Cómo comprar si estas a dieta

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Recomendaciones para ir al supermercado o a la tienda cuando te acaba de poner a dieta.

¿Cuántas veces te ha pasado? Haces tu lista de cosas indispensable que necesitas en casa. El 80% de tu lista son productos saludables e ingredientes para empezar esa dieta y bajar los kilos que has pillado en las fiestas.

Entras en el supermercado con la misión de comprar solo esa lista con lo más sano e indispensable… pero, sin saber cómo ni por qué, acabas en la caja, con el carro lleno de ingredientes poco saludables y chorradas varias que no sabes como han acabado allí.

Pues el artículo de hoy te va a ayudar a ir a la comprar y que no sea una tortura. Elegir los alimentos que pueden contribuir a tu objetivo de perder peso y cambiar hábitos, y olvidarte de esas tentaciones que pueden hacer fracasar nuestro objetivo.

Te damos nuestras recomendaciones para hacer una buena compra cuando quieres adelgazar. Ya no habrá excusas para lograr comprar sano y de forma inteligente en el supermercado.

“Compra lo necesario, no lo conveniente” 

En tu lista de la compra deben estar presentes los siguientes ingredientes

    • Busca comida fresca, sin procesar. Compra la versión que sea más real de aquellos que te guste.
    • Las etiquetas de los alimentos son confusas, pero tú ya sabes, el ingrediente principal, a la cabeza de la lista, menos de 5 ingredientes.
    • Si compras pavo… ¿Qué porcentaje tiene de carne de pavo? ¿un 60%, o un 80%? ¿Qué es todo lo demás? Siempre puedes, asar una pechuga de pavo mientras ves tu serie favorita y luego córtala en finas lonchas.
    • Con el jamón York pasa lo mismo. Los que se venden en la charcutería son similares, normalmente. Que un día los comas, no está mal. Pero sé consciente y elige los alimentos que te jueguen a favor en tu objetivo de perder peso.
    • Los patés, normalmente van a la lista de ultraprocesados… Mejor un humus casero o paté
      hecho en casa.
    • Si buscas un pan integral, no te conformes con cualquiera. Si el primer ingrediente es harina de trigo, mejor busca otro que realmente sea integral.
    • Si quieres chocolate, que tenga más del 70% de cacao.
    • La mayonesa, mejor casera, con aceite de oliva virgen extra.
    • Leche y cuajo… eso es queso.
    • Las conservas suelen estar de tu lado. Evita los potenciados de sabor.
    • Los vasitos de arroz o quinoa pueden ser un buen as en la manga en el caso de querer llevarlos al trabajo. Eso sí, nada como hacerlo en casa.
    • No se trata de que compres productos BIO, sino que sean reales o mínimamente procesados (cortado, lavados y congelados, por ejemplo). Lee las etiquetas.

No te olvides de la fruta y hortalizas

  • Con el frío, están de temporada los aguacates, así que puedes incorporarlos en tus platos o hacerte un guacamole para meriendas o entre horas.
  • El caqui y los membrillos están de temporada. También tienes cítricos como el limón, el pomelo, la naranja o mandarina. Conviene que comas la pieza de fruta entera para aprovechar sus nutrientes y fibra.
  • Las manzanas son muy versátiles a la hora de cocinar o de darle un toque crujiente a una ensalada y pueden ser una manera de incorporar fruta a tu alimentación.
  • Las uvas y la piña, por supuesto, natural. Recuerda, cuanto más cerca de la planta, mejor.
  • Aprovecha que es época de tomates y elimina las salas de tomate frito que hayas comprado en el supermercado. Revisa su etiqueta, tal vez te sorprendas con la cantidad de azúcar que llevan.
  • Unas almejas con alcachofas pueden darte un gusto y estarías aprovechando que las alcachofas están en temporada. La berenjena, también. Igual que la calabaza, la espinaca y acelga; los espárragos y el calabacín.
  • También el apio, la lechuga y endivia. Judías, puerros y remolachas, la patata y zanahoria, entre otras.

De sólo leerlas seguro que se te han ocurrido un montón de salsas y cremas para hacer y entrar en calor. Si quieres, inspírate en nuestro recetario encontrarás miles de recetas.

Por supuesto que cocina en casa todo lo que puedas. Es una forma de ahorrar dinero y tener más control sobre aquello que comes. Busca opciones rápidas, si no tienes tiempo.

Y haz una ración de más para hacer un tupper y llevarlo al trabajo o congelarlo para que sea una cena. Tardas el mismo tiempo en calentar tu comida que un plato ultraprocesado. Pero las consecuencias para tu cuerpo son diferentes.

“Lo importante es que seas constante y aprendas a comer bien”

Si lo haces, te sentirás mejor. Disfruta del trayecto.

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