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Recetas de rechupeteRecetas de rechupete – Recetas de cocina caseras y fáciles

Rosquillas gallegas de Carnaval

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Rosquillas gallegas de Carnaval

Info.

Ingredientes para Rosquillas gallegas de Carnaval

  • 1 kg. de harina
  • 4 huevos
  • 250 gr. de mantequilla derretida
  • 120 ml. de nata líquida 
  • 100 ml. de aceite de girasol
  • 220 ml. de vuestra marca de anís preferida
  • La ralladura de un limón y la mitad de la ralladura de una naranja
  • 1 sobre de levadura química o impulsor (16 gramos)
  • 5 gramos de levadura de panadería fresca
  • 2 cucharadas de azúcar (que vamos a mezclar con los huevos)
  • Aceite de oliva virgen extra suave (para freír las rosquillas)
  • Para el baño de almíbar: 150 ml. de anís, 150 ml. de agua y 5 cucharadas de azúcar.

Cómo preparar unas rosquillas fritas para Carnaval. Hoy os presento una de las mejores recetas de postre del blog, quizás una de las joyas gastronómicas de mi madre.

Unas rosquillas fritas, muy esponjosas y quizás las más ricas que hayáis probado. Su secreto es el cariño y una pequeña fermentación gracias al toque de la levadura fresca y prensada.

Hablar de rosquillas es hablar de recuerdos y de tradición. Cuando hacemos rosquillas caseras, es algo más que una dulce elaboración. Es volver al pasado y recordar los sabores de la cocina de nuestras abuelas. Podéis encontrar varios tipos de receta como las rosquillas de anís, pero como en todo, se puede mejorar… y mi madre aún con la receta de mi abuela ha conseguido mejorar la receta familiar.

Este es un postre que solemos hacer en casa por Navidad, Carnaval y algunas veces en Semana Santa. Pero como todos los postres tradicionales, por supuesto se puede preparar durante todo el año. No os voy a mentir, lleva su pequeño curro, pero es un trabajo bien merecido en su resultado final.

Estos roscos o rosquillas son muy famosas en muchos pueblos durante las fiestas populares. Pero como dice el dicho, a nadie le amarga un dulce, y además que mejor momento para pasar esta receta de generación en generación para meterte en la cocina con tus peques, que te ayuden y practicar con ellos. ¡A por ellas!

Preparación de la masa de las rosquillas

  1. Lavamos y rallamos la naranja y el limón, sin llegar a la parte blanca, sólo de manera superficial.
  2. Separamos las yemas de las claras. En un vaso de la batidora, batimos las claras a punto de nieve con el azúcar y luego añadimos las yemas. Mezclamos envolviendo para que no se bajen las claras. Reservamos.
  3. Batimos primero los elementos líquidos (mantequilla derretida, nata líquida, aceite de girasol y anís) con los cítricos. Añadimos todo a la harina (reservamos parte para seguir con el amasado, un 20% aproximadamente) a la que hemos añadido el sobre de levadura química o impulsor y la levadura fresca de panadería.
  4. Mezclamos todo con la mezcla de huevo que hemos batido y está esponjosa. Poco a poco añadimos la harina restante, mezclamos con vigor para que no se formen grumos hasta lograr una masa que ya no se peque en los bordes del bol.
  5. Tenemos que conseguir una masa que se pegue pero manejable.
  6. Podemos untarnos las manos con aceite para manejar mejor la masa, pero sólo un poco, tampoco queremos añadir más aceite del necesario a la masa.
  7. Preparamos una bola con la masa y la envolvemos en plástico film transparente. Dejamos que repose en la nevera un par de horas.
  8. La masa para nuestra rosquillas de anís debe ser una masa fácil de trabajar aunque a veces dependiendo de la harina y su nivel de absorción esta puede quedar algo más ligera.
  9. Para solventar este problema una vez estés en el paso de dejar reposar la masa puedes meterla en el frigo de esta manera la masa se enfriará y será mucho más fácil su manipulación.

