Para 4
3€/pers.
255kcal/100g
Ingredientes
- 1 Kg de conejo para hacer al ajillo
- 400 g. de vuestra setas preferidas (en este caso hemos empleado de cardo)
- 1 cebolla grande
- 5 dientes de ajo
- 300 ml de vino blanco
- 300 ml de caldo de carne
- 2 hojas de laurel
- 1 ramita de romero y otra de tomillo (fresco a ser posible)
- 1 cucharada rasa de postre de harina para espesar
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
- Aceite de oliva virgen extra
Cuando salgo a pasear por el campo suelo coger unas ramas de tomillo y algo de romero. Aprovecho que combinan genial con las receta con conejo y si es temporada preparo un conejo con setas.
El conejo es un producto caro en relación a la cantidad de carne que se obtiene de él, seguid las recomendaciones de vuestro carnicero de confianza y que os recomiende cual será el mejor para guisar y que luego quede tierno. Si lo compráis envasado buscad el que ponga conejo al ajillo, será el que más carne tenga. Si sois cazadores y no soportáis pelar los conejos, podéis buscar alguna carnicería donde os los preparan para su consumo, y recordad que os guarden el hígado, que preparado a la plancha está delicioso.
La dificultad de este plato es mínima, pero hay que tener paciencia para que quede en su punto. Un plato sencillo y jugoso, que se puede preparar a diario y para toda la familia. Y ahora, pillad el delantal y a cocinar.
Receta casera de conejo con setas
Preparación de las setas

- Lavamos las setas y reservamos. Si compráis setas de cardo y son muy grandes, podéis cortarlas para que se distribuyan bien en el guiso. Esta especie suelta mucha agua, así que hay que dejarlas al fuego hasta que se reduzca.
- En una cacerola no muy honda, ponemos un chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Picamos la cebolla y el ajo y lo ponemos a pochar. Como siempre, os aconsejo que primero doréis un poco la cebolla y luego añadáis el ajo, para que este último no se queme.
- Cuando la cebolla y el ajo hayan pochado, salpimentamos el conejo.




Preparación del guiso
- Añadimos el conejo a la cazuela para que se dore bien y se vaya cocinando con el sofrito anterior.
- Vertemos el vino blanco en cuanto veamos que el conejo va cambiando de color y lo dejamos reducir 4 minutos.
- A continuación añadimos una cucharada (tamaño café) rasa de harina y la disolvemos bien en el guiso para que no queden grumos. Mantenemos a fuego bajo unos 15 minutos.
- Mientras, picamos un diente de ajo y lo ponemos a dorar en una sartén con un hilo de aceite.
- Cuando coja color, añadimos las setas. Las salteamos hasta que suelten su jugo y este se reduzca. Bastará con unos cinco minutos, a fuego medio/bajo. Reservamos.
- Cuando el vino haya reducido bastante, añadimos el caldo de carne.
- Rectificamos el punto de sal e incorporamos el laurel, el tomillo, el romero y el salteado de setas.
- Dejamos que se guise durante 25-30 minutos a fuego bajo, o hasta que la carne esté tierna. El tiempo de cocción depende del tamaño de los trozos de carne. Rectificamos de sal.
- Si pasado el tiempo el conejo sigue un poco duro y no queda salsa, añadimos un poco de agua y dejamos que siga cocinándose hasta que la carne esté en su punto. El secreto de este guiso reside en la ternura de la carne.
- Servimos bien caliente y con un poco de pan, la salsa de esta receta es grandiosa, os lo aseguro.
- Si lo preparáis el día antes lo mejor para volver a calentarlo a la hora de consumirlo es usar la misma cazuela a fuego muy lento moviendo de vez en cuando.
- Se puede acompañar de unas patatas fritas y con una ensalada tenemos un plato único riquísimo.







Consejos para un conejo con setas de rechupete
- Este guiso de conejo es uno de mis preferidos, y para no repetirme mucho intento variar un poco la receta y los ingredientes, podéis encontrar una variación con un conejo guisado a la cerveza. Os recomiendo que preparéis este conejo con setas el día anterior a su consumo, de este modo los sabores estarán más asentados.
- Si no disponéis de tomillo y romero fresco, podréis sustituirlo por seco (aunque no dará el mismo toque a la receta). Si no podéis conseguir ni uno ni otro, añadid una hoja más de laurel.
- En casa nos encanta el sabor que el romero y el tomillo ofrecen a este guiso.
- Las setas también le aportan su particular sabor campero, un plato digno del paladar más exigente. Podéis añadir también una pizca de nuez moscada y quedará espectacular, de rechupete.
- Esta receta con setas variadas resulta muy rica, como níscalos, rebozuelos, boletus, etc
- Una propuesta perfecta como plato único o un segundo fenomenal, muy sano y con muy poca grasa si prescindimos de tomar la salsa. Si lo acompañamos de una buena ensalada cumple perfectamente las funciones de plato único para una comida.
Curiosidades de rechupete
El conejo con setas es un clásico de la cocina cinegética y rural que nunca pasa de moda. Lo curioso es que la carne de conejo es una de las más valoradas en la dieta mediterránea por ser magra y tener un aporte de grasa bajísimo, casi como la pechuga de pollo pero con mucho más carácter.
Antiguamente, este era un plato estacional que dependía totalmente de lo que el cazador traía a casa y de lo que se encontraba por el monte tras las primeras lluvias. El uso del romero y el tomillo no es solo por el aroma; estas hierbas crecen donde viven los conejos y las setas, así que juntarlos en la cazuela es simplemente respetar el orden natural de las cosas. Es una receta que huele a tradición y a domingo en el pueblo.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Muchos me preguntáis si el conejo se puede quedar duro durante el guisado. La clave está en la paciencia y en el tipo de carne que compres. El conejo de granja suele ser más tierno y se hace rápido, pero si te han regalado uno de monte, vas a necesitar casi el doble de tiempo y un poco más de caldo para que las fibras se ablanden. El truco es pinchar la carne; si el tenedor entra y sale sin resistencia, lo tienes listo para disfrutar.
Otra duda recurrente es qué setas usar si no es temporada de cardo. No te ralles lo más mínimo; puedes usar champiñones, setas portobello o incluso un bote de setas variadas en conserva si te pilla con la despensa vacía. Evidentemente, si usas unos níscalos o unos boletus frescos el guiso sube de nivel, pero la base de cebolla, ajo y vino blanco hace que cualquier seta quede de cine.
Respecto al hígado del conejo, soléis consultar si hay que echarlo al guiso. Yo prefiero no hacerlo porque puede enturbiar un poco la salsa y darle un sabor demasiado metálico. Lo mejor es que lo pases por la plancha con un poco de ajo y perejil mientras se hace el guiso y te lo comas como un aperitivo rápido del cocinero. Es un bocado de reyes que no deberías desperdiciar.
Finalmente, consultáis a menudo si se puede sustituir el vino blanco por otro alcohol. El vino blanco le da una acidez que limpia la grasa del sofrito, pero si quieres probar algo diferente, la cerveza rubia o incluso un chorrito de coñac le dan un toque muy interesante. Eso sí, deja siempre que el alcohol evapore bien antes de añadir el caldo para que no te quede un sabor agrio que arruine el trabajo.
Última revisión: 23 enero 2026
Hemos trabajado 4 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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