Cómo hacer croquetas de verduras y queso

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Cómo hacer croquetas de verduras y queso

Info.

Ingredientes para Cómo hacer croquetas de verduras y queso

  • 2 calabacines
  • 2 espárragos verdes gruesos
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 40 g de harina de trigo
  • 100 ml de caldo de verduras
  • 350 ml de leche
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de queso rallado (manchego, parmesano, al gusto)
  • Para el rebozado: Harina de trigo
  • Pan rallado
  • 1 huevo
  • Aceite de oliva virgen extra suave para freír, en abundancia

Cómo hacer croquetas de verduras y queso.

Las croquetas son las reinas de la cocina de aprovechamiento y muy apreciadas por todos, o casi todos.

Perfectas para el aperitivo o como plato único con una ensalada, las croquetas son uno de los grandes inventos de la gastronomía española.

Cada persona tiene sus preferidas, ya sean las de su madre, las de su abuela, las del bar del barrio, etc… El secreto siempre estará en la bechamel y en conseguir que quede sabrosa con vuestro relleno preferido.

Sobre los rellenos y sabores, os diremos que son infinitos. Según sea la imaginación y creatividad de quien se encuentre al frente de los fogones, así serán sus croquetas.

En el blog tenemos recetas de croquetas variadas y de todo tipo. Desde las croquetas de cocido que son gloriosas, las de pavo asado, las croquetas de bacalao deliciosas, las originales croquetas de pulpo o unas croquetas de jamón llenas de sabor, hasta las más atrevidas, como las croquetas al horno, de queso o de gambas.

Hoy sumamos una receta de croquetas más a la lista, con un relleno de verduras que es pura gloria. Hemos aprovechado restos de verduras que teníamos en la nevera, con un poco de criterio, y nos han quedado de rechupete. Haced lo mismo vosotros y que os sirva esta receta para no tirar nada a la basura.

Si tenéis niños en casa los podéis involucrar en la faena del rebozado. Montáis una cadena de producción y veréis qué rápido las tenéis listas para freír. Además las croquetas son una de las comidas preferidas de los peques, así que seguro que se prestan a ayudar encantados.

Preparación de las verduras para las croquetas.

  1. Pelamos y picamos la cebolla finamente. Pelamos y rallamos la zanahoria. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cacerola y sofreímos  ambas verduras a fuego medio durante cinco minutos.
  2. Lavamos el calabacín y los espárragos y los picamos finamente. Podemos hacerlo a cuchillo, pero si usamos una picadora nos ahorraremos mucho trabajo y obtendremos mejores resultados. 
  3. Añadimos el calabacín y los espárragos picados a la cacerola, junto con un poco más de aceite, y rehogamos durante cinco minutos más a fuego medio.

Preparación del roux y bechamel. Masa de croquetas de verduras y queso

  1. Apartamos las verduras hacia un lado y dejamos que el aceite escurra hacia el lado contrario. Sobre él echamos la harina y removemos para obtener un roux, es decir, la mezcla de harina y grasa con la que se hacen las croquetas.
  2. Cuando el roux se haya tostado ligeramente, removemos junto con las verduras para incorporar y empezamos a echar el caldo de verduras y la leche. Poco a poco y removiendo al mismo tiempo.
  3. El proceso de preparación de la masa de croquetas requiere paciencia y tiempo porque la masa tiene que ir absorbiendo la leche según la echamos antes de incorporar más. En total, a fuego suave, hay que cocer la masa durante unos 20 minutos.
  4. Transcurrido este tiempo añadimos el queso rallado y salpimentamos al gusto. Cocemos un par de minutos más para que el queso quede bien integrado y retiramos la mezcla a un plato.
  5. Llegados a este punto podemos cubrir la masa con papel film y guardar en la nevera hasta el día siguiente. Con esto dividimos el proceso en dos partes y se hace más llevadero. Pero también podemos dejar que la masa se enfríe por completo (unas dos horas) y formar las croquetas a continuación.

Formar, rebozar y fritura. Presentación final de las croquetas

  1. Para formar las croquetas preparamos cuatro platos con todo lo necesario. Uno con harina, otro con huevo batido, otro con pan rallado y un cuarto plato con un poco de pan rallado en la base en el que ir depositando las croquetas rebozadas.
  2. Para rebozar las croquetas cogemos pequeñas porciones de la masa y las boleamos, ya sea usando dos cucharas o las manos. El uso de uno u otro método dependerá de la consistencia de la masa y de la cantidad de grasa que contenga.
  3. Rebozamos cada croqueta en harina y la pasamos al plato con el huevo batido. Removemos con cuidado para que se cubra bien de huevo por todos lados sin perder la forma.
  4. Del plato con el huevo pasamos las croquetas al plato con el pan rallado y removemos de nuevo para que queden bien empanadas. De no ser así se abrirán cuando las friamos, así que hay que ser perfeccionista en el rebozado.
  5. Una vez rebozadas freímos las croquetas en una sartén con abundante aceite caliente. La temperatura ideal es de 180 ºC. Por encima de ello las croquetas se pueden arrebatar y romper, por debajo se recuecen y absorben demasiado aceite.
  6. Al freír las croquetas lo hacemos de poca en pocas para no alterar demasiado la temperatura del aceite. Retiramos las croquetas a un plato con papel absorbente para dejar que escurran en la mayor medida posible y servimos inmediatamente.

Podéis ver todas las fotos del paso a paso en la receta de croquetas de verduras y queso. No os perdáis detalle y saldrán perfectas.

Galería de la receta

Consejos para unas croquetas de verduras y queso perfectas

  • Si vas a dejar la masa de croquetas en la nevera para rebozarlas al día siguiente, cúbrela con papel film para evitar que se forme costra y quede seca en la superficie.
  • Esta masa, al llevar queso, espesa más de lo normal al enfriarse. Esto es una ventaja porque facilita mucho el formado de las croquetas y su relleno, al pasar por la sartén, queda cremoso al fundirse el queso.
  • Y para que el relleno quede mucho más cremoso todavía y con más sabor a queso, podemos añadir dos quesitos en porciones a la masa cuando se está cociendo.
  • Usa la combinación de verduras que más te guste. Aprovecha para dar salida a restos que tengas en la nevera, pero hazlo con cabeza. Procura usar verduras de sabores suaves que no se enmascaren entre sí.
  • Hay que ser generosos con la cantidad de aceite de la fritura porque las croquetas tienen que quedan sumergidas del todo en él. De esta manera no hay necesidad de moverlas y reducimos el riesgo de que se rompan y se salga el interior.
  • Una vez rebozadas las croquetas congelan estupendamente. Colócalas en una fuente, sin amontonar, mételas en el congelador y cuando estén bien duras las pasas a una bolsa de plástico o un tupper y listas para otro día.

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