Para 4
2.4€/pers.
145kcal/100g
Ingredientes
- 300 g de bacalao desalado (desmigado)
- 300 g de arroz SOS redondo
- 3 cucharadas de pulpa de pimiento choricero
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento verde
- 1 tomate maduro rallado
- 800 ml de caldo de pescado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Perejil picado (para terminar)
En muchas casas, cuando se acerca la Semana Santa, empiezan a aparecer esos ingredientes que solo se ven en estas fechas, como si hubieran estado de vacaciones el resto del año. No hace falta complicarse mucho para montar un plato lleno de sabor, sobre todo cuando se combinan productos tan agradecidos como el bacalao y el arroz. Y así llegamos a este arroz con bacalao y pimiento choricero, una receta vasca tradicional que se disfruta sin ceremonias.
El bacalao es protagonista absoluto en la cocina del norte desde hace siglos, no solo por su sabor, sino también por su capacidad para conservarse durante meses gracias al salado. En época de Cuaresma, cuando la carne estaba apartada del menú, el bacalao se convirtió en un imprescindible. De ahí nacen recetas como este arroz, que aprovecha la técnica marinera del sofrito con pimiento choricero, un ingrediente que da color y un aroma muy reconocible.
Este tipo de recetas ha sido tradicionalmente plato único en muchas casas vascas durante la Semana Santa, y todavía hoy sigue siendo un clásico en celebraciones y reuniones familiares. Es un plato que se hace sin prisas, pero sin complicaciones, y que mantiene ese sabor a cocina casera que no pasa de moda. Algunos lo hacen más seco, otros más meloso, e incluso hay quien añade un toque de guindilla para darle chispa.
Y si te gusta este tipo de platos tradicionales, seguro que disfrutas también con el bacalao al pil-pil, que combina aceite y gelatina del pescado para crear una salsa única, el marmitako de bonito, un guiso marinero hecho con patatas y pimiento choricero, o el arroz con almejas, sencillo, pero de esos que arreglan cualquier comida. Con estas ideas ya activamos el apetito y podemos pasar al paso a paso sin más rodeos.
Receta de arroz con bacalao y pimiento choricero
Preparación paso a paso



- Comenzamos picando la cebolla, el pimiento verde y los ajos en trozos pequeños para que se cocinen bien y se integren en el guiso. Ponemos una cazuela amplia al fuego con un buen chorro de aceite y dejamos que se caliente. Añadimos las verduras y las pochamos a fuego suave hasta que estén tiernas y ligeramente transparentes. Cocinamos 10 minutos a fuego medio.
- Incorporamos el tomate rallado y removemos para que se mezcle con el sofrito. Salamos. Cocinamos unos minutos hasta que pierda el agua y empiece a concentrarse. Añadimos la pulpa de pimiento choricero y el pimentón, mezclando rápidamente para que no se queme.
- Vertemos el arroz en la cazuela y lo rehogamos un minuto para que absorba los sabores del sofrito. Esta parte es importante para que el arroz no quede soso. Sin dejar de mover, añadimos el caldo caliente y subimos el fuego hasta que rompa a hervir.
- Una vez que hierva, bajamos el fuego a intensidad media y dejamos que el arroz se cocine durante unos 10 minutos. En este momento añadimos el bacalao desmigado, que no necesita mucha cocción. Movemos ligeramente para repartirlo sin romperlo demasiado.
- Continuamos cocinando hasta completar unos 18 minutos, controlando el punto del arroz y ajustando de sal si es necesario, aunque el bacalao suele aportar la suya. Si vemos que el guiso se queda seco, añadimos un poco más de caldo caliente. Cuando esté en su punto, apagamos el fuego y dejamos reposar un par de minutos.
- Servimos el arroz caliente, con un poco de perejil picado por encima para darle color y un toque fresco. La textura ideal es melosa, aunque si te gusta más caldoso puedes aumentar ligeramente el caldo.
Y con esto ya tienes un arroz con bacalao y pimiento choricero de los que triunfan en la mesa sin montar un espectáculo. Solo necesitas buen producto, un sofrito en condiciones y una cazuela que haga su parte. Cuando lo pruebes, verás que es de esos platos que vuelven cada año sin que nadie tenga que recordarlo.























Consejos para un arroz con bacalao de rechupete
- Este arroz agradece un bacalao de calidad, bien desalado para evitar que el plato se vuelva demasiado salado. Si no encuentras pimiento choricero, puedes sustituirlo por una cucharadita de pimentón choricero en pasta, que da un resultado bastante similar.
- Para quienes prefieran un plato más suave, basta con reducir la cantidad de pimiento verde o añadir un toque de vino blanco al sofrito.
- Si buscas una versión más ligera, utiliza caldo de verduras en lugar de caldo de pescado. Y si necesitas un plato sin gluten, simplemente asegúrate de que el pimentón y la pulpa de pimiento choricero no contengan trazas.
- En algunas zonas, este arroz se prepara añadiendo almejas o langostinos para darle un punto más festivo, sobre todo en comidas familiares. También es habitual sustituir parte del bacalao por migas más pequeñas, casi deshechas, para conseguir una textura más cremosa.
Otra opción es preparar un refrito final de ajos laminados con un chorrito de aceite caliente y verterlo sobre cada plato, al estilo de algunos guisos marineros.
Curiosidades de rechupete
En la cocina vasca, el arroz con bacalao ha sido tradicionalmente una solución práctica para los días de abstinencia, cuando el pescado salado permitía comer bien sin depender del mercado diario. Era un plato pensado para alimentar a varios, hecho en cazuela grande y compartido sin demasiadas ceremonias.
El pimiento choricero es uno de esos ingredientes que marcan territorio. No aporta picante, pero sí color, aroma y ese fondo ligeramente dulce que identifica muchos guisos del norte. En platos de arroz, su presencia ayuda a redondear el conjunto sin tapar el sabor del pescado.
Durante la Semana Santa, este tipo de arroces solían servirse como plato único, ajustando la cantidad de caldo según el gusto de la casa. Más seco o más meloso, el objetivo siempre era el mismo: aprovechar bien el bacalao y sacar una cazuela que pidiera pan o cuchara hasta el final.
Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
Al ponerse con el sofrito, lo primero que suele generar inseguridad es el momento exacto de añadir el pimentón y la pulpa de pimiento choricero, y aquí la clave está en hacerlo fuera del fuego o removiendo rápido, para que no se quemen y amarguen el arroz.
Cuando el arroz empieza a cocer, aparece casi siempre la duda de si remover o no, y en este caso conviene mover lo justo, solo para repartir el bacalao, evitando romper el grano y estropear la textura final.
En muchas cocinas se plantea la cuestión de qué tipo de arroz funciona mejor, y aunque se pueden usar otras variedades, el arroz redondo tipo SOS absorbe bien el caldo y mantiene el punto meloso que pide este plato.
Al final de la cocción, no es raro pensar que el arroz se ha quedado seco, pero basta con añadir un poco de caldo caliente y dejar reposar un par de minutos para que recupere jugosidad.
Pensando en el día siguiente, surge la pregunta de si este arroz se conserva bien, y aunque se puede guardar, está mucho mejor recién hecho, cuando el grano mantiene su textura y el bacalao está en su punto.
Última revisión: 4 marzo 2026
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