Para 4
0,6€/pers.
329kcal/100g
Ingredientes
- 200 ml de agua
- 25 g de levadura fresca
- 7 g de sal
- 500 g de harina de fuerza
- 200 g de mantequilla pomada
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
- 200 g de salami italiano
- 200 g de queso italiano Grana Padano
- 4 huevos
El Casatiello napolinato o Casatiello di Pasqua napoletano, es uno de los panes más tradicionales de Italia, concretamente de Nápoles, que se prepara y consume durante la Semana Santa. Se trata de una masa de pan enriquecida con mantequilla, fiambre y queso, cuya superficie se adorna con huevos (de una manera similar a como hacemos en España con las monas de Pascua).
La tradición marca que los hogares napolitanos preparen el Casatiello el día después del domingo de Pascua y que sea en el campo donde pasen el día en familia y disfrutando de este pan tan rústico. Tal y como ocurre con muchas recetas tradicionales, cada familia tiende a tener una propia así que es normal encontrar variaciones a esta que os traemos hoy. Nosotros hemos usado salami y queso Grana Padano como relleno, pero esto se puede sustituir por jamón, beicon, mortadela, salchichón y otros quesos (mejor si son de pasta similar a los nuestros).
Lo que no puede faltar es la decoración con los huevos, que se colocan con cáscara, en crudo y se cuecen en el horno al tiempo que el pan (y que deberían ir cubiertos con dos tiras de masa a modo de cruz), ni tampoco la forma de rosca del Casatiello. Esto último tiene su porqué y es que la forma de rosca simboliza la corona de Cristo. No podía ser de otra manera, siendo un pan de Pascua y de un país tan religioso como Italia. Uséis los ingredientes que uséis, os recomendamos no dejar de prepararlo. Es un pan deliciosamente sabroso (tanto queso y salami no se le añaden en vano) que merece la pena probar y no hace falta que sea Semana Santa para ello. ¿Nos ponemos a ello ya mismo?
Receta casera de casatiello


Preparación de la masa
- Comenzamos cortando el salami (o el embutido de nuestra elección) y el queso. Lo hacemos en dados de pequeño tamaño, como de 1×1 cm máximo para que quede más fino. Reservamos.
- Hecho esto nos ponemos con la masa. Para ello tomamos la mitad del agua y la vertemos en un cuenco, añadimos la levadura fresca desmenuzada y la sal. Removemos bien hasta que la levadura se haya disuelto del todo antes de incorporar la pimienta negra molida (opcional) y un par de cucharadas de harina, mezclar de nuevo y homogeneizar. Dejamos reposar unos 20 minutos aproximadamente a temperatura ambiente.
- Transcurrido este tiempo añadimos la mitad de la mantequilla e intentamos integrar con las yemas de los dedos, pellizcando con suavidad.
- Colocamos la harina sobre una superficie de trabajo limpia y hacemos un hueco en el centro. Añadimos la mezcla anterior y el resto del agua. Incorporamos la harina a la mezcla de líquidos poco a poco hasta obtener una masa.
- A continuación amasamos durante unos 20 minutos para que la masa se vuelva elástica y homogénea. Hacemos una bola con la masa, la depositamos en un recipiente hondo ligeramente engrasado, cubrimos con un paño de cocina húmedo y dejamos levar hasta que doble el tamaño.
- Espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie de trabajo, desgasificamos la masa aplastando con el puño y la extendemos en forma de rectángulo. Podemos hacerlo con las manos o con un rodillo. Es una masa elástica y muy manejable, así que las manos son más que suficiente, pero esto va en gustos.
- Cubrimos toda la superficie de la masa con el resto de la mantequilla pomada y repartimos los dados de salami y queso por toda la superficie. Enrollamos la masa a lo largo y la colocamos en el interior de un molde de rosca ligeramente engrasado. Tapamos de nuevo con un paño de cocina húmedo y dejamos levar hasta que doble el volumen.








Horneado y presentación final
- Lavamos bien los huevos con agua y jabón, secamos y colocamos sobre la superficie, presionando ligeramente para que no se muevan con el horneado. Cocemos en la posición central del horno, precalentado a 180º C con calor convencional arriba y abajo, durante unos 40 minutos aproximadamente.
- Transcurrido este tiempo retiramos el molde del horno y dejamos que se enfríe un poco el pan antes de desmoldar, porcionar y servir. Se puede tomar caliente, tibio o frío, de cualquiera de las tres formas está de rechupete.








