Para 4
2.5€/pers.
150kcal/100g
Ingredientes
- 8 alcachofas
- 1 cebolla grande
- 1 diente de ajo
- 150 ml. vino blanco
- 2 huevos
- 25 g piñones
- 50 g jamón serrano
- 400 ml. agua
- 1 cdita. harina
- Sal (al gusto)
- Zumo de un limón
- 3 cdas. aceite de oliva virgen extra
Todos sabemos que comer verduras es imprescindible para mantener una alimentación saludable y equilibrada. Todas las recetas con verduras son interesantes para nuestro organismo, pero existen algunas especialmente beneficiosas por su gran cantidad de componentes. Este es, sin duda, el caso de la alcachofa, alcachofera o alcaucil.
El agua y los hidratos de carbono son los componentes mayoritarios de las alcachofas, pero además contiene hierro, magnesio, fósforo, potasio y vitaminas del grupo B. Entre sus cualidades está la de favorecer la absorción de las grasas, favorece las digestiones. Contribuyen a reducir el colesterol, al ser un alimenta bajo en grasas y con gran cantidad de fibra ayuda a adelgazar.
Las formas de prepararla son muchas, y hoy he optado por un guiso, unas alcachofas con jamón, huevo duro y piñones, que lo tiene todo para triunfar. Al combinar este vegetal con huevo y jamón hacen de esta receta una opción muy completa, sana y muy saludable de comer verduras, además de estar de rechupete.
Si te han gustado estas alcachofas con jamón y huevo, en el blog también puedes probar las alcachofas con jamón gratinadas al horno, una versión más cremosa y dorada; las alcachofas al horno con jamón y bechamel, donde la bechamel envuelve la verdura de forma deliciosa; y las alcachofas crujientes o alcachofas fritas, una propuesta más golosa y textural para disfrutar como aperitivo o acompañamiento.
Receta casera de alcachofas con jamón y huevo
Preparación de las alcachofas con huevo

- Limpiamos las alcachofas retirando las hojas exteriores más duras, dejando a la vista lo que sería el corazón. Limpiamos el tallo y cortamos cada alcachofa en cuatro. Para evitar, en la medida de lo posible, que se nos ennegrezcan demasiado, vamos dejando los corazones de alcachofa en un recipiente con agua y limón, hasta el momento en que vayamos a cocinarlas.
- Cocemos los huevos durante 12 minutos, dejamos que se enfríen, retiramos la cáscara y reservamos.
Preparación paso a paso
- En una sartén pequeña tostamos los piñones colocándolos directamente en el fuego sin aceite ni sal. Sin parar de remover y a temperatura media tostamos controlando para que no se nos quemen. Reservamos.
- En una cazuela amplia calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté listo añadimos las alcachofas en cuartos y las cocinamos hasta que vemos que comienzan a dorarse. Retiramos las alcachofas para un plato aparte, salamos y reservamos. No debemos cocinar en exceso las alcachofas, has de quedar duritas ya que después continuaremos su cocción con la salsa.
- En la misma cazuela donde sofreímos las alcachofas pochamos la cebolla y el diente de ajo cortados en dados. Cuando vemos que la cebolla está casi transparente añadimos el jamón en dados pequeño y seguimos cocinando durante 4 minutos. No vamos a cocinar en exceso el jamón ya que nos quedaría un poco duro. Incorporamos los piñones tostados, los mezclamos con el resto de ingredientes y añadimos la harina. Cocinamos removiendo la harina para integrarla durante 1 o 2 minutos.
- Incorporamos las alcachofas que tenemos reservadas y el vino blanco. Cocinamos durante 3 o 4 minutos y agregamos el agua y las yemas desmenuzadas de los huevos ya cocidos. Dejamos que el guiso de cocine durante 20 minutos a fuego medio, agitando la cazuela de vez en cuando.
- Servimos las alcachofas espolvoreando en cada plato parte de las claras muy troceadas.













Consejos para unas alcachofas con jamón y huevo de rechupete
- Para que la alcachofa quede tierna pero con buena textura, dórala lo justo al principio y termina la cocción en la salsa. Así no se deshace y mantiene el bocado.
- El jamón serrano mejor en dados pequeños y añadido cuando la cebolla ya está transparente: aporta sabor sin quedarse correoso.
- El toque de vino blanco queda más redondo si lo dejas reducir bien 3–4 minutos antes de echar el agua. La salsa pierde el golpe alcohólico y gana en sabor.
- Desmenuzar las yemas de huevo dentro del guiso es un truco buenísimo para espesar y dar cremosidad sin pasarte con la harina.
Curiosidades de rechupete
La alcachofa es una de las verduras más agradecidas del invierno y una auténtica joya de nuestra gastronomía. Aunque solemos asociarla a platos sencillos, lo cierto es que combina de maravilla con ingredientes tan nuestros como el jamón serrano, el huevo o los piñones, dando lugar a guisos tradicionales llenos de sabor y equilibrio nutricional. No es casualidad que durante décadas haya sido protagonista de cocinas humildes y recetas de cuchara, donde se aprovechaban productos de temporada y se buscaba sacar el máximo partido a cada ingrediente.
Además de su sabor característico, la alcachofa siempre ha tenido fama de verdura “medicinal”. Su consumo se popularizó no solo por lo bien que encaja en guisos y salteados, sino también por su relación con las digestiones ligeras y su bajo contenido graso. En muchas casas era habitual prepararla guisada cuando tocaba “comer verdura”, pero siempre acompañada de algo sabroso que hiciera el plato irresistible, como en este caso el jamón y el huevo duro.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Surge a menudo la duda sobre cómo evitar que las alcachofas se pongan negras al limpiarlas. El truco más sencillo sigue siendo el de siempre: agua fría con zumo de limón y trabajar con cierta rapidez. Aun así, si oscurecen un poco durante el cocinado no afecta en absoluto al sabor final del guiso.
También nos preguntáis mucho si es obligatorio usar harina en la salsa. No lo es, pero una pequeña cantidad ayuda a ligar el conjunto y a conseguir una textura más untuosa. Si prefieres una versión más ligera, puedes prescindir de ella y dejar que la propia alcachofa espese el caldo durante la cocción.
Otra cuestión habitual tiene que ver con el punto de cocción de las alcachofas. Es importante no pasarse al dorarlas al principio. Deben quedar ligeramente firmes, ya que terminarán de hacerse durante el guiso y así mantendrán su forma sin deshacerse.
Por último, algunos dudáis sobre qué tipo de jamón usar. Un jamón serrano normal, sin demasiada curación, funciona mejor que uno muy seco, ya que se integra mejor en la salsa y no queda duro tras la cocción. Si además el jamón suelta parte de su grasa, el guiso gana en sabor sin necesidad de añadir más aceite.
Última revisión: 7 enero 2026
Hemos trabajado 2 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Hola empezaré a buscar la receta de las alcachofas y luego le contaré cómo salieron
Jenny
Seguí tu receta, tal cual lo describes y solo puedo decirte que volveré a hacerlas. Un manjar para mí. Felicitaciones.