Para 8
0.75€/pers.
420kcal/100g
Ingredientes
- Para los bollitos:
- 200 g de harina de trigo de repostería, sin levadura incorporada
- 170 g de azúcar blanco
- 113 g de mantequilla sin sal, blanda
- 120 ml de leche entera, a temperatura ambiente
- 3 yemas de huevo tamaño M
- 2 claras de huevo tamaño M
- 15 ml de aceite de girasol
- 5 g de levadura química o polvo de hornear
- 1 cucharadita de extracto o pasta de vainilla
- 2 g de sal
- Aceite o espray desmoldante para el molde
- Para el relleno:
- 140 g de crema de cacao y avellanas, de consistencia firme
El Círculo Rojo clásico no era un bizcocho de cacao. Por fuera tenía una miga dorada y, al partirlo, aparecían varias porciones de crema de cacao y avellanas. Esa distinción permite separarlo de versiones posteriores con masa oscura y también del Twinkie de vainilla, cuyo relleno es blanco.
Bucaneros, Twinkies, Submarinos y Círculo Rojo suelen agruparse porque comparten tamaño, molde alargado y sistema de rellenado. Sin embargo, esta receta sigue el recuerdo español del bollito Círculo Rojo: masa de mantequilla y leche, aroma suave de vainilla y una cantidad medida de crema de avellanas dentro del bizcocho.
La mantequilla aporta sabor y una miga más cerrada que la de los Twinkies. La pequeña cantidad de aceite evita que el bollito se endurezca demasiado al enfriarse, mientras que las claras montadas suavizan una masa bastante rica. El relleno debe quedar repartido en varios puntos; si vaciamos todo el centro, convertimos el pastelito en un tubo frágil que se rompe al cogerlo.
Entre los dulces del blog, el bizcocho bicolor con chocolate combina de otra manera la vainilla y el cacao. El brownie de chocolate con nueces ofrece una textura mucho más densa, y la tarta de chocolate y Nutella aprovecha el mismo parentesco entre chocolate y avellanas en formato de tarta.
Receta casera de bollitos Círculo Rojo

Preparación paso a paso
- Precalentamos el horno a 175 ºC, con calor arriba y abajo. Engrasamos ocho cavidades alargadas. Si son pequeñas, esta cantidad puede dar para diez bollitos; en ese caso reduciremos ligeramente el horneado.
- Tamizamos la harina con la levadura química y la sal. Reservamos la mezcla y separamos 30 g del azúcar para montar las claras más adelante.
- Ponemos la mantequilla blanda y los 140 g de azúcar restantes en un recipiente amplio. Batimos durante cuatro o cinco minutos, hasta obtener una mezcla pálida y aireada. Raspamos los laterales un par de veces para que no queden zonas de mantequilla sin integrar.
- Añadimos las yemas una a una. No incorporamos la siguiente hasta que la anterior se haya mezclado por completo. Agregamos el aceite y la vainilla y batimos unos segundos más.
- Incorporamos un tercio de la harina y mezclamos a velocidad baja. Vertemos la mitad de la leche, añadimos otro tercio de harina, el resto de la leche y terminamos con los ingredientes secos. Dejamos de batir en cuanto tengamos una masa homogénea y cremosa.
- En otro recipiente montamos las claras. Cuando empiecen a formar espuma, añadimos poco a poco los 30 g de azúcar reservados. Batimos hasta conseguir picos medios y brillantes; no necesitamos un merengue rígido.
- Mezclamos primero una tercera parte de las claras con la masa para aligerarla. Añadimos el resto en dos tandas, con una espátula y movimientos amplios. Conservamos todo el aire posible sin dejar vetas blancas.
- Repartimos la masa en el molde, llenando cada hueco hasta dos tercios de su altura. Alisamos la parte superior y limpiamos las gotas que hayan caído fuera de las cavidades.
- Horneamos durante 15-18 minutos. Si hacemos diez unidades medianas, empezamos a comprobarlas a los 13 minutos. Los bollitos deben verse dorados, con los bordes ligeramente separados del molde y el centro firme al tacto.
- Dejamos reposar cinco minutos y desmoldamos con cuidado. Los colocamos sobre una rejilla hasta que estén completamente fríos. La base puede quedar algo abombada; podemos igualarla retirando una capa muy fina con un cuchillo de sierra.
- Removemos la crema de cacao y avellanas para homogeneizarla. Si está demasiado dura, introducimos el recipiente unos segundos en agua templada. Debe ganar fluidez, pero nunca quedar caliente.
- Pasamos la crema a una manga pastelera con una boquilla de relleno estrecha. Perforamos la base del primer bollito en tres puntos, procurando no atravesarlo. Introducimos unos 5-6 g de crema en cada abertura.
- Repetimos con el resto, sujetando cada pieza con suavidad. Cuando notemos que la superficie se eleva o que la crema empieza a salir por la perforación, dejamos de presionar.
- Esperamos media hora antes de servir. El relleno recuperará consistencia y las pequeñas aberturas de la base quedarán cerradas por la propia miga.

















Consejos para unos bollitos Círculo Rojo de rechupete
- La mantequilla debe ceder al presionarla, pero no estar brillante ni medio derretida. Una mantequilla demasiado caliente no retiene el aire del batido.
- Añadir las yemas de una en una evita que la emulsión se corte. Si ocurre, incorporamos una cucharada de la harina y continuamos batiendo.
- Terminada la harina, mezclamos lo justo. Trabajar demasiado la masa desarrolla el gluten y produce unos bollitos correosos.
- La crema de cacao debe estar fluida pero no caliente. Si la calentamos en exceso, empapa la miga y puede atravesar la superficie.
- Una boquilla de 4-6 mm permite rellenar sin abrir agujeros grandes. No conviene extraer miga ni formar un túnel de un extremo al otro.
- Cada bollito admite unos 15-18 g de relleno. Superar esa cantidad aumenta mucho el riesgo de rotura.
- Los guardamos en un recipiente hermético durante tres días, en un lugar fresco. Con temperaturas altas es preferible refrigerarlos y templarlos antes de servir.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Al revisar los ingredientes puede llamar la atención por qué usamos mantequilla y aceite. La mantequilla aporta el sabor y la estructura principal; el aceite permanece líquido al enfriarse y ayuda a que el bollito conserve una textura tierna durante más tiempo.
Quien prefiera otra marca suele preguntar qué crema de cacao funciona mejor. Podemos utilizar cualquier crema de cacao y avellanas, comercial o casera, siempre que sea lisa y mantenga la forma. Las cremas muy líquidas terminan acumulándose en la base.
Si el relleno queda cerca de los agujeros, debemos comprobar hasta dónde introducir la boquilla. Tiene que alcanzar aproximadamente el centro del bollito. Entramos rectos, presionamos mientras retiramos la boquilla unos milímetros y dejamos una pequeña porción de crema en cada punto.
Cuando la superficie se abre, la causa más frecuente de que los Círculo Rojo se rajen es un exceso de relleno o una crema demasiado caliente. También puede ocurrir si el bizcocho se ha horneado demasiado y su miga ya no tiene elasticidad.
En caso de querer simplificar, es razonable plantearse si podemos usar los huevos enteros. La receta seguirá siendo comestible, pero quedará más compacta y perderemos parte del volumen. Separar y montar las claras merece la pena en piezas pequeñas como estas.
Última revisión: 3 septiembre 2026
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45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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