el centro ayudados de los dedos. De esta forma conseguiréis que queden todas iguales y muy esponjosas. Si las queréis más crujientes podéis hacer churritos de masa más finos como si fuese plastilina y unirlas por los extremos. Os dejo a vuestra elección la forma que más os guste.

Fritura y presentación final de las rosquillas

  1. Sacamos las cáscaras de limón del aceite de girasol. Freímos las rosquillas teniendo mucho cuidado de que no se quemen. Es importante pues después de todo el trabajo no queremos que se nos pasen o se queden crudas por dentro. El aceite que tenemos en la sartén lo ponemos a fuego medio sin que llegue a humear.
  2. Freímos en tandas de no más de 6 rosquillas, para que no se enfríe mucho el aceite. Tampoco os asustéis si caen al fondo, vuelven a subir, pues con la temperatura engordan un poco.
  3. Cuando estén doraditas por ambos lados. Las colocamos sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite. Dejamos que enfríen y reservamos para el glaseado.

Preparación del almíbar y glaseado final de las rosquillas

Una vez frías tenemos 3 opciones:

  • Las espolvoreamos con azúcar glas o azúcar blanquilla normal, colocamos azúcar en un plato y vamos rebozando la rosquilla en el azúcar para que adhiera, de aquí a una fuente o directamente a la boca.
  • La otra opción, que es la que más le gusta a mi padre, es glasearlas con un almíbar suave, a tope de azúcar. Simplemente hacemos un almíbar en un cazo. Donde solemos preparar la leche por las mañanas con los ingredientes de la receta y dejamos que reduzca. Pasamos todas las rosquillas mojando por ambos lados en el almíbar. Esto hará que se forme una costra y que se conserven en buen estado un montón de tiempo. Las ponemos en una bandeja de horno o en la encimera, y pasado un rato las recolocamos para que no se peguen antes de que seque el azúcar.
  • También podemos hacer una sencilla glasa con azúcar glass (225 g) y agua (50 ml.). Preparamos el glaseado batiendo el azúcar glass con el agua. Cuando las rosquillas estén frías las sumergimos en el glaseado por ambos lados. Devolvemos a la rejilla para que escurran el exceso y se sequen.

Os aseguro que el resultado es fantástico, de rechupete, por supuesto.

Otros postres de rechupete

  • No se puede entender en España una fiesta, celebración o romería sin el toque dulce. Por eso, creo, tenemos una variedad de recetas de postres que nos ayude a que la fiesta sea redonda.
  • Encontraréis desde las magdalenas, pasando por toda clase de bizcochos, los churros, las torrijas, los panellets, el roscón de reyes, las filloas… podría seguir así hasta 100 tipos de dulces. En donde la herencia árabe ha ayudado a que la fusión sea un éxito. En nuestro país la masa frita dulce gana por goleada.

Consejos para unas rosquillas fritas de rechupete

  • Bate bien los huevos con el azúcar hasta que espumen. Este paso es clave para conseguir unas rosquillas esponjosas y con buena textura interior.
  • No te pases con la harina. La masa de rosquillas debe quedar ligeramente pegajosa pero manejable. Si te quedas corto, se deformarán; si te pasas, saldrán más duras.
  • Deja reposar la masa en frío. Ese tiempo en la nevera ayuda a que la masa se relaje y luego sea mucho más fácil formar las rosquillas sin que se pegue.
  • Aromatiza el aceite con corteza de limón antes de freír. Es un detalle sencillo que marca la diferencia en el sabor final.
  • Controla la temperatura del aceite. Debe estar caliente pero sin humear. Si está demasiado fuerte, se dorarán por fuera y quedarán crudas por dentro; si está flojo, absorberán demasiado aceite.
  • Fríe en tandas pequeñas. Así mantienes la temperatura estable y consigues una fritura más uniforme.
  • Elige bien el acabado: azúcar, almíbar o glaseado. Cada uno aporta una textura distinta, desde el crujiente del azúcar seco hasta esa capa más brillante y dulce del almíbar.
  • Déjalas escurrir bien sobre papel de cocina. Este paso evita que queden aceitosas y mejora mucho el resultado final.

Curiosidades de rechupete

Las rosquillas fritas forman parte de ese grupo de dulces que están presentes en prácticamente toda España, pero que cambian de una zona a otra como si cada lugar tuviera su propia versión “oficial”. No hay una única receta, y eso es precisamente lo que las hace tan interesantes.

En muchas zonas están ligadas a fiestas populares, romerías y celebraciones locales, como en tu caso con las fiestas de la Magdalena en Ourense. Son de esos dulces que no se entienden sin el contexto: música, gente, sobremesa larga y algo que llevarse a la boca entre charla y charla.

También tienen bastante en común con otros dulces tradicionales de sartén. El uso de anís, cítricos y masas fritas es muy característico de la repostería más antigua, con una clara influencia de la cocina árabe que dejó huella en muchas recetas dulces que seguimos preparando hoy.

Y luego está ese punto universal que tienen: da igual la forma, el tamaño o el acabado, porque al final una rosquilla casera bien hecha tiene algo que engancha. Ese equilibrio entre crujiente por fuera y tierno por dentro es difícil de superar.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails

Al empezar con la receta hay quien se pregunta por qué las rosquillas quedan duras en lugar de esponjosas. Normalmente esto pasa por un exceso de harina o por no haber batido bien los huevos con el azúcar. La masa tiene que tener aire desde el principio para que luego se note en el resultado.