Preparación de las rosquillas

  1. Pasado el tiempo de reposo de la masa, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de girasol y en ella vamos a hacer la fritura, serán nuestras famosas rosquillas.
  2. Un truco para aromatizar el aceite es freír dos tiras largas de cáscara de limón (sin nada de blanco de la fruta, sólo la piel) en el aceite a baja temperatura.
  3. Las dejamos en el aceite durante 10 minutos a temperatura baja, 2 sobre 10 puntos de temperatura de la inducción es suficiente.
  4. Pasamos a lo más divertido de la receta, hacer las rosquillas.
  5. Untamos de aceite de oliva virgen extra la encimera y las manos, hacemos unas bolitas del tamaño de una pelota de golf, más o menos todas iguales. Salen unas 30 bolitas.
  6. Dividiremos nuestra masa en pequeñas bolas de entre 5 y 10 gramos dependiendo del tamaño que queramos nuestras rosquillas.
  7. Esta es la forma más fácil pues solo tendremos que abrir un agujero en el centro ayudados de los dedos. De esta forma conseguiréis que queden todas iguales y muy esponjosas.
  8. Es importante que una vez hechas nuestras bolitas las dejemos reposar unos 20 minutos fuera de la nevera, para que suban un poco más.
  9. Si las queréis más crujientes no las dejéis reposar y podéis hacer churritos de masa más finos como si fuese plastilina. Las unimos por los extremos. Os dejo a vuestra elección la forma que más os guste.

Fritura de las rosquillas

  1. Sacamos las cáscaras de limón del aceite de girasol. Freímos las rosquillas teniendo mucho cuidado de que no se quemen. Es importante pues después de todo el trabajo no queremos que se nos pasen o se queden crudas por dentro.
  2. Para ello, el aceite que tenemos en la sartén lo ponemos a fuego medio sin que llegue a humear.
  3. Freímos en tandas de no más de 6 rosquillas, para que no se enfríe mucho el aceite. Tampoco os asustéis si caen al fondo, vuelven a subir, pues con la temperatura engordan un poco.
  4. Cuidado con la temperatura del aceite, inicialmente puedes subirlo para que coja temperatura. Luego deberás bajarlo o se te harán demasiado por fuera y quedarán crudos por dentro. Mientras más gorditos sean los roscos más jugosos quedarán por dentro y crujientes por fuera.
  5. Cuando estén doraditas por ambos lados. Las colocamos sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite. Dejamos que enfríen y reservamos para el glaseado.

Preparación del almíbar y glaseado final de las rosquillas

  1. Simplemente hacemos un almíbar con el agua, el anís y el azúcar en un cazo donde solemos preparar la leche por las mañanas con los ingredientes de la receta.
  2. Dejamos que reduzca y pasamos todas las rosquillas mojando por ambos lados. Esto hará que se forme una costra y que se conserven en buen estado un montón de tiempo.
  3. Las ponemos en una bandeja de horno o en la encimera. Pasado un rato las recolocamos para que no se peguen antes de que seque el azúcar.
  4. No comerlas inmediatamente después de darles el baño o el sabor a anís será demasiado fuerte. Dejar reposar las rosquillas al menos media hora antes de consumirlas. Aguantan frescas varios días estando incluso mejor al día siguiente de su preparación. Os aseguro que el resultado es fantástico, de rechupete.

No dejéis de disfrutar de todos los dulces de rechupete en nuestras recetas de postres

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Si te ha gustado esta receta o tienes alguna duda de cómo hacerla deja un comentario

  1. danielleone dice:

    Alfonso, realmente buenas tus recetas de cocina. Son de lo más tradicionales, como las de mi casa. Gracias

  2. Asuncion dice:

    Estas rosquillas tienen que estar de muerte!! La levadura fresca de panadero es la que viene en cubitos? Gracias

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