Para 6
1.2€/pers.
230kcal/100g
Ingredientes
- 250 g de arroz SOS redondo
- 1 litro de leche entera
- 1 trozo de cáscara de limón (solo la parte amarilla)
- 1 rama de canela
- 100 g de azúcar
- 2 huevos L
- 60 g de harina de trigo
- 1 sobre de levadura química (16 g tipo Royal)
- Aceite de oliva suave o de girasol para freír
- Para el almíbar:
- 150 g de azúcar
- 100 ml de agua
- Un chorrito de anís (opcional y sólo si es para mayores de edad)
- 1 trozo de cáscara de limón
En Galicia, cuando llega el Entroido, las mesas se llenan de recetas que solo aparecen una vez al año. Hay orellas, filloas y, cómo no, chulas de todo tipo. No hay fiesta que se precie sin ese toque dulce que huele a fritura, a licor y a casa.
Las chulas de arroz en almíbar son una forma deliciosa de aprovechar las sobras del arroz con leche, aunque muchos las hacen desde cero porque están, simplemente, de rechupete. Doradas, tiernas por dentro y con ese brillo del almíbar que invita a mojar pan… si no fuera porque no hace falta. Y para este postre nos fiamos del arroz redondo SOS que tan buen resultado nos da siempre, no falla.
Estas chulas son un clásico del recetario do Entroido gallego, aunque no se encuentran en todas las provincias. En algunas zonas de Ourense y Pontevedra se preparan con arroz, mientras que en Lugo y A Coruña triunfan las de calabaza o manzana. Lo común es el espíritu festivo: una receta sencilla, de aprovechamiento, pensada para compartir y endulzar los días previos a la Cuaresma. Y si no tienes suficiente, aquí tienes 43 postres caseros para disfrutar del Carnaval.
El uso del almíbar es herencia de la repostería conventual, las monjas solían bañar los dulces fritos en azúcar cocido para conservarlos mejor. Hoy ese toque convierte estas chulas en un bocado jugoso y con un perfume irresistible a cítricos y anís.
Y si te apetece seguir con el sabor del Carnaval, prueba las orellas de Entroido, finas y crujientes, con ese toque de anís que engancha; las filloas gallegas tradicionales, perfectas para rellenar o tomar con miel; o las chulas de calabaza, tiernas y aromáticas, ideales para los que prefieren un sabor más suave. Cada una tiene su encanto, pero todas comparten algo: el dulce placer de freír y rebañar. Vamos con las de arroz, que ya toca.
Receta casera de chulas de arroz de Entroido
Preparación del arroz con leche y las chulas



- Ponemos la leche en una cazuela con la cáscara de limón, la canela y el azúcar. Mezclamos y cuando empiece a hervir, añadimos el arroz y bajamos el fuego. Lo dejamos cocer unos 25 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté cremoso y haya absorbido casi toda la leche. Retiramos la canela y la piel de limón, y dejamos templar.
- Cuando el arroz esté templado, añadimos los huevos batidos, la harina y la levadura. Mezclamos hasta conseguir una masa espesa pero manejable, similar a una papilla densa. Si queda muy líquida, añadimos una cucharada más de harina.
- Calentamos un buen chorro de aceite en una sartén. Con ayuda de una cuchara, vamos echando porciones de masa y las freímos a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados.
- Las sacamos y las dejamos escurrir sobre papel absorbente.
















Preparar el almíbar y presentación final
- En un cazo ponemos el agua, el azúcar, la cáscara de limón y, si queremos, un chorrito de anís. Llevamos a ebullición y cocinamos a fuego suave durante 10 minutos, hasta que espese ligeramente. Retiramos la cáscara y dejamos templar.
- Colocamos las chulas en una fuente amplia y vertemos el almíbar por encima. Dejamos que reposen unos minutos para que lo absorban bien. Cuanto más tiempo pasen, más melosas quedarán. Se pueden tomar templadas o frías, según gustos.
Y así quedan nuestras chulas de arroz en almíbar, doradas, tiernas y con ese brillo que invita al segundo bocado. Son perfectas para acompañar el café de sobremesa o cerrar una comida de Carnaval con algo dulce. Si te animas a hacerlas, ya verás que desaparecerán más rápido de lo que tardan en enfriarse.







Consejos para unas chulas de arroz de rechupete
- Las chulas ganan mucho si se hacen con arroz con leche del día anterior, porque el grano ya ha absorbido el sabor de la leche y el azúcar. Si no tienes, no pasa nada: con arroz recién hecho también quedan estupendas.
- El almíbar se puede aromatizar con canela, clavo o vainilla, aunque el toque de anís o licor de hierbas les va de maravilla. Si prefieres una versión más ligera, omite el baño de almíbar y espolvorea simplemente con azúcar y canela. Y si eres de los que buscan ideas sin gluten, usa harina de arroz o maicena en lugar de trigo.
- Hay quien prepara estas chulas con un poco de coco rallado o ralladura de naranja dentro de la masa, lo que les da un punto diferente. En algunas aldeas gallegas se servían con miel caliente en lugar de almíbar, sobre todo cuando no había azúcar en abundancia.
Curiosidades de rechupete
Las chulas de arroz en almíbar son uno de esos dulces que resumen muy bien el espíritu del Entroido gallego: cocina de aprovechamiento, fritura generosa y sabores intensos pensados para compartir. Aprovechar el arroz con leche que sobra era una práctica habitual en muchas casas, donde nada se tiraba y todo se transformaba.
Aunque no están tan extendidas como las orellas o las filloas, estas chulas aparecen con fuerza en algunas zonas de Ourense y Pontevedra, donde el arroz con leche siempre ha tenido un papel destacado en la repostería tradicional.
El baño de almíbar no es un simple adorno. Esta técnica procede de la repostería conventual y tenía un objetivo práctico: conservar mejor los dulces fritos durante varios días. Con el tiempo, ese recurso se convirtió en una seña de identidad por la jugosidad y el brillo que aporta.
El uso de cítricos y anís conecta estas chulas con muchos otros dulces festivos del norte peninsular, donde los aromas intensos ayudaban a dar carácter a recetas sencillas elaboradas con pocos ingredientes.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Al preparar la masa, es habitual preguntarse qué textura debe tener. Lo ideal es una mezcla espesa pero manejable; si está demasiado líquida, las chulas se abrirán en la fritura.
Cuando las chulas se doran demasiado rápido, casi siempre el problema es una temperatura excesiva del aceite. Conviene freírlas a fuego medio para que se hagan bien por dentro.
Sobre el almíbar, surge la duda de si debe estar caliente o frío. Lo mejor es usarlo templado para que se adhiera bien sin reblandecer en exceso la masa.
Algunas personas preguntan si se pueden preparar con antelación. Se pueden hacer sin problema y, de hecho, reposadas están incluso más melosas al absorber el almíbar.
Para quienes buscan adaptaciones, aparece la cuestión de cómo hacerlas sin gluten. Sustituir la harina de trigo por harina de arroz o maicena funciona perfectamente.
También es frecuente plantearse si el anís es imprescindible. No lo es; puede omitirse o sustituirse por otros aromas según gustos y edades.
Última revisión: 4 abril 2026
Hemos trabajado 4 horas y 40 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
50 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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