Para 6
0.80€/pers.
470kcal/100g
Ingredientes
- 120 g de azúcar glas
- 250 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1 huevo tamaño M
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- Colorante alimentario rojo o rosa (opcional)
- 200 g de chocolate negro o blanco para decorar (opcional)
- Sprinkles, corazones de azúcar o fideos de colores (opcional)
Las galletas de San Valentín son una forma sencilla, casera y muy resultona de celebrar el día del amor sin complicarse demasiado en la cocina. Tienen ese punto especial que solo dan los dulces hechos en casa y, además, permiten jugar con formas, colores y decoraciones para adaptarlas al gusto de cada pareja o familia.
Este tipo de galletas caseras para San Valentín combinan una textura crujiente por fuera y ligeramente tierna por dentro, con un sabor suave a mantequilla y vainilla que gusta a todo el mundo. Funcionan igual de bien como detalle romántico que como excusa para pasar un rato divertido cocinando en pareja o con niños.
Además, estas galletas decoradas de San Valentín se conservan perfectamente varios días en una caja hermética, así que se pueden preparar con antelación sin estrés. Un dulce sencillo, bonito y con ese toque personal que siempre suma puntos cuando llega el 14 de febrero.
En Estados Unidos y Reino Unido, las galletas de San Valentín se popularizaron como regalo comestible a principios del siglo XX, cuando empezó a crecer la cultura de los detalles románticos hechos a mano. A partir de ahí, los corazones de galleta, los mensajes escritos con glasa y las decoraciones en tonos rojos y rosas se convirtieron en un clásico.
En España, esta tradición es más reciente, pero cada vez está más asentada. Muchas panaderías y pastelerías artesanas preparan ediciones especiales de galletas decoradas para el 14 de febrero, y en casa se han vuelto muy habituales gracias a la influencia de redes sociales y programas de cocina. Lo curioso es que, aunque se asocian al amor romántico, hoy en día estas galletas de San Valentín también se regalan entre amigos, familiares o incluso como detalle para niños en el cole.
Y si de galletas hablamos, podéis preparar también estas galletas rellenas de crema de chocolate, la crema de galletas Lotus o las galletas de nata caseras con la receta de mi abuela Lucrecia.
Y si alguno de estos dulces no te termina de convencer, aquí tienes 29 recetas dulces para triunfar el día de San Valentín.
Receta casera de galletas de San Valentín

Elaboración de la masa
- Sacamos la mantequilla de la nevera con antelación para que esté blanda. La ponemos en un bol amplio junto con el azúcar glas y batimos con varillas eléctricas o a mano hasta obtener una mezcla cremosa y clara.
- Añadimos el huevo y la esencia de vainilla. Batimos de nuevo hasta integrar por completo. La mezcla debe quedar homogénea y sin grumos.
- En otro bol tamizamos la harina de trigo, la levadura química y la sal. Este paso evita grumos y ayuda a que la masa quede más fina.
- Incorporamos poco a poco los ingredientes secos al bol de la mantequilla, mezclando con una espátula o con las manos hasta formar una masa suave. No conviene amasar en exceso, solo lo justo para que todo quede bien integrado.










Preparación y horneado de las galletas
- Si queremos hacer galletas de distintos colores, dividimos la masa en dos o tres partes y añadimos unas gotas de colorante alimentario a cada porción. Amasamos ligeramente cada una hasta que el color quede uniforme.
- Formamos una bola con cada masa, la envolvemos en film y la dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos. Este reposo facilita mucho el estirado y evita que las galletas de San Valentín se deformen al hornear.
- Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Forramos una bandeja con papel de hornear.
- Estiramos la masa sobre una superficie enharinada con ayuda de un rodillo, dejándola con un grosor de unos 5 mm.
- Cortamos las galletas con cortapastas en forma de corazón u otras figuras románticas. Colocamos las piezas en la bandeja, dejando algo de espacio entre ellas.
- Horneamos durante 10–12 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse ligeramente. No conviene pasarse de tiempo para que no queden secas.










Decorado y presentación
- Sacamos las galletas de San Valentín del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla. Al principio estarán blandas, pero endurecen al enfriarse.
- Mientras tanto, derretimos el chocolate al baño maría o en el microondas en intervalos cortos.
- Decoramos las galletas ya frías con chocolate fundido, sprinkles, corazones de azúcar o dibujos hechos con manga pastelera.
- Dejamos que la decoración se endurezca por completo antes de guardarlas o regalarlas.
Con esta receta, las galletas de San Valentín caseras se convierten en una excusa perfecta para demostrar cariño con algo hecho por uno mismo.







Consejos para unas galletas de San Valentín de rechupete
- Usar mantequilla de buena calidad marca la diferencia en el sabor final de las galletas.
- Respetar el reposo en frío evita que las galletas se deformen y ayuda a que mantengan bien la forma.
- No estirar la masa demasiado fina para que no queden secas tras el horneado.
- Decorar las galletas de San Valentín cuando estén completamente frías para que el chocolate o la glasa no se derritan.
Curiosidades de rechupete
En algunos países es tradición esconder pequeños mensajes románticos dentro de las galletas, como si fueran “galletas de la fortuna” versionadas para San Valentín. También es habitual escribir palabras como “love”, “te quiero” o iniciales de la pareja con glasa real.
Otra curiosidad es que muchas parejas guardan una de estas galletas decoradas como recuerdo, aunque con el tiempo se endurezca y deje de ser comestible. En redes sociales se han puesto de moda las galletas de San Valentín personalizadas, con nombres propios o fechas importantes, que se preparan como recuerdo de aniversarios o pedidas de mano.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Mucha gente se pregunta si se puede sustituir la mantequilla por margarina. Se puede hacer, pero el sabor y la textura cambian bastante. La mantequilla aporta un aroma y una consistencia que la margarina no consigue igualar, así que merece la pena usarla.
También recibo bastantes mensajes sobre si se pueden hacer galletas de San Valentín sin huevo. Es posible sustituir el huevo por 60 ml de leche o bebida vegetal, aunque la masa queda algo más frágil y conviene trabajarla con cuidado.
Otra duda habitual tiene que ver con cómo conservar las galletas para que no se pongan blandas. Guardarlas en una caja metálica o en un tarro hermético, lejos de la humedad, ayuda a que se mantengan crujientes durante varios días.
En más de una ocasión me preguntáis si se puede congelar la masa de las galletas. La masa se puede congelar sin problema durante un par de meses, bien envuelta en film. Basta con descongelarla en la nevera y estirarla cuando esté manejable.
Surge también la cuestión de qué hacer si la masa se rompe al estirarla. Esto suele pasar si está demasiado fría o seca. Dejarla unos minutos a temperatura ambiente y amasarla ligeramente con las manos suele solucionar el problema.
No faltan correos preguntando cómo hacer galletas de San Valentín más saludables. Reducir el azúcar, usar harina integral o decorar con chocolate negro alto en cacao son pequeñas mejoras que funcionan bien sin estropear la receta.
Última revisión: 13 febrero 2026
Hemos trabajado 2 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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