El mundo de los ingredientes es cada vez más amplio. En nuestras cocinas aparecen productos que hace unos años apenas se veían fuera de su país de origen, pero que hoy forman parte de la despensa de muchos aficionados a la gastronomía. Uno de esos condimentos es el gomasio, también llamado sal de sésamo. Un ingrediente sencillo, muy utilizado en la cocina japonesa, que aporta sabor tostado a los platos y permite reducir la cantidad de sal que utilizamos en la cocina diaria.
Qué es el gomasio
El gomasio (o gomashio) es un condimento tradicional japonés elaborado a partir de semillas de sésamo tostadas mezcladas con sal marina. Su nombre procede de dos palabras japonesas: goma (sésamo) y shio (sal). La mezcla se tritura ligeramente para romper las semillas y liberar sus aceites naturales, lo que da lugar a un condimento aromático con textura granulada y sabor tostado. Aunque hoy se puede comprar fácilmente en tiendas de alimentación ecológica o especializadas, también es muy habitual prepararlo en casa porque solo necesita dos ingredientes y unos minutos de trabajo.

De qué está hecho el gomasio
La receta tradicional del gomasio es muy simple. Se prepara mezclando semillas de sésamo tostadas con sal marina y triturándolas ligeramente en un mortero o molinillo. Las proporciones pueden variar según el gusto o la dieta, aunque lo habitual es utilizar entre 10 y 15 partes de sésamo por una de sal. Cuanto mayor sea la cantidad de sésamo, más suave será el sabor salado. En la cocina japonesa tradicional se suele preparar con un mortero especial llamado suribachi, que permite triturar las semillas sin convertirlas en polvo.
Propiedades nutricionales del gomasio
Gran parte de las propiedades del gomasio provienen del sésamo. Estas semillas son ricas en minerales como calcio, hierro o magnesio, además de aportar proteínas y grasas saludables. También contienen antioxidantes naturales y ácidos grasos insaturados que ayudan a mantener una alimentación equilibrada. Por su combinación de sésamo y sal marina, el gomasio se considera un condimento muy nutritivo que aporta sabor con cantidades pequeñas.
Beneficios del gomasio
Uno de los beneficios más conocidos del gomasio es que permite reducir el consumo de sal. El sabor tostado del sésamo potencia el gusto de los alimentos, por lo que se necesita menos sal para sazonar un plato. Además, las semillas de sésamo aportan minerales y grasas saludables que contribuyen al buen funcionamiento del organismo. En la alimentación macrobiótica se utiliza con frecuencia porque se considera un condimento equilibrado que ayuda a mejorar la digestión y la asimilación de los alimentos. Eso sí, como cualquier condimento con sal, conviene consumirlo con moderación.

Cómo usar gomasio en la cocina
El gomasio es un ingrediente muy fácil de utilizar y se puede incorporar a muchos platos. Lo más habitual es usarlo como sustituto de la sal o como toque final para aportar aroma y textura.
Algunas formas comunes de utilizarlo son:
- Espolvoreado sobre arroz blanco o integral.
- En ensaladas o verduras al vapor.
- En cremas y sopas.
- Sobre tostadas o platos de aguacate.
- Como aderezo para legumbres o cereales.
Su sabor recuerda ligeramente a frutos secos tostados, por lo que combina especialmente bien con recetas sencillas donde puede destacar su aroma.

Cómo tomar gomasio
- La forma más sencilla de consumir gomasio es usarlo como si fuera sal. Basta con espolvorear una pequeña cantidad sobre el plato justo antes de servir.
- En muchas recetas se recomienda añadirlo al final de la preparación, ya que el calor prolongado puede reducir su aroma y sus propiedades.
- Una cucharadita pequeña suele ser suficiente para sazonar un plato de arroz, verduras o ensalada.
Cómo hacer gomasio en casa
Preparar gomasio casero es muy sencillo.
Ingredientes:
- 10–15 cucharadas de semillas de sésamo
- 1 cucharada de sal marina
Preparación paso a paso:
- Primero tostamos las semillas de sésamo en una sartén sin aceite, removiendo constantemente hasta que desprendan aroma. Después las dejamos enfriar.
- A continuación, las mezclamos con la sal y las trituramos ligeramente en un mortero o en un molinillo. La textura ideal es granulada, no completamente en polvo.
- Guardamos el gomasio en un tarro hermético y lo conservamos en un lugar fresco y seco.

El gomasio es uno de esos ingredientes que demuestran que a veces lo más simple funciona mejor. Solo lleva sésamo y sal, pero su aroma tostado cambia completamente el sabor de muchos platos. Además, su facilidad de uso y su versatilidad en la cocina lo convierten en un condimento muy interesante para quienes quieren experimentar con nuevos sabores sin complicarse demasiado. Una pizca basta para notar la diferencia.
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