Para 4
0.95€/pers.
320kcal/100g
Ingredientes
- 1 taza grande de harina de trigo (preferiblemente candeal o de panadería)
- 5 dientes de ajo
- 150 g de panceta o tocino entreverado
- 1 chorizo curado
- 1 taza grande de agua (usa la misma taza que para la harina)
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
Hay platos que no se entienden sin su entorno, su gente y sus recuerdos, y las migas de harina son uno de ellos. Huelen a campo, a brasero, a sartén grande en el centro y cucharas compartidas. Aunque no seas de pueblo, basta con probarlas para caer en sus redes. Y es que las migas de harina no sólo llenan el estómago, también atrapan el alma.
Las migas de harina tienen raíces humildes y profundas, como casi todos los grandes platos de la cocina tradicional. Se preparaban en zonas rurales, especialmente en el sureste de España (Almería, Murcia, Castilla-La Mancha), donde el pan del día anterior no abundaba tanto como la harina.
Y si de migas hablamos, en España es tradición. Aquí tienes las mejores recetas de migas tradicionales en España.
A diferencia de las migas de pan, estas se hacen partiendo de una masa cocida y luego desmenuzada en la sartén. Su preparación requiere tiempo y paciencia, pero también es una excusa perfecta para reunirse, charlar y remangarse. En muchos pueblos, son plato de pastores y de vendimia, se comen directamente de la sartén con uvas o melón, aunque cada casa tiene su toque especial.
Si os gustan los platos tradicionales con sabor a antaño, podéis probar también el atascaburras, una receta manchega de patata y bacalao que se sirve bien fría. Otra que no falla es la sopa de ajo, que también parte de una base humilde y poderosa. Y si queréis seguir con cocina manchega, hemos recopilado más de 10 recetas tradicionales de Castilla la Mancha, para que tengáis donde elegir.
Receta casera de migas de harina

Preparación inicial
- Empezamos preparando todos los tropezones con que acompañar las migas. En este caso ajos, panceta y chorizo.
- Pelamos los dientes de ajo (hay quienes les dejan la piel, al gusto) y cortamos la panceta en piezas de un centímetro aproximadamente, así como el chorizo.
- En una sartén grande o un perol, echamos el aceite de oliva y lo calentamos a fuego medio.
- Cuando el aceite esté caliente, añadimos los ajos y los doramos lentamente hasta que estén bien hechos pero sin quemarse. Después los retiramos y los reservamos.
- En ese mismo aceite, echamos la panceta cortada en trozos pequeños y la freímos hasta que esté crujiente por fuera y tierna por dentro. Sacamos y reservamos junto con los ajos.
- Ahora freímos el chorizo troceado. En cuanto esté dorado, lo retiramos también y lo reservamos con el resto del acompañamiento.






Al lío con la harina
- El aceite aromatizado que queda en la sartén lo vamos a usar para dar sabor y color a las migas, pero lo colamos para que no queden restos sucios.
- Luego calentamos el agua y una pizca de sal en una sartén amplia y, en el momento que empiece a hervir, añadimos toda la harina de golpe y, con paciencia y la ayuda de una espátula o una rasera, empezamos a remover sin parar para que la harina absorba bien el agua y no queden grumos grandes.
- Agregamos también el aceite y continuamos removiendo.
- Al principio parecerá una masa compacta, pero hay que seguir dándole vueltas y cortando esa masa en trocitos pequeños con la espátula. Cuanto más remuevas, más finas quedarán las migas.
- Seguimos removiendo a fuego medio-bajo durante unos 20-30 minutos. Las migas tienen que ir soltándose, dorándose poco a poco y adquiriendo ese punto suelto y crujiente por fuera. No hay que tener prisa: cuanto más rato las trabajemos, mejor quedan. Hay que rascar bien el fondo y seguir separando los grumos hasta que todas las migas estén bien hechas.
- Cuando veamos que están doraditas, sueltas y ya no quedan partes húmedas, ya tenemos las migas listas para servir.
- Las llevamos a la mesa con los dientes de ajo, la panceta y el chorizo y ¡a disfrutar!
- Con cuatro ingredientes básicos, un poco de cariño y tiempo, consigues un platazo de los que hacen historia. Y aunque el brazo acabe cansado, la recompensa merece la pena.