Consejos para un Casatiello napolitano de rechupete
- Como ocurre con todas las masas de pan, a la hora del reposo y el levado conviene dejar la masa en un sitio sin corrientes de aire y a una temperatura constante que ronde los 21-25ºC. El horno, por ejemplo, es un estupendo lugar.
- Dependiendo de la temperatura exterior la masa tardará más o menos en doblar su volumen. Si hacemos este pan en invierno o hace fresco en nuestra cocina, podemos colocar la masa cerca del radiador para que le llegue calor y leve más rápido.
- Si no nos da tiempo a preparar el pan en el mismo día podemos dejarlo levar dentro del molde, cubierto con un trapo limpio, dentro de la nevera. A la mañana siguiente lo sacamos, dejamos que alcance temperatura ambiente, que doble su volumen y horneamos.
- Existe una manera de preparar el pan que no conlleva estirar la masa, enrollar y demás. Consiste en incorporar toda la mantequilla de golpe junto con el embutido y el queso y dejar levar para formar, después, un rosco como hacemos con el Roscón de Reyes. Si usamos esta técnica podemos prescindir del molde.
Curiosidades de rechupete
El casatiello napolitano es mucho más que un pan relleno: en Nápoles es casi un símbolo de identidad ligado a la Pascua. Tradicionalmente se prepara el Sábado Santo, se deja reposar y se consume durante el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua, cuando las familias salen al campo a pasar el día. Es un pan pensado para compartir, contundente y muy saciante, perfecto para largas sobremesas.
La forma de rosca no es casual. Representa la corona de espinas y refuerza el carácter religioso del plato. Los huevos colocados enteros, con cáscara, simbolizan la vida y la resurrección. En la versión más ortodoxa, esos huevos se sujetan con dos tiras de masa cruzadas por encima, algo que hoy muchas casas simplifican, pero que sigue teniendo un fuerte valor simbólico.
Existe un “primo hermano” del casatiello llamado tortano, también típico de Nápoles. La diferencia principal es que en el tortano los huevos van dentro de la masa, cocidos y troceados, mientras que en el casatiello siempre van visibles en la superficie. Este pequeño detalle marca una gran diferencia cultural para los napolitanos.
Aunque hoy lo asociamos a embutidos como salami o queso curado, el origen del casatiello está ligado a una cocina humilde y de aprovechamiento. Se utilizaban los restos de quesos y carnes que había en casa antes del periodo de abstinencia, dando lugar a un pan potente, energético y lleno de sabor.
Dudas que suelen surgir al preparar casatiello
Una de las preguntas más habituales es si se puede sustituir la mantequilla por aceite de oliva. Se puede hacer, pero el resultado cambia bastante. La mantequilla aporta una textura más tierna y una miga más rica; con aceite quedará algo más seco y menos untuoso, aunque seguirá estando bueno.
También genera dudas el tema de los huevos en el horno. No hay problema en hornearlos crudos con el pan: se cuecen perfectamente durante el horneado. Eso sí, conviene lavarlos bien antes y colocarlos con cuidado para que no se muevan ni se agrieten en exceso.
Otra cuestión frecuente es si el casatiello se puede preparar con antelación. De hecho, es casi recomendable. Reposado de un día para otro está incluso más bueno, ya que los sabores del queso y el embutido se asientan mejor en la miga. Bien envuelto, aguanta varios días en perfecto estado.
Muchos preguntáis si se puede congelar. Sí, sin problema, pero mejor hacerlo ya horneado y sin los huevos si queréis un resultado óptimo. Se congela en porciones y se deja descongelar a temperatura ambiente. Un golpe de horno o tostadora lo devuelve casi a recién hecho.
Por último, suele surgir la duda de si es obligatorio usar salami y Grana Padano. En absoluto. El espíritu del casatiello es flexible: admite casi cualquier embutido y queso curado. Lo importante es que sean ingredientes con sabor, que aguanten bien el horneado y no suelten demasiada grasa o agua.
Última revisión: 27 febrero 2026
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Una receta familiar muy deliciosa y fácil. Muchas gracias. :-)