Cómo congelar, almacenar y freír croquetas congeladas

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Método para congelar croquetas. Consejos de almacenaje y cómo freír croquetas, que no se abran y queden perfectas.

Después de muchos métodos intentados, he llegado a uno perfecto para congelar las croquetas, y que no se queden pegadas entre ellas o se deformen.

Las croquetas siempre nos sacan de un apuro, por lo que en mi congelador suele haber unas cuantas bolsas. Para un aperitivo, para la cena, es sacarlas y directamente ya se pueden freír (os damos unos pequeños consejos también). Un gran recurso, y más aún si hay niños/as en casa.

Es un artículo donde completamos el de cómo hacer croquetas perfectas. Y es que el tema del congelado, almacenaje y posterior fritura necesitaba un lugar aparte en nuestro blog pues me habéis enviado muchos mails con preguntas sobre este tema. Aquí lo tenéis lo más completo posible.

Consejos antes de empezar. Congelar o refrigerar. ¿Se pueden recalentar?

  • Lo primero que debes saber antes de congelar es que las croquetas no se pueden congelar una vez hechas, es decir, cuando ya las hemos frito. Pero en cambio la masa de croquetas sin empanar o empanadas se congela sin ningún problema y puede durar en buen estado hasta tres meses en el congelador.
  • Si no quieres congelar pues vas a comerlas durante 2 o 3 días, lo mejor es darle forma y guardarlas en la nevera 3 o 4 días. Por ejemplo, las hacemos un jueves y las dejamos en la nevera sin problema hasta que vienen tus suegros a comer el domingo. Te aseguro que estarán igual de buenas que recién hechas.
  • ¿Y qué haces si has hecho 20 croquetas para una comida? Y cuando se han ido tus invitados han sobrado 8…. ¿Cómo recuperar esa sensación de una croqueta recién hecha?¿Microondas? Pues no existe ningún truco para poder recalentar unas croquetas en microondas y que estas queden buenas. Por lo que la mejor opción es casi comérselas frías o calcular mejor la próxima vez para que no sobren tantas.

¿Qué método empleo en casa para congelar croquetas?

  1. Este método “estrella” se basa en utilizar bolsas de cierre tipo “zip” o de cremallera, transparentes. Se adaptan bien al cajón del congelador y además veo lo que tengo dentro.
  2. A mayores escribo con un rotulador el tipo de croquetas que son y la fecha de congelación. Este dato es útil para que no pasen más de 3 meses antes de consumirlas, un tiempo límite para que no comiencen a perder cualidades los alimentos.
  3. Cogemos una tabla de cortar de plástico (o similar), de tamaño medio o pequeño. Colocamos la bolsa encima, y vamos metiendo las croquetas ya rebozadas (sin freír, claro está). Dejando un poco de separación entre ellas.
  4. Cerramos la bolsa y metemos en el congelador, con la tabla en posición horizontal. Dejamos aproximadamente una hora. Luego retiramos la tabla, dejando ya las croquetas libres en la bolsa. Pero estarán ya con consistencia, sin riesgo a que se apelmacen o se deformen. 
  5. Con las bolsas de plástico de cierre tipo Zip tienes la ventaja de que caben bastantes, se adaptan bien al cajón del congelador, y ves lo que hay dentro.

Es una opción que me funciona, sobre todo si no tienes mucho sitio en el congelador. Pues una vez que están congeladas ya podéis ponerlas en el espacio que tengáis disponible y sacarlas para freír directamente.

Otros métodos para que las croquetas no pierdan forma cuando se congelan

Hay diferentes métodos para intentar lograr que las croquetas no pierdan su forma, cada maestrillo o cocinillas tiene el suyo.

  • Tupper. Buena opción si no vais a congelar muchas croquetas, en casa solemos hacer mucha cantidad, pues si nos ponemos no ponemos. Los túper ocupan mucho espacio, podéis emplearlo para congelar previamente las croquetas y luego meterlas en la bolsa zip que os comentaba arriba.
  • En papel de aluminio o en plástico o film transparente. Es quizás la peor opción pues el aluminio o el plástico es poco consistente. En cuanto mueves el paquete dentro del congelador se mueven las croquetas y el paquete pierde su forma.
  • Con la cubitera del hielo de casa. Siempre que la tengáis vacía y aprovechando su forma es una gran opción. Aunque te quedarán pequeñitas.
  • Moldes de plástico específicos que venden para congelar croquetas (no los veo útiles). Hay invetnos para todo… suelen venderlos en blisters de 10 unidades y son caros, entre 6 a 7 euros una unidad de 10.
  • O simplemente (en aquellos congeladores que lo tienen) en la bandeja del hielo.

Cómo freír croquetas congeladas sin que se rompan

Freír una croqueta puede parecer algo sencillo. De hecho, lo es, pero como todo, requiere de una sencilla técnica y sobre todo tener en cuenta alguna cosa que os cuento a continuación.

  1. Colocamos en una sartén amplia suficiente aceite como para que las croquetas queden cubiertas en al menos un 80% de su volumen. Otro consejo es que utilices un buen aceite. El de oliva dará un sabor al rebozado mucho más apetitoso.
  2. Ponemos la sartén en el fuego a una temperatura elevada. Vas a necesitar que el aceite esté bastante caliente, más que cuando fríes una croqueta normal a temperatura fría pero no congelada, lo normal sería de 200º C, no de 180º C cómo con una croqueta normal. Piensa que las croquetas congeladas enfriarán el aceite en cuanto las coloques en él.
  3. Una vez caliente, colocamos una croqueta congelada para comprobar el punto de fritura. Deben salir burbujas. Si no, significa que el aceite aún no está lo suficientemente caliente.
  4. Giramos la croqueta rápidamente, antes de que se dore, para que, al primer golpe de fritura, quede el rebozado bien sellado.
  5. Añadimos poco a poco más croquetas, no demasiadas, para que no se apelmacen unas con otras y tengan espacio suficiente para poder ser giradas.
  6. Si notas que, al añadir más croquetas, dejan de salir burbujas, significa que el aceite se ha enfriado demasiado al echarlas. Retiramos con una espumadera y espera a que el aceite vuelva a coger el punto de temperatura necesario.
  7. Para saber cuando están perfectas por dentro basta observarlas un poco. Cuando escapa un punto de bechamel por algún pequeño poro, o parece que lo va a hacer, es que dentro de ese caparazón crujiente la bechamel ya está caliente y tierna.

Si al servirlas cometemos el error de que se hayan quedado frías por dentro… un consejo, con medio minuto al microondas en mínima potencia. No da tiempo a que se vaya a paseo el crujiente de la croqueta, y se calienta lo de adentro.

Con estos consejos te aseguro que te quedarán unas croquetas de rechupete, sólo tienes que invitarme a comer.

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  1. Pancho dice:

    Bueno Alfonso, las he preparado esta cuarentena y están buenas no, buenísimas tampoco, lo siguiente si.
    Increíbles Alfonso. Me han salido como las tuyas siguiendo tus consejos que publicaste ayer y voy a congelar siguiendo este post. Gracias por hacernos este encierro más ameno con tus recetas.
    Solo palabras de agradecimientos hemos disfrutados como nunca.

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