Para 4
2.1€/pers.
450kcal/100g
Ingredientes
- 4 chuletas de cerdo
- 2 huevos
- 100 g de pan rallado
- 100 g de harina
- 1 diente de ajo
- Perejil fresco picado
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
Si eres de los que disfrutan con una buena comida casera y contundente, hoy te traigo una receta que nunca falla: chuletas de cerdo empanada. Vamos, lo que viene siendo un filete de cerdo bien rebozado, crujiente por fuera y jugosito por dentro.
Es uno de esos platos que se preparan en nada de tiempo, pero que cuando los pones en la mesa, triunfan. Y no hay más que hablar, porque una chuleta empanada bien hecha, con su pan crujiente y dorado, es un clásico que te hará volver a esos almuerzos de domingo. ¡Vamos al lío!
La receta de la chuleta de cerdo empanada es un clásico de la cocina española, aunque tiene versiones similares en muchos otros países. En España, el empanado se utiliza para muchas recetas, desde el tradicional escalope hasta los famosos flamenquines. El proceso de rebozar carne en huevo y pan rallado le da una textura irresistible, crujiente por fuera y jugosa por dentro.
Empanar o rebozar carne nos permite crear recetas espectaculares. Visita más de 10 recetas de carne empanada o rebozada para disfrutarlas en casa.
Las chuletas de cerdo son una carne económica y sabrosa, muy utilizada en la cocina casera. Aunque muchos asocian el empanado con una fritura pesada, en realidad es un método muy versátil, ya que puedes adaptar la receta a tus gustos o necesidades, incluso cociendo las chuletas al horno si prefieres algo más ligero.
Si te ha gustado la idea de las chuletas de cerdo empanadas, aquí tienes tres recetas que te van a encantar. Para empezar, no te puedes perder el cachopo de ternera, que tiene una textura parecida, pero con el sabor más intenso de la ternera. También te sugiero que pruebes la milanesa de pollo a la napolitana, una versión deliciosa y ligera de carne blanca. Y si prefieres algo un poco más sorprendente, prueba con los flamenquines cordobeses, que combina carne de cerdo y jamón serrano, todo envuelto y empanado. ¡A cuál más irresistible!
Receta casera de chuletas de cerdo empanadas

Preparación y empanado de las chuletas
- Primero, vamos a preparar las chuletas. Lo mejor es que sean de tamaño medio, ni muy gruesas ni muy finas, para que queden bien jugosas por dentro y crujientes por fuera. Si están demasiado gruesas, puedes golpear ligeramente con un mazo de cocina para que se aplanen un poco.
- Picamos bien el ajo y el perejil fresco. Este toque le dará un extra de sabor al empanado y hará que nuestras chuletas tengan ese punto especial. Reservamos.
- En un plato, batimos los huevos con una pizca de sal y pimienta. En otro plato, ponemos el pan rallado y lo mezclamos con el ajo y el perejil picados. Y en un tercer plato, ponemos la harina.
- Ahora, vamos a empanar las chuletas. Primero, las pasamos por la harina, asegurándonos de que quedan bien cubiertas por ambos lados. Luego, las sumergimos en el huevo batido, dejando que escurra el exceso. Y finalmente, las pasamos por el pan rallado, presionando bien para que se adhiera por completo. Este es el paso clave para que el empanado quede bien crujiente.



Cocinado y finalización
- Ponemos una sartén grande al fuego con abundante aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté bien caliente (pero sin humear), añadimos las chuletas con cuidado de no sobrecargar la sartén. Las freímos a fuego medio-alto durante unos 4-5 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes por fuera. El truco es no darles la vuelta muchas veces, para que se cocinen uniformemente.
- Una vez estén doradas y crujientes, las retiramos y las colocamos en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. ¡Y listo! Chuletas de cerdo empanadas para disfrutar.
Lo mejor de todo es que las puedes acompañar con lo que más te guste: una buena ensalada, patatas fritas, ¡o incluso dentro de un bocadillo!


Consejos para unas chuletas de cerdo empanadas de rechupete
- Un buen truco para que las chuletas empanadas queden todavía más crujientes es pasar el pan rallado por la batidora antes de usarlo, para que quede más fino. Y si quieres un empanado más especial, puedes añadir un poco de queso rallado al pan rallado, ¡verás qué sabor!
- Si prefieres una opción más ligera, puedes hornear las chuletas en lugar de freírlas. Solo tienes que colocarlas en una bandeja con papel de horno y hornearlas a 200ºC durante unos 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
- Además, puedes añadir especias al pan rallado, como pimentón, ajo en polvo o incluso semillas de sésamo, para darle un toque distinto.
La chuleta empanada es tan versátil que puedes hacer muchísimas variaciones. Por ejemplo, si te apetece un toque más italiano, puedes preparar una chuleta a la milanesa, que lleva una capa de queso y salsa de tomate por encima después de empanar. También puedes probar a hacer las chuletas con un rebozado de cereales triturados, como el clásico corn flakes, para obtener un crujiente aún más potente.
Curiosidades de rechupete
En algunos sitios, las chuletas empanadas son casi un sinónimo de picnic. ¿Quién no ha llevado alguna vez un buen bocata de chuleta empanada al campo o a la playa? Es la comida perfecta para disfrutar al aire libre.
Y si hablamos de dietas, esta receta se puede adaptar fácilmente para hacerla más saludable. Por ejemplo, puedes usar pan rallado sin gluten para una versión apta para celíacos o empanar con harina de almendra para reducir los carbohidratos.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Una de las preguntas más habituales es cómo evitar que el empanado se despegue al freír la chuleta de cerdo. El truco está en secar bien la carne antes de empezar, pasarla correctamente por harina, huevo y pan rallado en ese orden y presionar ligeramente el rebozado para que se adhiera bien.
También me preguntáis si es mejor usar chuletas con hueso o sin hueso. Para empanar, las chuletas sin hueso resultan más prácticas y se cocinan de forma más uniforme, aunque con hueso también quedan muy sabrosas si se controlan bien los tiempos.
Otra duda frecuente es qué tipo de pan rallado funciona mejor. El pan rallado fino da un empanado más uniforme y clásico, mientras que uno más grueso aporta un crujiente más marcado. Ambas opciones son válidas, depende del resultado que busquemos.
Muchos consultáis si se pueden preparar las chuletas empanadas con antelación. Se pueden empanar unas horas antes y guardar en la nevera bien tapadas. Lo ideal es freírlas justo antes de servir para que mantengan todo su crujiente.
Por último, suele surgir la cuestión de si se pueden recalentar las chuletas empanadas. Se pueden, pero pierden parte de la textura. Si es necesario, el horno es la mejor opción para recalentarlas sin que queden blandas.
Última revisión: 25 marzo 2026
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30 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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