Para 4
3€/pers.
252kcal/100g
Ingredientes
- 500 g. de lascas de bacalao desalado.
- 2 huevos
- 50 ml, de leche entera
- 50 ml de vino blanco (para empapar el pan)
- 100 g. de pan duro (o pan de molde sin corteza, puede ser sin gluten)
- Harina para rebozar (puede ser sin gluten)
- 1 diente de ajo
- Un manojo de perejil fresco
- 1 cebolla
- 150 ml, de vino blanco (para el sofrito)
- 1 l. de caldo de pescado y sal (al gusto)
- Opcional para la salsa: guisantes y puntas de espárragos (verdes o blancos)
Cómo hacer unas albóndigas de bacalao en salsa verde. Esta receta con pescado son uno de los platos más famosos de las cocinas del sur de España y también en la de la Comunidad Valenciana. Debemos a los árabes el disfrutar de uno de nuestros platos más clásicos, las albóndigas.
Estas bolitas de pescado son perfectas para que los niños en casa coman pescado sin protestar, quedan muy jugosas, casi se deshacen en la boca. En otras ocasiones os he presentado hamburguesas de salmón, de salmón y langostinos o de unas sabrosas caballas, platos de pescado que triunfan entre los niños.
Una receta ideal para estos días de fiesta o para la época de Cuaresma y Semana Santa, en que, se guarde o no la vigilia, parece que apetecen especialmente estos platos. En cualquier caso, podéis preparar estas albóndigas en cualquier época del año, seguro que las disfrutáis de igual manera.
Para este plato me he inspirado en la merluza en salsa verde, como acompañamiento de nuestras albóndigas de pescado, una salsa que le va a la perfección, una salsa verde. Al igual que las cocochas que tenemos en el blog, con abundante perejil y un buen caldo de pescado, os aseguro que es un plato de lujo ideal para cualquier cena en la que queráis quedar como reyes, se trata de una receta de rechupete.
Cómo hacer albóndigas de bacalao

Preparación de las albóndigas
- Picamos las lascas de bacalao un poco, no tienen que quedar muy desmigadas. Lo justo para que se aprecien trocitos del pescado en las albóndigas.
- Si a vuestros niños le gusta una textura más uniforme, podéis picarlas mucho y sólo notarán el sabor, no el pescado. A mi me gusta más al estilo de Casa Labra de Madrid, con pequeños trozos de bacalao entre el rebozado.
- Troceamos el pan duro y lo ponemos a remojo con la leche y el vino blanco.
- Añadimos al bol el bacalao, los huevos, 4 o 5 ramitas de perejil finamente cortado, sal y el pan duro que tenemos a remojo escurrido.
- Escurrimos bien el pan antes de incorporarlo a la mezcla ya que si le añadimos demasiado líquido nos quedará muy suelta. Esto hará complicado el trabajo de formar las albóndigas.
- Mezclamos bien todos los ingredientes de la masa de las albóndigas. Formamos bolitas con las manos que vamos reservando en una fuente.
- Si vemos que la masa es demasiado líquida podemos añadir un poco de pan rallado para compactarla y conseguir formar las bolitas. Enharinamos las albóndigas y las reservamos hasta el momento de freírlas.








Preparación de la salsa y presentación final de las albóndigas
- Para preparar la salsa cortamos el ajo y la cebolla en trocitos pequeños, cuanto más pequeños mejor.
- En una cazuela ancha calentamos 4 cucharadas de aceite de oliva. Añadimos la cebolla y el ajo troceados. Sofreímos a temperatura media hasta que esté la cebolla casi transparente.
- Añadimos más perejil fresco finamente cortado, el vino restante y sal al gusto. Dejamos cocer hasta que se evapore el alcohol durante unos 5 minutos.
- Vertemos el caldo de pescado a la cazuela y dejamos cocer 15 minutos más.
- Mientras se prepara el sofrito freímos las albóndigas que tenemos reservadas en una sartén con abundante aceite. Las dejamos 4 minutos por cada lado, hasta que queden doraditas. Retiramos a una bandeja con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
- Incorporamos las albóndigas a la cazuela donde estamos preparando la salsa. Cocinamos durante 1-2 minutos más para que se empapen en la salsa y retiramos del fuego.
Servimos las albóndigas bien calientes. Acompañad este plato con unas patatas fritas, otra alternativa es hacer un arroz blanco como guarnición.
El arroz blanco es perfecto para mezclarlo con la salsa de las albóndigas y sin darte cuenta te has montado una cena estupenda.
También les va muy bien la pasta o unas patatas cocidas o con un puré de patatas, de cualquiera de las formas estarán de rechupete ¡A disfrutar!
No dejéis de disfrutar de todas las recetas con pescado que tenemos en el blog.









