Gyros caseros con salsa tzatziki, puro sabor mediterráneo

Gyros caseros con salsa tzatziki, puro sabor mediterráneo

Icono personas Para 4Icono euro 1.8€/pers.Icono calorias 190kcal/100g

Ingredientes

  • Para la carne:
  • 500 g de carne de cerdo en filetes finos (puede ser lomo o aguja)
  • 3 cucharadas de yogur natural sin azúcar
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • Zumo de 1 limón
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Para acompañar:
  • Pan de pita
  • Rodajas de tomate
  • Cebolla morada en juliana
  • Lechuga o repollo en tiras
  • Salsa tzatziki (opcional pero muy recomendable)

No hace falta coger un avión a Atenas para saborear uno de los bocados más callejeros y sabrosos del Mediterráneo. Cuando tienes carne especiada, pan calentito y una buena salsa en la ecuación, sabes que el asunto va en serio. Así son los gyros, una receta que, además de fácil, tiene ese punto canalla que tanto nos gusta en un plato rápido pero resultón.

El gyros es una joya de la cocina griega, primo cercano del döner turco o del shawarma árabe. La palabra “gyros” significa “giro” en griego, por el modo en que tradicionalmente se cocina la carne, en un asador vertical giratorio.

Pero en casa, se puede hacer perfectamente al horno o en sartén sin perder ni un gramo de esencia. Aunque el más típico se hace con cerdo, también hay versiones con pollo o ternera. Se acompaña casi siempre con pan de pita y verduras frescas, lo que lo convierte en una especie de bocata griego que enamora desde el primer mordisco.

Para seguir con recetas callejeras con alma mediterránea, puedes animarte con un shawarma casero, que lleva un marinado algo más especiado pero el mismo rollo envolvente; después puedes probar el kebab de pollo al estilo turco, con su toque de yogur y especias suaves; y si prefieres irte al lado más español, no te pierdas el steak sándwich o bocadillo de ternera, un clásico de bocadillo que nunca falla.

Receta casera de gyros

Preparación inicial

  1. Cortamos los filetes de cerdo en tiras finas. Si están un poco congelados, mejor, porque será más fácil hacer cortes finos. Las tiras deben ser de unos 5 mm de grosor para que se cocinen rápido y queden jugosas.
  2. En un bol grande, mezclamos el yogur, el zumo de limón, el aceite de oliva, el ajo bien picado o machacado, y todas las especias: orégano, comino, pimentón, tomillo, sal y pimienta. Removemos todo bien hasta obtener una especie de pasta.
  3. Añadimos la carne cortada al bol y mezclamos con las manos o una cuchara grande para que todas las tiras queden bien impregnadas del adobo. Tapamos con film y dejamos reposar en la nevera al menos 1 hora. Si es toda la noche, mejor aún.
  4. Cuando haya pasado el tiempo de marinado, sacamos la carne y dejamos que coja un poco de temperatura ambiente. Mientras tanto, calentamos una sartén o plancha con un poco de aceite.
  1. Cocinamos la carne a fuego medio-alto. Lo ideal es hacerlo por tandas, para que las tiras no se amontonen y se hagan bien. Queremos que se doren por fuera pero sin secarse por dentro. Esto suele tardar unos 5 o 6 minutos por tanda.
  2. Mientras la carne se hace, podemos ir calentando el pan de pita. Se puede hacer directamente en una sartén sin aceite, un par de minutos por cada lado, hasta que estén blanditos y con algún toque dorado.
  3. Montamos los gyros: abrimos el pan de pita por un lado o lo usamos a modo de wrap. Ponemos una base de lechuga o repollo, unas rodajas de tomate, un poco de cebolla morada, y encima una buena cantidad de carne. Como toque final, acompañamos de una salsa de yogur o la conocida salsa griega “tzatziti”, pero puedes preparar y acompañar con otras salsas, con varias salsas, como la salsa blanca o la salsa roja, deliciosas todas ellas.

Y con esto, tienes un gyros de los que hacen historia, sin salir de casa ni manchar media cocina. Una receta fácil, sabrosa y con ese punto de exotismo que nos saca de la rutina.

Consejos para un gyros de rechupete

  • No te saltes el marinado: cuanto más tiempo esté la carne con las especias, más sabor tendrá.
  • El yogur en el adobo ayuda a ablandar la carne y le da ese punto jugoso.
  • Si no tienes pan de pita, puedes usar tortillas de trigo tipo fajita, aunque no es lo mismo, claro.
  • Para una versión más ligera, puedes montar el gyros en un bol con los ingredientes por separado, como una ensalada templada.
  • El tzatziki no es obligatorio, pero es el alma del gyros: mezcla yogur, pepino rallado, ajo, aceite y un poco de eneldo o menta y verás la diferencia.

Curiosidades de rechupete

El gyros es uno de los grandes iconos de la comida callejera griega y, aunque hoy lo asociamos al pan de pita bien relleno, su origen está muy ligado a la forma de cocinar la carne. Tradicionalmente se asa en un espetón vertical que gira lentamente, permitiendo que la carne se dore por fuera mientras permanece jugosa por dentro. De ahí su nombre, que hace referencia directa a ese movimiento constante.

Aunque fuera de Grecia suele compararse con el döner o el shawarma, el gyros griego tiene personalidad propia gracias al uso de hierbas mediterráneas como el orégano, el tomillo y el limón. El cerdo es la opción más común en Grecia, algo que lo diferencia de otros platos similares de Oriente Medio, y el acompañamiento con tzatziki le da ese contraste fresco tan característico que lo hace inconfundible.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails

Muchos preguntáis si el gyros solo se puede hacer con cerdo, y la respuesta es que no. Aunque el cerdo es el más tradicional, el pollo funciona de maravilla y la ternera también es una opción muy utilizada. Eso sí, conviene elegir cortes tiernos y cortarlos muy finos para que queden jugosos tras el marinado.

Otra consulta habitual tiene que ver con el yogur del adobo, ya que hay quien duda de si es imprescindible. No es obligatorio, pero marca una gran diferencia: el yogur ablanda la carne, ayuda a que las especias se adhieran mejor y aporta ese punto suave que distingue al gyros casero de una simple carne salteada.

También surge la duda sobre cómo conseguir ese sabor tan intenso sin asador vertical. En casa, la clave está en no amontonar la carne en la sartén y cocinarla a fuego vivo por tandas. Así se dora bien y se crea ese ligero tostado que recuerda al gyros original.

Por último, muchos comentáis qué hacer si no encontráis pan de pita auténtico. Se puede usar pan plano, tortillas de trigo o incluso servir la carne en plato con las verduras y la salsa, pero si tenéis opción, el pan de pita calentado ligeramente es lo que realmente redondea la experiencia.

Última revisión: 4 marzo 2026

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