Para 4
1.2€/pers.
55kcal/100g
Ingredientes
- 600 g de tomates maduros
- 400 g de sandía sin piel ni pepitas
- 100 g de pan duro (remojado en agua)
- 50 g de pimiento verde
- 2 dientes de ajo pequeños
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de Jerez o vinagre de manzana
- Sal fina (al gusto de cada casa)
- Para decorar el gazpacho:
- Daditos de sandía para servir
- Hojas de albahaca fresca
Este gazpacho de sandía es sin duda una de las recetas de gazpacho perfeto para verano, la mejor fecha para los tomates y cuando la sandia sabe como Dios manda. Es fresco, ligero, fácil de preparar y tiene ese punto dulce natural de la fruta, pero sin perder el carácter del gazpacho de siempre. Aquí el tomate sigue mandando, la sandía acompaña y el aceite de oliva virgen extra termina de redondear la jugada.
No te quedes sólo con esta versión. Tenemos muchas más recetas de gazpachos, salmorejos y sopas frías en el blog.
Es una receta estupenda para servir como entrante, aperitivo en vasitos o cena ligera. Además, viene muy bien cuando tenemos media sandía en la nevera y tenemos a los peques cansados de comer sandia toda la semana, otra forma de dársela sin que se enteren. Con buenos tomates maduros y una sandía sabrosa, tenemos la receta ya lista, al 50%. De la otra mitad ya se encarga nuestro vaso batidor, la KitchenAid Pure Power, que deja esta sopa fría, perfecta. Confiamos plenamente en ella para todo tipo de recetas, pues deja todo fino y con la textura deseada.
El gazpacho tradicional andaluz tiene una base muy clara: tomate, pimiento, pepino, ajo, aceite, vinagre y sal. A partir de ahí han nacido muchas versiones con frutas, sobre todo en verano, porque funcionan muy bien con la acidez del tomate y aportan frescor sin complicar la receta. La sandía sería el reemplazo del pepino, encaja especialmente bien porque tiene mucha agua, un dulzor suave y una textura que se tritura con facilidad. No buscamos hacer un zumo ni una sopa dulce, sino equilibrar el tomate con la fruta. Por eso conviene no pasarse con la cantidad de sandía y ajustar bien el vinagre.
En muchas casas se prepara sin pan para que quede más ligero, aunque también se puede añadir un poco si queremos una textura más cremosa. El resultado está a medio camino entre el gazpacho andaluz y una sopa fría de verano, de esas que se toman casi sin darse cuenta.
Y si os gustan las recetas de verano, podéis probar nuestro remojón andaluz, este clásico que nunca falla cuando hace calor, el salmorejo cordobés, más espeso que el gazpacho y perfecto con huevo cocido y jamón, y el ajoblanco malagueño, una crema fría de almendra muy sencilla y con mucha personalidad. Vamos a por esta versión con sandía, que se prepara tan rápida, algún truco os enseñaré que os sirva, pero ya veis que la receta es muy fácil.
Receta casera de gazpacho de sandía
Ingredientes para preparar la receta

Preparación de los ingredientes del gazpacho
- Lavamos bien los tomates, el pepino y el pimiento. Como vamos a triturarlo todo en crudo, conviene usar verduras frescas y en buen estado. Si los tomates están muy maduros, mejor, porque tendrán más sabor y necesitarán menos ayuda.
- Cortamos los tomates en trozos medianos y los ponemos en el vaso de la batidora o en un bol grande si vamos a usar batidora de mano. No hace falta pelarlos si después vamos a colar el gazpacho. Si preferimos una textura más rústica, podemos dejarlos tal cual y triturar bien.
- Pelamos la sandía, retiramos las pepitas que veamos y la cortamos en dados. Pesamos la pulpa limpia, porque la cantidad de sandía influye mucho en el sabor final. Si usamos demasiada, el gazpacho quedará más dulce y perderá ese punto de tomate que nos interesa.
- Añadimos la sandía al recipiente con los tomates. La sandía soltará bastante líquido, así que no echamos agua de entrada. Es mejor triturar primero y corregir después si hace falta, porque un gazpacho aguado tiene arreglo complicado y poca gracia.
- Pelamos el pepino y lo troceamos. Si la piel es muy fina y nos gusta su sabor, podemos dejar una parte, pero pelarlo ayuda a que el gazpacho quede más suave. También podemos retirar las semillas centrales si el pepino es grande.
- Limpiamos el pimiento verde, retiramos el tallo y las semillas, y lo cortamos en trozos. Usamos poca cantidad para que aporte frescor sin hacerse dueño de la receta. El pimiento verde tiene carácter, y aquí queremos que trabaje en equipo.
- Pelamos la cebolleta y cortamos un trozo pequeño. No hace falta añadir mucha, porque la cebolleta cruda puede subir bastante de intensidad. Si no nos gusta, podemos quitarla sin problema o sustituirla por un poco de cebolla dulce.
- Pelamos el ajo, lo abrimos por la mitad y retiramos el germen central si lo tiene. Este gesto ayuda a que repita menos y deja un sabor más limpio. Si en casa el ajo crudo no tiene muchos fans, usamos solo medio diente.










