Ayuno intermitente, ¿es tan bueno como dicen?

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Ayuno intermitente, ¿es tan bueno como dicen?

De alguna manera, ya haces ayuno. Salvo que te levantes a “asaltar” la nevera a cada rato, mientras duermes, ya lo estás haciendo. Porque ayunar es un periodo sin ingerir alimentos, sin más.

Pero ahora está muy de moda y aparece en los titulares constantemente, ¿por qué?

El ayuno. La nueva moda de toda la vida

Si bien ahora está en pleno auge, el ayuno siempre ha estado relacionado con la historia de los humanos. Hombres y mujeres nos hemos alimentado cuando hemos podido y cuando lo necesitábamos.

No es lo mismo ir al supermercado o a la tienda de la esquina que ir a cazar o alimentarte con lo que hayas podido acumular en época de cosecha. Así que siempre ha estado presente.

Hay más, la abstinencia voluntaria de alimentos por periodos cortos es bastante más natural de lo que piensas. Los niños y bebés están inapetentes cuando están enfermos.

Cuando dormimos, también pasamos unas horas sin comer. Cuando tienen que hacerte cierto análisis de sangre haces de 8 a 12 horas de ayuno, sin problema.

Pero además, todos los humanos tratamos de buscar instintivamente momentos para recargar energía y “resetear” el cuerpo de vez en cuando, como si fuera un ordenador.

De hecho, cuando te pasas con las comidas, por ejemplo en las Navidades, llega un momento en que buscas “desintoxicarte” y te apetece comer más liviano o simplemente saltearte una comida. Y recuerda este concepto, porque está muy relacionado con el nuevo auge de la abstinencia alimenticia.

El ayuno ha sido parte de la cultura

Pero hay más, porque el ayuno ha sido parte de la cultura de varias civilizaciones y religiones. En la biblia hay muchísimas referencias. De hecho, la cuaresma está relacionada en origen con la prohibición de comer ciertos alimentos durante un tiempo con el objeto de purificar el cuerpo.

Lo mismo sucede con en el judaísmo, islam, budismo, hinduismo, jainismo. Todos tienen ritos relacionados con el tema.

Y más allá de los cultos espirituales, los más intelectuales como Aristóteles, Sócrates, Hipócrates, Platón y Galeno predicaban las ventajas del ayuno.

Los antiguos egipcios, mayas, incas y aztecas… Incluso los caballeros del siglo XIII tenía un rito de iniciación que incluía una noche en ayuno para estar “purificados” en el momento de ser aceptados.

Así que siempre ha estado entre nosotros, pero el auge que estamos viendo en los medios y cobra fuerza en las consultas de los profesionales de la nutrición, está relacionado con la tendencia a volver a la raíces y eliminar el consumo excesivo de alimentos y productos, escuchando mejor al cuerpo.

Diferentes tipos de ayuno

Según la RAE, ayunar significa “Abstenerse total o parcialmente de comer o beber”, en su segunda acepción lo relaciona a “penitencias” religiosas y, en su tercera, a privarse de algún gusto o deleite. Siendo así, no parece muy atractiva la moda de ayunar, sin embargo cada día consigue nuevos adeptos. ¿Qué tendrá?

Dinámicas de ayuno

Ayuno absoluto

  • Ayuno absoluto, no se ingieren alimentos ni sólidos ni líquidos durante un periodo corto de tiempo, que luego empiezan los fallos en los diferentes sistemas que equilibran el funcionamiento de tu cuerpo.
  • No se puede realizar sin autorización médica ni seguimiento diario por un profesional de la salud, porque puede ser peligroso y llevar a la muerte.
  • Normalmente se acude a un centro especializado que nos ofrece los controles necesarios, así como un entorno protegido y especial para realizarlo correctamente sin peligros para nuestro organismo.

Ayuno parcial

  • Ayuno parcial, se ingieren algunos alimentos como podría ser agua, caldos, frutas o zumos.
  • En ambos casos el proceso para iniciar y salir de esta ventana alimenticia tiene ciertos pasos a seguir, para preparar a tu cuerpo a tu ayuno. Nuevamente, ponte en manos de un especialista antes de realizarlo.

