Cheesecake brulée. La tarta de queso más cremosa

Cheesecake brulée. La tarta de queso más cremosa

Icono personas Para 8Icono euro 0.90€/pers.Icono calorias 305kcal/100g

Ingredientes

  • 170 g. galletas maría
  • 50 g. de azúcar moreno
  • Una pizca de sal
  • 4 cucharadas de mantequilla fundida
  • 600 g. de queso crema tipo Philadelphia
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 3 cucharadas de harina refinada de maíz
  • 4 huevos M
  • 1 yema de huevo
  • 50 ml. de nata líquida
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 50 g. de azúcar blanquilla

Si sois amigos de las tartas de queso y de la tradicional créme brulée (o crema catalana) entonces esta tarta está hecha a vuestra medida. Tiene lo mejor de ambos dulces. Una base de tarta de queso horneada, con mucho sabor y cremosidad, y una cobertura de caramelo crujiente que le aporta un toque tremendamente original.

Con ella aumentamos la familia de tartas de queso, que es la categoría mejor surtida del blog. Se nota que somos muy fans de este tipo de dulce, pues tenemos más de 20 recetas publicadas de la criatura: la de La Viña, la fría sin horno, la super fácil, la New York, la alemana y muchas más. Por eso no podía faltar esta cheesecake brulée, un delicioso cruce de postres.

Como ocurre con todas las tartas de queso, este dulce es bastante sencilla de preparar. La base tradicional de galleta y mantequilla está lista en un abrir y cerrar de ojos y también el relleno. El horneado al baño maría la hace muy jugosa y el único intríngulis de la receta es asegurarse de dejar que la tarta se atempere lentamente para evitar que se agriete por la superficie. Pero no seremos nosotros quienes dejemos de hacerlo y de disfrutarla. Ideal para poner el broche de oro a una comida de celebración o a una merienda especial.

Receta casera de cheesecake brulée

Preparación de la base

  1. Arrancamos esta receta preparando la típica base de galleta y mantequilla, pero le damos un pequeño giro utilizando azúcar moreno en vez de azúcar blanco. Aporta un toque de sabor más profundo que va de maravilla al relleno.
  2. Trituramos las galletas junto con el azúcar moreno. Añadimos un pellizco de sal y también la mantequilla, que habrá de estar a temperatura ambiente o, mejor aún, fundida. Si optamos por lo segundo, la calentamos en el microondas a potencia baja y a intervalos de 30 segundos hasta obtener el punto deseado.
  3. Removemos bien para que los ingredientes se integren en una masa homogénea y cubrimos con ella la base de un molde desmontable.
  4. Cubrimos la base con papel de aluminio para evitar que, durante el horneado al baño maría, entre agua en el molde. Guardamos en la nevera mientras preparamos el relleno.

Preparación del relleno

  1. En un recipiente amplio y hondo (o en la cuba de un robot de cocina) batimos el queso crema para aligerar y volverlo más maleable. Añadimos el azúcar moreno y la harina de maíz refinada. A continuación añadimos los huevos y batimos de nuevo para integrar.
  2. Precalentamos el horno a 200º C.
  3. Por último incorporamos la créme fraîche, la vainilla y la sal. Mezclamos bien y vertemos la masa del relleno en el molde.
  4. Colocamos el molde en una bandeja de horno profunda y la llenamos de agua, para formar el baño maría.
  5. Cocemos en el horno, precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo, durante 20 minutos. Después bajamos la temperatura a 150 ºC y cocemos 50 minutos más o hasta que los bordes hayan cuajado, pero el centro aún se mueva como gelatina al agitar el molde ligeramente.
  6. Apagamos el horno, abrimos un poco la puerta y dejamos que la cheesecake se atempere en su interior antes de sacarla. Mínimo una hora. Transcurrido el tiempo de atemperado retiramos del baño maría, dejamos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla metálica y guardamos en la nevera hasta el momento de terminar y servir.

Paso final

  1. Desmoldamos la cheesecake y la pasamos a un plato de servir, con mucho cuidado. Cubrimos toda la superficie con azúcar blanco y con un soplete quemamos para lograr el efecto de caramelo crujiente típico de las créme brulée.
  2. Llevamos a la mesa y servimos como postre o merienda.

Consejos para un cheesecake brulée perfecto

  • El atemperado de la tarta en el horno, con la puerta entreabierta, es fundamental para evitar que la superficie se resquebraje. Algo que no estropeará su sabor, pero sí su estética.
  • Es una tarta que está mejor de un día para otro, porque coje cuerpo, así que si eres capaz de esperar hazla con 24 horas de antelación.
  • Además es mucho más sencillo desmoldar la tarta totalmente fría, recién sacada de la nevera.
  • No olvidéis servirla acompañada de mermelada de frambuesa o vuestra compota preferida.

Última revisión: 13 agosto 2026

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120 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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