Recetas de rechupete

Recetas de postres y dulces

Sorbete de sandía y té de jazmín

  • 4 personas
  • Preparación super fácil
  • 0,6 €/persona
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
Receta de sorbete de sandía

Ingredientes

  • 800 g de sandía de fruta troceada y congelada (pueden ser varias frutas o una sola, preparad vuestro propio sorbete)
  • 300 ml de agua
  • 4 bolsitas de té de jazmín, o dos cucharadas de té
  • 50 ml de zumo de limón
  • 150 g de azúcar blanquilla o sustituir el azúcar por edulcorante en polvo

Este caluroso verano no pueden faltar en tu nevera los famosos sorbetes, son postres fáciles, perfectos para una buena hidratación por su gran cantidad de agua y llenos de sales y vitamina al tener como base la fruta. Además en casa somos muy aficionados al té, se beben cantidades inmensas de esta bebida y me decidí a probarlo con alguna fruta. El sabor de la pulpa de la sandía tiene una textura acuosa, porosa y muy jugosa que le va genial a un té de Jazmín, aporta también un punto dulce, una combinación super refrescante que tenéis que probar.

Los sorbetes están presentes en nuestras casas desde tiempos de los romanos, porque, como a todos, les gustaban las bebidas frescas y en verano enfriaban el vino y el agua. Según el epicúreo Quintus Maximus Gurcus, el emperador Nerón en el año 62 de nuestra era, ofreció a sus invitados un brebaje consistente en frutas chafadas, miel y nieve que hacía traer de los Alpes. En cierto modo se trataba del primer sorbete de frutas de la historia, no deja de ser curioso que unos cuantos miles de años después el procedimiento sea casi igual. Mucho más tarde se popularizaron en la época victoriana para ayudar a la digestión en los largos banquetes, servidos entre plato y plato.

Una dieta variada incluye fruta sí o sí en nuestro día a día,  los sorbetes de frutas frescas son una idea perfecta para que nuestros niños no se aburran de tomarla siempre de la misma manera. Ellos mismos los pedirán a todas horas, son mucho mejores que los helados pues no contienen grasas y también más refrescantes por su gran contenido en líquido. Un postre sano y muy nutritivo, 100% de rechupete.

Preparación del sorbete:

  1. Primero preparamos una infusión de té de jazmín, para ello dejamos reposar las hojas en agua caliente (unos 85º C, que no llegue a hervir o amargará el té) durante 3 minutos y las filtramos. Este es el método más adecuado para la preparación del té pues nos ofrece el mejor resultado en sabor al liberar más aceites esenciales. Dejamos enfriar.
  2. Hacemos zumo del limón y colamos posibles pepitas, añadimos el zumo de limón y el azúcar al té y mezclamos bien. Lo pasamos a una cubitera de plástico o a unas bolsas para hacer cubitos de hielo y congelamos hasta que se solidifique.
  3. Quitamos la cáscara y cortamos la pulpa de la sandía en cubos, le sacamos las posibles pepitas y metemos en una bolsa de congelados. Introducimos en el congelador y dejamos unas dos horas hasta que esté solidificado. En importante para que luego el sorbete tenga consistencia.
  4. Para hacer un buen sorbete necesitamos una picadora o vaso batidor con algo de potencia, pues vamos a picar hielo y fruta helada.  Añadimos los cubitos de té de jazmín y los trocitos de sandía al vaso picadora y batimos hasta que nos quede una especie de granizado en el que no se vean los trocitos de hielo.
  5. Servimos en un vaso alto la mezcla semicongelada con una consistencia cremosa y acompañamos con unas hojas de menta o de hierbabuena y una brocheta de trocitos de sandía. Simplemente delicioso.
  6. Igual que con los helados, una vez hecho y si vamos a guardarlo en el congelador, necesitamos batir el sorbete de vez en cuando, para evitar que se formen cristales en el interior de la mezcla. A mí me gusta el sorbete un poco líquido, que se pueda beber como si fuese un granizado pero si lo dejáis congelar más tiempo lo podéis presentar en bolas igual que los helados.

Como detalle para hacer de este postre un placer adulto, os aconsejo que le añadáis a vuestro sorbete un chupito de vodka para tener un combinado, postre y copa a la vez.

Curiosidades sobre el Té de Jazmín y la Sandía

El jazmín:

  • El té de jazmín es un té con agregado de flores de jazmín que se originó durante los tiempos de la Dinastía Song (960–1279). Su sabor es sutilmente dulce y le va genial para un sorbete como el de Sandía.
  • Tiene un montón de propiedades, es un antiespasmódico, estimulante, antidepresivo, antiséptico y dicen que afrodisíaco. En su forma más pura, cuando se evapora, crea un ambiente de relajamiento y excita los sentidos. El té de jazmín es quizás, el té perfumado más famoso en China.
  • Dicen que es afrodisíaco debido a que estimula los órganos sexuales femeninos, no os lo puedo asegurar al 100%, pero ya sabéis que la cabeza influye mucho en estos temas, así que si tenéis resultados positivos en este sorbete, por favor no dejéis de mandarme un mail :). Lo más curioso y esto es una verdad comprobable es que es un regulador térmico natural, pues en tiempos de calores como este verano regula la temperatura por ser diurético, evitando los famosos golpes y mareos del calor.

La sandía

  • Esta fruta originaria de África tiene una gran presencia y difusión por toda Asia, aunque su consumo está extendido por todo el mundo. Muy pocos no conocen el Citrullus Lanatus, también llamada sandía, melancia, patilla, paitilla, aguamelón o melón de agua, el fruto de la sandiera, planta de la familia de las cucurbitáceas, que produce frutos de gran tamaño y protegidos por una corteza dura.
  • La sandía se puede decir que es la fruta que más cantidad de agua contiene (93%), por lo que su valor calórico es muy bajo, apenas 20 calorías por 100 gramos. Los niveles de sales minerales son poco relevantes, siendo el potasio y el magnesio los que más destacan, estos ayudan a la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
  • Constituye una fruta muy rica en vitamina A, en forma de carotenos, que da a esta fruta de un color rojo intenso. Este componente tiene una propiedades medicinales muy beneficiosas para el organismo. También posee propiedades antioxidantes por la vitamina C, que ayuda a la formación del colágeno por lo que es ideal en la cicatrización de heridas, cortes y quemaduras. Vamos un chute de vitaminas que con la combinación del té o otras frutas que os gusten puede llegar a ser un remedio casero para una vida llena de salud.

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