Para 4
2.5€/pers.
260kcal/100g
Ingredientes
- 2 embuchados de cordero ya cocidos, unos 400-500 g en total
- 8 pimientos del piquillo en tiras o 4 alegrías riojanas (opcional)
- 1 cogollo de lechuga
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal en escamas o sal fina
- 1 limón (opcional)
- Para la salsa de ajo y perejil (opcional):
- 1 diente de ajo pequeño
- Unas ramas de perejil fresco
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Unas gotas de zumo de limón o vinagre
- Sal
En Logroño hay pinchos que se piden con hambre y otros con curiosidad. El embuchado riojano suele estar en el segundo grupo para quien no lo ha probado nunca, pero basta una rodaja bien tostada para entender por qué sigue apareciendo en barras y mesas de La Rioja.
Para conocer todo lo que nos ofrece esta gastronomía, visita las mejores recetas de la cocina riojana.
Aquí conviene dejar una cosa clara antes de empezar: no vamos a preparar la madeja desde cero. Lo normal en casa es comprar el embuchado de cordero ya cocido, como se encuentra en charcuterías, carnicerías especializadas o tiendas de producto riojano, y rematarlo en la plancha. Esa parte final es corta, pero hay que hacerla bien: rodajas no demasiado gruesas, plancha caliente y nada de sacarlo blando.
Es primo cercano de los zarajos y de las madejas, aunque en La Rioja tiene su propio nombre y su forma habitual de servirse. Lo más común es cortarlo, dorarlo hasta que quede crujiente por fuera y acompañarlo con pimiento del piquillo, alegría riojana si queremos picante o una salsa sencilla de ajo y perejil. Poco más necesita.
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No es una receta de cordero al uso, pero comparte familia con otras preparaciones donde esta carne manda por caminos muy distintos. Para una comida más larga encajan bien un guiso de cordero con patatas, una pierna de cordero lechal al horno o un cordero asado a la miel, tres formas más reposadas de llevar el cordero a la mesa.
Receta casera de embuchado riojano a la plancha


Preparación paso a paso
- Sacamos el embuchado de la nevera unos minutos antes de cocinarlo. Lo secamos con papel de cocina si viene con humedad, porque así se dora mejor y no empieza a cocerse sobre la plancha.
- Cortamos el embuchado en rodajas de medio centímetro aproximadamente. Si las hacemos demasiado gruesas, tardarán más en calentarse por dentro; si las cortamos como papel, se pueden romper y quedar secas antes de tostarse bien.
- Lavamos el cogollo, lo cortamos en tiras y lo ponemos en una fuente o en platos pequeños. Lo aliñamos con una pizca de sal y un hilo de aceite de oliva. No hace falta complicarlo más, porque aquí el protagonista va por otro lado.
- Si vamos a usar pimientos del piquillo, los cortamos en tiras y los templamos en una sartén con unas gotas de aceite durante 2 o 3 minutos. Si usamos alegrías riojanas, las dejamos aparte y las servimos en poca cantidad, porque pican y no todo el mundo las lleva igual.
- Para la salsa opcional, picamos muy fino el ajo y el perejil. Los mezclamos con el aceite, unas gotas de vinagre o limón y una pizca de sal. Debe quedar ligera, no una pasta espesa que tape el sabor del embuchado.
- Calentamos una plancha o sartén amplia a fuego medio-alto. Añadimos apenas unas gotas de aceite y colocamos las rodajas de embuchado sin amontonarlas. Si no caben todas, las hacemos en dos tandas.
- Cocinamos las rodajas 2 o 3 minutos por un lado, hasta que empiecen a dorarse y a quedar crujientes en los bordes. Les damos la vuelta con unas pinzas y las dejamos otros 2 o 3 minutos por el otro lado.
- Cuando estén bien tostadas por fuera y calientes por dentro, las sacamos a un plato con papel de cocina solo unos segundos, para retirar el exceso de grasa si lo hubiera. No las dejamos ahí mucho tiempo, que se enfrían enseguida.
- Ponemos el embuchado sobre el cogollo aliñado o directamente en una fuente caliente. Añadimos sal al final, acompañamos con los pimientos y servimos con la salsa de ajo y perejil o con unas gotas de limón, al gusto de cada casa.





Consejos para un embuchado riojano de rechupete
- Comprad embuchado ya cocido si lo vais a preparar en casa. Si os venden producto crudo o congelado sin cocinar, seguid las indicaciones del productor y dadle siempre tratamiento de calor completo antes de comerlo.
- La plancha tiene que estar caliente, pero no humeando como una barbaridad. Si el fuego está bajo, el embuchado suelta grasa y queda lacio; si está demasiado fuerte, se quema por fuera antes de calentarse bien.
- No lo mováis todo el rato. Dejad que cada rodaja haga costra por un lado antes de darle la vuelta. Esa parte tostada es media receta.
- La sal, mejor al final. El embuchado ya suele venir sazonado, así que conviene probar una rodaja antes de pasarse.
- Si lo servís con alegría riojana, ponedla aparte. Da un punto muy riojano, pero puede tapar el sabor de la casquería si nos venimos arriba.
- La salsa de ajo y perejil tiene que acompañar, no bañar. Unas gotas bastan para levantar el bocado sin convertirlo en otra cosa.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
En esta receta hay que fijarse mucho en si el embuchado viene ya cocido o no. Para hacerlo a la plancha en pocos minutos, partimos de producto cocido. Si el carnicero o el envase indican que está crudo, no vale con dorarlo por fuera y sacarlo rápido.
A veces preocupa el olor de la casquería al abrir el paquete. Tiene un aroma propio, eso es normal, pero no debe oler agrio, rancio ni desagradable. Si hay duda real con el estado del producto, no se cocina para “arreglarlo”; se descarta.
También se puede hacer frito, pero en casa suele funcionar mejor la plancha con muy poco aceite. Controlamos más el dorado, queda menos pesado y se aprecia mejor la textura crujiente de las rodajas.
Si sobra, lo más sensato es guardar el embuchado ya cocinado en la nevera y consumirlo pronto. Aun así, pierde bastante gracia recalentado, porque lo bueno de este pincho es sacarlo caliente, recién tostado y comerlo sin marearlo demasiado.
Última revisión: 16 junio 2026
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20 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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