También es muy habitual la duda de por qué se abren o se deforman al freírlas. Aquí suele influir que la masa esté demasiado blanda o que el aceite no tenga la temperatura adecuada. Si el aceite está frío, la rosquilla pierde forma antes de sellarse.

Más de uno se plantea qué tipo de aceite es mejor para freír rosquillas. Lo más habitual es usar aceite de girasol o un aceite de oliva suave, porque no aportan demasiado sabor y permiten que destaque el aroma del anís y los cítricos.

Otra cuestión bastante común es si se pueden hacer al horno en lugar de fritas. Poder, se puede, pero el resultado cambia bastante. La fritura es lo que da ese acabado clásico y esa textura tan característica de las rosquillas tradicionales.

Y no falta quien pregunta cuánto tiempo duran en buen estado. Bien guardadas en un recipiente hermético, aguantan varios días sin problema, especialmente si llevan almíbar o glaseado, que ayuda a conservarlas mejor.

Última revisión: 22 marzo 2026

Hemos trabajado 4 horas y 35 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

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Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

22 comentarios en “Rosquillas fritas”

  1. Jelen

    Buenísimas, las de tu madre son las mejores rosquillas que he probado nunca, una mezcla entre el donut y la rosquilla seca de toda la vida. Estas tiene un punto que no he conseguido con otras recetas, súper recomendables. Gracias por compartir la receta de tu familia.

  2. Kerlys

    Quiero aprender hacer esas ricas rosquillas.

    1. juan luis. diez

      verdaderamente estas rosquillas son deliciosas, seguiré más recetas.

    2. marino

      buenisimas las rosquillas un 10 pero como hacerlas rellenas de Arrope.

    3. Mamen Piriz García

      Mi madre las hacia con esta receta, lo único distinto era que las rebozaba en azúcar y no les hacía almíbar. Mi suegra era gallega y si las bañaba en almíbar. Son muy ricas y fáciles de hacer. Un abrazo

  3. Benita

    Hola Alfonso! Estoy deseando de seguir tu receta. Sin duda que esta nueva experiencia me traerá innumerables recuerdos de mi niñez!!

  4. Betty

    Me ha gustado mucho. gracias

  5. Adolfo Mena

    Alfonso, muy buena la receta… se antojan solo de leer como prepararlas. Este fin de semana caen en casa.

  6. Mariló Jiménez

    Hola, me gustaría recibir esas deliciosas recetas como la de los churros, orejas de carnaval , pues me recuerda tanto a mi madre, yo vivo en Venezuela desde muy pequeña y me hace ilusión poder hacer a mis nietos lo que mi madre nos hacia. Les quedo muy agradecida, Mariló

  7. maria gabriela

    las resetas de rosquillas son las mas buenas del mundo

  8. maria gabriela dice

    hola a todos quiero aprender hacer esas ricas rosquillas.
    verdaderamente estas rosquillas sondeliciosas seguire mas resetas igual ustedes.

  9. Chicho

    Voy intentar hacer la receta de las rosquillas.

  10. Guillermo Arreola

    Hola, esto se antoja mucho, no se nada de reposteria pero lo intentare este fin de semana. Un gran favor, me podrías pasar la liga para hacer el glaseado.

    1. Alfonso

      Hola Guillermo! Estoy seguro que te saldrán de rechupete. No he entendido muy bien tu pregunta, la liga para hacer el glaseado… a que te refieres con liga. He puesto en la receta como hacer el glaseado.

  11. Angela

    Acabo de descubrir tu página y me encanta como explicas las recetas. ¡Gracias!

  12. Gema Franco

    Las acabo de hacer y estan exquisitas, esponjosas por dentro y crujientes por fuera. ¡y lo que crecen en la sarten!!. ¡muchas gracias!!! Un biquiño.

  13. Merce

    Hola. He probado esta receta y quedan unas rosquillas espectaculares. Lo único que no he logrado es el glaseado. Me queda brillante y pegajoso, da mucha jugosidad a las rosquillas pero no forma costra. ¿Por qué será? ¿Habré puesto demasiado zumo de limón? Gracias

  14. Merce Rodríguez

    Hola. He probado a hacerlas y realmente quedan buenísimas. Lo único, es que a mí no se me cristaliza en almíbar, queda un baño transparente y pegajoso que les da mucha jugosidad a las rosquillas pero no hace costra. ¿Por qué será?

    1. Alfonso

      Hola Merce! Pues creo que sí, por lo que dices debe estar demasiado líquido. Prueba la siguiente vez con azúcar glass y un poco de agua, es como una glasa de azúcar. No necesitas ni hacer almíbar y te quedarán como si fuesen donuts.
      Necesitas: 225 g. de azúcar glass avainillado y 50 ml. agua
      Preparamos el glaseado batiendo el azúcar glass con el agua. Cuando los donuts estén fríos los sumergimos en el glaseado por ambos lados. Devolvemos a la rejilla para que escurran el exceso y se sequen.

  15. Arelis

    Hola,Alfonso. Gracias por sus recetas son muy fáciles. Pero en vez de azúcar,
    no pudieran bañarlas con melado de papelón?. Soy de un país hermoso que se llama VENEZUELA. Feliz día,
    Tarde y noche. Dios lo bendiga siempre

    1. Alfonso López Alonso

      Por supuesto, es lo mismo.
      Gracias por tu comentario.

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