Consejos para unas migas de harina perfectas
- Usa una sartén grande y de fondo grueso para evitar que se peguen o se quemen.
- No tengas prisa. El truco está en mover, mover y volver a mover. Es lo que hace que queden bien sueltas.
- La harina candeal es la ideal por su capacidad de compactarse al principio y soltarse después, pero si no tienes, puedes mezclar harina normal con un poco de harina de fuerza.
- Puedes añadir pimientos verdes fritos, sardinas o incluso trozos de morcilla al final, aunque lo clásico es mantenerlo simple.
- No dejes que el aceite humee. Debe estar caliente pero no ardiendo, para freír sin que se queme.
- Si se te hace una masa demasiado dura al principio, añade una pizca más de agua templada y sigue trabajando.
Curiosidades de rechupete
Las migas de harina son el ejemplo perfecto de que con agua, harina y un poco de maña te sale un platazo que flipas. En el sureste, por Almería y Murcia, son religión cuando caen cuatro gotas; no me preguntes por qué, pero en cuanto el cielo se pone gris, todo el mundo saca la sartén a pasear. Lo curioso es que, a diferencia de las que se hacen con pan, estas requieren que te remangues y le des a la rasera sin miedo, porque se forman a base de «paciencia y brazo».
Antiguamente era la comida de los pastores porque aguantaban un montón y te daban energía para todo el día, y aunque hoy las comamos por puro vicio, ese espíritu de compartir directamente de la sartén con los amigos no se ha perdido.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Seguro que te estás preguntando si puedes usar harina normal de repostería para hacerlas. Poder, puedes, pero si quieres que te queden de diez, busca harina de sémola o una que sea más recia. La harina floja se te puede quedar hecha un mazacote más difícil de soltar, y aquí lo que buscamos es que queden sueltas y con ese toquecito crujiente por fuera.
Otra cosa que me escribís mucho es si se puede ahorrar tiempo de alguna forma. Mira, te voy a ser sincero: si tienes prisa, hazte un huevo frito. Las migas de harina son para disfrutarlas con una caña al lado mientras les das vueltas. Si dejas de remover antes de tiempo, te vas a encontrar trozos de masa cruda por dentro, y eso no hay quien se lo coma. Dale caña a la muñeca unos 30 minutos y verás que la diferencia es abismal.
También soléis dudar sobre qué acompañamiento es el mejor. Aquí cada uno es de su padre y de su madre. Hay quien no perdona las uvas o el melón para refrescar, y otros que, si no hay pimientos fritos y sardinas, dicen que no son migas. Mi consejo es que le eches lo que más te guste, pero no te olvides de los ajos fritos, que eso es lo que les da la vida.
Por último, hay quien pregunta si se pueden recalentar. Hombre, como recién hechas no hay nada, pero si te sobran, no las tires. Al día siguiente las pasas un poco por la sartén con una gota de aceite y recuperan ese punto crujiente que es gloria bendita.
Última revisión: 3 junio 2026
Hemos trabajado 2 horas y 35 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Receta de migas de harina, para mí gusto y se sueltan antes si las haces con aceite limpio no con el de freír el acompañamiento
Muchas gracias por el consejo Juan Manuel, probaré la próxima vez.
Saludos y buen fin de semana
pues yo las hago con harina normal. Y me salen estupendas. Un poco más de agua (en peso) que de harina. 100g por persona. En unos 15-20 minutos. En el aceite, aún caliente, añado un poco de harina y después el agua. Lo de echar algo de harina es porque si echo directamente el agua, salpica cosa fina. Remuevo y mezclo y añado el resto de la harina. Y a partir de ahi, a remover y trocear para desmigar.
Muchas gracias por tus consejos Paco. Pues la próxima vez que las haga en casa lo tendré en cuenta.
Buena semana