Para 4
0.75€/pers.
402kcal/100g
Ingredientes
- 6 huevos M
- 150 g. de chorizo
- 150 g. de tocino
- Sal (al gusto de cada casa)
Duelos y quebrantos es una de esas recetas tradicionales y de toda la vida que nació como forma de dar salida a la casquería que se tenía a mano en otros tiempos. Pero lo que surgió como un revuelto de sesos, con el tiempo se fue transformando y, en la actualidad, otras carnes han tomado su lugar. Chorizo y tocino entreverado son los protagonistas de este plato que se hizo famoso por aparecer en la primera hoja de “El Quijote”.
“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.”
Tiene un nombre poco habitual, y aunque hoy podríamos pensar que su nombre proviene del efecto que hace dicho plato en nuestro nivel de colesterol o en nuestra conciencia, lo cierto es que una de las posibles explicaciones de su nombre, hace referencia a un hecho mucho más triste.
Tras la expulsión de los judíos de Castilla, muchos de ellos se convirtieron al cristianismo, para evitar tener que abandonar sus casas y todas sus pertenencias. Para demostrar a sus vecinos su conversión, era habitual que se mostraran comiendo cerdo en público, para que todo el mundo viera que no tenían ningún problema y que la conversión era completa. Incluso existía un dicho que decía. “Judío que come jamón se vuelve cristiano sin dilación”.
Otra de las posibles opciones del nombre de este plato era la de los pesares que tenían que pasar los cristianos para no comer este delicioso plato en sus obligaciones de vigilia, en las que obviamente estaba totalmente prohibida degustar de tal delicia.
Una receta que contentaba a los duelistas y reparaba todo tipo de quebrantos. No deja de ser un plato sencillo que se cocinaba en las casas de labranza con los ingredientes principales que se tenía, los huevos de gallina y la carne de la matanza.
Hoy en día, son muchas las versiones que encontramos de esta elaboración. Hay quienes agregan ajo, cebolla, perejil, pimiento verde o, incluso, tomate triturado, pero yo me he ceñido a la fórmula más básica de todas que está de rechupete. Os la cuento.
Receta casera de duelos y quebrantos

Preparación paso a paso
- Cortamos en cuadraditos el tocino y el chorizo.
- Calentamos una sartén y agregamos el tocino. En caso de ser tocino entreverado, la parte grasa se fundirá y la carnosa se tostará ligeramente. Cuando esto ocurra incorporamos el chorizo y rehogamos un par de minutos.
- Para quienes quieran enriquecer la receta con ajo, cebolla, pimiento verde y otros añadidos, recomiendo retirar las carnes de la sartén y usar la grasa para hacer un sofrito con las verduras bien picaditas.
- En caso de usar sesos de cordero, es necesario escaldado antes en agua hirviendo durante cuatro minutos y refrescarlos en un bol con agua helada. Después los picamos o los machacamos en un mortero y ya están listos para agregar a la sartén con el sofrito de verduras. Con un par de minutos de cocción estarán listos.
- Incorporamos de nuevo las carnes que tenemos reservadas (solo en caso de incorporar extras a nuestra receta), removemos y juntamos bien para que mezclen todos los sabores.
- Cascamos y batimos los huevos en un bol, sin remover demasiado, y los salpimentamos al gusto.
- Añadimos los huevos a la sartén y los cuajamos a fuego medio bajo, al tiempo que removemos. Este es un proceso que requiere de tiempo y mimo, hay que hacerlo sin prisa para que los huevos queden cremosos al tiempo que cuajan.
- Una vez listos podemos agregar un poco de perejil fresco picado, que también podemos usar para decorar, y servir nuestro plato de duelos y quebrantos en cazuela de barro o lo que tengamos a mano.
- Una buena hogaza de pan de pueblo y ¡listo para comer!









Consejos para unos duelos y quebrantos de rechupete
- Podemos enriquecer este plato usando ajo, cebolla y sesos de cordero. En caso de hacerlo, preparamos un sofrito con la grasa de las carnes -que retiramos para añadir después-. Pochamos ajo y cebolla finamente picados. Después agregamos los sesos, lavados, escaldados y picados, y rehogamos un par de minutos. Devolvemos las carnes a la sartén y continuamos con la receta tal y como explicamos más arriba.
- No hace falta usar nada de aceite pues el tocino y el chorizo soltarán el suyo propio y en ello se cocinará el huevo.
Curiosidades de rechupete
Los duelos y quebrantos son uno de los platos más representativos de la cocina manchega tradicional y su fama va mucho más allá de los fogones gracias a su aparición en las primeras páginas de El Quijote. No es casualidad: se trata de una receta cotidiana, ligada a la vida doméstica y al recetario humilde de las casas de labranza.
En origen, esta elaboración servía para aprovechar productos de la matanza y de la casquería, especialmente los sesos, que con el paso del tiempo fueron sustituyéndose por chorizo y tocino, ingredientes más habituales hoy en día. El huevo, siempre presente, actúa como nexo y base del plato.
El nombre del plato ha generado muchas interpretaciones. Una de las más aceptadas lo relaciona con las obligaciones de vigilia, cuando estaba prohibido comer carne, y el pesar que suponía no poder disfrutar de este revuelto los días marcados por la Iglesia. Otra explicación apunta al contexto histórico de los conversos tras la expulsión de los judíos, donde comer cerdo en público era una demostración clara de cristianización.
Más allá de su historia, los duelos y quebrantos representan una forma de cocinar sin artificios, con pocos ingredientes y mucho sabor, donde el respeto por el producto y la técnica marcan la diferencia.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Al plantearse esta receta, muchos se preguntan si es obligatorio usar sesos. Hoy en día no lo es, y de hecho la versión con chorizo y tocino es la más extendida y aceptada, manteniendo el espíritu del plato.
Cuando el resultado queda seco, suele deberse a un exceso de temperatura al cuajar los huevos. Este plato pide fuego medio-bajo y paciencia para conseguir una textura melosa.
Surge también la duda de si conviene batir mucho los huevos. No es recomendable; basta con romperlos ligeramente para que cuajen de forma irregular y cremosa.
Algunas personas se plantean añadir verduras como cebolla o ajo. Es una opción válida y tradicional en muchas casas, siempre que no roben protagonismo a las carnes.
Respecto a la grasa, no es extraño preguntarse si hace falta añadir aceite. No es necesario, ya que el tocino y el chorizo sueltan la cantidad justa para cocinar todo el conjunto.
A la hora de servir, muchos dudan si es mejor en plato o en cazuela. Tradicionalmente se presenta en cazuela de barro, acompañado de pan de pueblo, que es casi tan importante como el propio revuelto.
Última revisión: 2 febrero 2026
Hemos trabajado 2 horas y 10 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
20 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas con cerdo Recetas con chorizo Recetas con huevos Recetas con pocos ingredientes Recetas de carnes y aves Recetas fáciles y rápidas Recetas por ocasión Recetas por técnica Recetas tradicionales





Hola! Aquí Pablo desde Paraguay!
Este plato, «Duelos y Quebrantos», se puede considerar un plato muy saludable por ser muy reducido en carbohidratos. Hoy se sabe que una dieta alta en carbohidratos es la causal de aumento de colesterol y placas ateromatosas. Me gusta el nombre por lo del Quijote!
Saludos…