Triturado y presentación final
- Añadimos al vaso el pepino, el pimiento, la cebolleta y el ajo. Incorporamos también la sal, el vinagre y la mitad del aceite de oliva virgen extra. Empezamos con poca cantidad de vinagre, porque siempre podremos añadir más al final.
- Trituramos durante varios minutos hasta conseguir una crema fina. Si usamos batidora de vaso, lo hacemos a potencia alta. Si usamos batidora de mano, movemos despacio para triturar bien las pieles y las fibras.
- Probamos el gazpacho y ajustamos el punto de sal y vinagre. La sandía puede ser más o menos dulce, así que este paso es importante. Si está demasiado suave, añadimos un poco más de vinagre; si está muy intenso, podemos sumar algo más de tomate o sandía.
- Añadimos el resto del aceite en hilo mientras seguimos triturando. Así conseguimos una textura más ligada y agradable. No hace falta montar una emulsión perfecta, pero sí integrar bien el aceite para que no quede flotando por encima.
- Colamos el gazpacho si queremos una textura más fina. Usamos un colador grande y presionamos con una cuchara para aprovechar bien la mezcla. Este paso es opcional, pero muy recomendable si lo vamos a servir en vasos o como entrante elegante.
- Guardamos el gazpacho en una jarra o recipiente tapado y lo metemos en la nevera durante al menos 1 hora. El reposo ayuda a que los sabores se asienten y a que esté bien frío. También podemos dejarlo hecho por la mañana y tomarlo a la hora de comer.
- Antes de servir, removemos bien porque puede separarse un poco. Probamos de nuevo y corregimos si hace falta. A veces, después del reposo, pide una pizca más de sal o unas gotas de vinagre.
- Servimos el gazpacho de sandía muy frío, con unos dados pequeños de sandía por encima y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Si nos gusta, añadimos albahaca, hierbabuena o un poco de pimienta negra recién molida. Lo llevamos a la mesa en cuencos, vasos o copas pequeñas, según el plan.
Y con esto tenemos una receta de verano rápida, fresca y sin complicaciones. El gazpacho de sandía es perfecto para dejar preparado en la nevera y listo para disfrutar de una comida de rechupete.





Consejos y trucos para preparar un buen gazpacho de sandía
- El tomate debe estar maduro y tener sabor. Si usamos tomates duros o sin gracia, el gazpacho quedará plano aunque la sandía sea estupenda. Los tomates pera, rama o de huerta funcionan muy bien.
- No conviene añadir agua al principio. La sandía ya aporta mucho líquido y los tomates también, así que lo normal es que no haga falta. Si después de triturar lo queremos más ligero, añadimos un poco de agua fría, pero con cuidado.
- El aceite de oliva virgen extra es clave para dar cuerpo y sabor. Podemos usar una variedad suave si no queremos que tape la sandía. Si el aceite es muy intenso, añadimos un poco menos y ajustamos al final.
- Para una versión sin ajo, lo retiramos directamente. Para una versión más suave, usamos medio diente y quitamos el germen interior. También podemos sustituir la cebolleta por cebolla dulce o eliminarla si buscamos un sabor más limpio.

Variaciones del gazpacho de sandía
- En algunas versiones se añade pan para conseguir una textura más cremosa. Basta con poner 40 o 50 g de miga de pan del día anterior y dejarla reposar unos minutos con el tomate antes de triturar. El resultado se acerca un poco más al gazpacho tradicional y queda más saciante.
- También podemos preparar un gazpacho de sandía y fresas, cambiando 150 g de sandía por fresas maduras. La acidez de la fresa combina muy bien con el tomate y da un color precioso. Eso sí, mejor no pasarnos con la fruta para no acabar en territorio batido.
- Otra opción es darle un punto más aromático con hierbabuena, albahaca o unas gotas de lima. En Andalucía y otras zonas de España, las sopas frías han ido adaptándose a lo que había en la despensa y a las frutas de temporada. Esa es una de sus grandes ventajas: parten de una idea sencilla y permiten jugar sin perder el norte.

Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
Antes de preparar la jarra, resolvemos algunas dudas habituales para que el gazpacho quede equilibrado. La receta es sencilla, pero pequeños detalles como la cantidad de sandía, el vinagre o el reposo cambian mucho el resultado.
¿El gazpacho de sandía sabe dulce? Tiene un punto dulce natural, pero no debería saber a postre. Para evitarlo, usamos más tomate que sandía o cantidades parecidas, añadimos el vinagre poco a poco y ajustamos bien la sal. El equilibrio es lo que hace que siga siendo un gazpacho.
¿Se puede hacer sin pan? Sí, queda más ligero y refrescante, perfecta para beber o servir como entrante. Si queremos más cuerpo, añadimos un poco de miga de pan o reducimos la cantidad de sandía.
¿Cuánto dura en la nevera? Lo ideal es tomarlo en 24 horas, aunque puede aguantar hasta 48 horas bien tapado. Antes de servirlo, lo removemos porque puede separarse ligeramente. Si lleva guarniciones, las añadimos siempre en el último momento.
¿Puedo congelar el gazpacho de sandía? No es lo más recomendable. Al descongelar, la textura cambia y puede quedar más aguado. Si sobra, mejor guardarlo en la nevera y consumirlo al día siguiente.
¿Qué hago si me ha quedado demasiado líquido? Podemos añadir más tomate, un poco de pepino o una pequeña cantidad de pan remojado. Después trituramos de nuevo y dejamos reposar. También ayuda colarlo menos, si nos gusta una textura con más cuerpo.
¿Qué vinagre le va mejor? El vinagre de Jerez aporta un sabor más clásico y con personalidad. El de manzana queda más suave y combina muy bien con la sandía. El de Módena puede usarse, pero cambia más el sabor y lo hace algo más dulce.
Última revisión: 12 julio 2026
Hemos trabajado 2 horas y 05 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
15 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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