Consejos para unas albóndigas de bacalao en salsa verde de rechupete
- El bacalao debe estar bien desalado antes de preparar la masa. Si utilizáis lascas desaladas compradas, comprobad igualmente el punto de sal probando un pequeño trozo.
- No conviene triturar demasiado el pescado. Dejar pequeños trozos de bacalao en la mezcla aporta textura y hace que las albóndigas resulten mucho más jugosas.
- El pan que añadimos a la masa debe escurrirse bien después del remojo. Si queda demasiado líquido la masa será difícil de manejar y las albóndigas se abrirán al freírlas.
- Si la masa queda demasiado blanda, podéis añadir una cucharada de pan rallado para darle consistencia antes de formar las bolitas.
- Al freír las albóndigas es importante que el aceite esté caliente pero no excesivamente fuerte, así se doran por fuera sin secarse por dentro.
- Cuando añadáis las albóndigas a la salsa, basta con unos minutos de cocción final para que se impregnen bien sin perder su jugosidad.
Curiosidades de rechupete
Las albóndigas forman parte del recetario tradicional de muchas culturas, pero su origen en la cocina española tiene una fuerte influencia árabe. De hecho, la palabra “albóndiga” procede del término árabe al-bunduqa, que significa literalmente “bola pequeña”. Con el paso del tiempo esta técnica se integró completamente en la cocina peninsular.
Aunque hoy asociamos muchas albóndigas a la carne, en muchas zonas del Mediterráneo se preparan también con pescado. El bacalao, por su textura firme y su sabor intenso, ha sido uno de los pescados más utilizados para este tipo de recetas, especialmente en regiones donde el bacalao salado era un ingrediente habitual.
El bacalao tuvo durante siglos un papel fundamental en la alimentación de la península. Gracias a su conservación en sal podía transportarse fácilmente desde los grandes caladeros del Atlántico Norte hasta prácticamente cualquier región de España. Esto permitió que aparecieran numerosas recetas tradicionales basadas en este pescado.
La salsa verde que acompaña a estas albóndigas también tiene una historia interesante dentro de la cocina española. Se popularizó sobre todo en la gastronomía del norte, especialmente en el País Vasco, donde platos como la merluza en salsa verde o las cocochas al pil-pil forman parte del repertorio clásico.
Con el tiempo esta salsa se extendió a otras regiones y hoy es una base muy habitual para acompañar pescados y mariscos. Su combinación de ajo, perejil y caldo de pescado crea una salsa ligera pero muy aromática que funciona perfectamente con preparaciones como estas albóndigas.
Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
A la hora de preparar la masa muchas personas se preguntan si el bacalao debe picarse muy fino o dejar trozos visibles. Ambas opciones son válidas, pero dejar pequeños trocitos de pescado aporta más textura y hace que las albóndigas resulten más jugosas.
Cuando formamos las bolitas puede aparecer la duda de qué hacer si la masa queda demasiado blanda. Esto suele ocurrir si el pan no se ha escurrido bien o si el bacalao tiene demasiada humedad. En ese caso basta con añadir un poco de pan rallado hasta conseguir una mezcla manejable.
En plena cocina también es habitual preguntarse si las albóndigas deben freírse antes de incorporarlas a la salsa. Es el método más habitual porque el dorado inicial ayuda a sellarlas y a que mantengan su forma cuando se terminan de cocinar en la salsa.
Otra cuestión que suele surgir es si se pueden añadir verduras a la salsa verde. En muchas casas se incorporan guisantes o puntas de espárragos, que combinan muy bien con el bacalao y aportan un toque extra de color y sabor al plato.
Última revisión: 14 marzo 2026
Hemos trabajado 2 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Hola Alfonso! Me encanta la idea, la voy a preparar para la familia, sobre todo para que los peques coman pescado de otra forma. Creo que les va a gustar… mil gracias maestro