Ayuno intermitente

  • Ayuno intermitente, se intercalan segmentos de tiempo para alimentarse y otros de ayuno. Hay personas que se reservan un par de días a la semana o al mes para realizarlo.
  • Es posible que a tu cuerpo no le venga bien eso de estar constantemente obteniendo energía adicional o procesando alimentos, así que estos “descansos” periódicos pueden venirle de maravillas.
  • Además, si toda tu vida has estado comiendo a cada rato y utilizando pocas reservas, tu cuerpo se acostumbra a casi no utilizar lo que tiene guardado. Y tiene que reaprender a metabolizar a cierta velocidad y con cierta frecuencia.
  • Y esto es lo que se plantea con el ayuno intermitente y es el que ahora está en boca de todos, paradójicamente.

Cómo realizar el ayuno intermitente

No se trata de pasar días y días sin comer ni beber. Sino que es una cantidad determinada de horas al día en que no consumes alimentos. Normalmente entre 12 y 16 horas.

Por ejemplo si cenas temprano y no desayunas… al momento de comer, ya habrían pasado una cantidad de horas.

Lo mismo si decides no cenar y tiras con lo que hayas comido al mediodía hasta el desayuno.

Ayuno 12/12

  • Si amplías el periodo de abstinencia, puedes llegar al ayuno 12/12. Basta con cenar temprano alrededor de las 19-20 y no desayunar hasta después de las 8 de la mañana.
  • Aunque te parezca que es un cambio de rutina leve para ver resultados, te equivocas. Vas a notarlo. Y es un muy buen primer paso, si quieres convertirte en todo un experto.

Ayuno 16/8

  • Digamos que es la proporción inversa a lo que haces hoy si duermes 8 horas. Esta dinámica propone 16 horas de ayuno y 8 horas para que te alimentes.
  • Por ejemplo, si normalmente trabajas muchas horas y llegas a casa sin ganas ni de cocinar, ni de comer y lo haces por eso de “hay que cenar algo”, es posible que éste sea tu tipo de ayuno.
  • Dentro de tus horas para alimentarte incluyes el desayuno y comida antes de comenzar con tu periodo de ayuno.
  • Recuerda también que en todos los casos puedes ingerir líquidos: agua, infusiones, café… caldo.

Estos son los más frecuentes, aunque hay muchas fórmulas más.

Seguro que un profesional en nutrición puede encontrar la mejor ventana de abstinencia que mejor se adapte a tu estilo de vida para que el ayunar te sea fácil.

Qué le pasa a tu cuerpo cuando ayunas

Cuando no comes, le das un descanso a tu organismo para que pueda encargarse de otros procesos necesarios, como cuando duermes o te sientes mal y no te apetece comer.

Es como si “reinicias” el ordenador, le dejas tiempo para reestructurar su contenido, autolimpiar su memoria y regenerar “archivos” corruptos y obsoletos.

Si no tiene que preocuparse por digerir lo consumido, le permites entrar en un modo de “reserva de energía” y poner en marcha otros procesos como limpieza, eliminación, excreción y le das tiempo para reparar y regenerar tejidos además de reajustar el gasto metabólico.

Si constantemente “bombardeamos” al cuerpo con alimentos (y seamos sinceros, no todo lo que ingieres es saludable), lo sobrecargas con un trabajo que no necesita y eso, de alguna manera, se convierte en tejidos adiposos (grasa).

Con el ayuno, le das la oportunidad al organismo de revisar qué ha quedado en esas reservas, procesarlo y eliminarlo.

Esta fase de “desintoxicación” funciona gradualmente y trabaja en orden inverso de llegada: es decir, primero se encarga de las últimas toxinas y luego de las más antiguas.

Aunque hagas ayuno intermitente, le estás dando a tu cuerpo periodos de tiempo en los que se puede encargar de estos procesos. Y cuando rompes el ayuno, es como si dijera “mañana continúo con las tareas retrasadas”.

Para que todo este balance entre actividades sea efectivo, es importante que hagas tu ayuno guiado por un profesional. No puedes hacerlo sin control ni romper el ayuno atiborrándote de cosas porque “total, hace muchas horas que no como”. Porque así no vas a tener resultados positivos.

No se trata de compensar con hambre los excesos de comida.

El ayuno no es bueno para todos

Si tienes una imagen distorsionada de tu cuerpo o si has tenido una relación poco sana con la alimentación que han desencadenado en periodos de anorexia o bulimia, el ayuno no es buena idea.

Nadie mejor que un profesional para que evalúe tu estado físico para saber si tu cuerpo está bien para iniciar el ayuno y te guíe en pautas de alimentación para antes y después del cada ventana alimenticia.

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