Para 2
2.55€/pers.
297kcal/100g
Ingredientes
- 250 g de habichuelas (judías pintas o rojas) secas
- 300 g de pollo troceado (muslos o contramuslos con hueso)
- 1 cebolla pequeña
- 1 pimiento verde pequeño
- 2 cucharadas de tomate natural rallado
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 cdta de orégano seco
- 1 cdta de comino molido
- 1 cdta de pimentón dulce
- Sal
- Pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
- Agua (la necesaria para la cocción)
Hay platos que no necesitan presentación porque ya huelen a casa desde que los nombras. Y es que las habichuelas con pollo tienen ese don de oler a comida recién hecha, a cocina de abuela, a cazuela a fuego lento con cuchara de madera y pan al lado para mojar.
Este plato, sencillo en apariencia, es de los que se cuelan en tu recetario para quedarse. Y oye, que no se diga que un buen guiso casero no puede ser fácil de hacer. Es una receta que está al alcance de todos, para la que no se necesitan utensilios extraños y hecha con ingredientes fáciles de encontrar.
Las habichuelas con pollo son una receta tradicional que ha cruzado fronteras dentro del mundo hispano. Lo curioso es que, aunque cambien especias o cortes de carne, la base es la misma: legumbres bien cocidas, pollo sabroso y tiempo. Y si quieres probar otras recetas con legumbres, te hemos preparado un especial con más de 10 recetas con legumbres para combatir el frío.
En muchas casas aún se hace en olla de barro o en cocción lenta para que todos los sabores se mezclen como está mandado, pero con una olla de las actuales también sale delicioso. Te recomiendo hacer mucha cantidad. Ya que te pones, aprovecha para guardar un par de túperes con sobras en el congelador y así tienes listo para otro día este guiso tan soberbio.
Si te gusta este tipo de platos de cuchara que calientan el cuerpo y el alma (sin cursiladas, pero literal), te recomiendo echar un ojo a otras recetas como el potaje de garbanzos con espinacas, que tiene ese punto tradicional irresistible; el estofado de lentejas con chorizo, más potente pero igual de sencillo; y unas fabes con bacalao y almejas, que cambian el pollo por marisco pero mantienen la esencia guisera. Vamos, que tienes donde elegir si te animas con más platos de legumbres.
Receta casera de habichuelas con pollo

Preparación inicial
- Como hacemos siempre que cocinamos legumbres secas, arrancamos esta receta poniendo en remojo las habichuelas. Las introducimos en un recipiente amplio y hondo y las cubrimos con abundante agua. Las tapamos y las hidratamos durante unas 10-12 horas. Esto lo podemos hacer la noche anterior y estarán listas cuando, al día siguiente, nos pongamos a cocinar el guiso.
- Cuando las habichuelas estén hidratadas, habrán aumentado considerablemente en tamaño, las escurrimos y las enjuagamos. Luego las reservamos mientras preparamos el resto de ingredientes.
- Empezamos por el sofrito y, para ello, picamos la cebolla, el pimiento verde y los dientes de ajo en trozos pequeños, que luego se deshagan bien durante la cocción. También podemos rallar el diente de ajo, que queda mucho más fino.
- Calentamos un fondo de aceite de oliva virgen extra en una olla grande y pochamos la cebolla, el pimiento y el ajo, todo junto. Agregamos un poco de sal y dejamos las verduras a fuego bajo durante unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando.
- A continuación agregamos el tomate rallado, removemos y continuamos pochando hasta que no quede nada de líquido y el sofrito se haya concentrado, pero sin perder jugosidad.
- Luego agregamos el pollo, sazonamos, y lo doramos ligeramente, separando el sofrito a un lado de la olla para que no se queme.
- Añadimos la hoja de laurel y las especias, es decir, el orégano, el pimentón, el comino, un poco más de sal y pimienta negra. Removemos.
- Por último incorporamos las habichuelas escurridas y cubrimos con abundante agua. Llevamos el conjunto a ebullición y, sí fuera necesario, retiramos la espuma que se pueda formar en la superficie.









Finalización
- Tapamos la olla y cocemos el conjunto, a fuego bajo, durante 60-90 minutos o hasta que las habichuelas estén tiernas.
- Revisamos el nivel de agua a mitad de cocción. Si hace falta, añadimos un poco más de agua caliente para mantener el guiso con suficiente caldo.
- A los 90 minutos probamos una habichuela para comprobar si está blanda. Si ya está tierna, subimos el fuego ligeramente y dejamos otros 10 minutos para que el caldo espese un poco. Si no, seguimos cocinando hasta que esté a nuestro gusto.
- Rectificamos de sal y apagamos el fuego. Dejamos reposar al menos 10 minutos antes de servir para que el guiso coja cuerpo y sabor. ¡Y a disfrutar!
Para este tipo de elaboración recomiendo que te hagas con trozos de pollo con hueso porque aporta más sabor. Evita las pechugas, se secan fácilmente.



Consejos para unas habichuelas con pollo de rechupete
- Usa habichuelas pequeñas, como las pintas o rojas, porque quedan más melosas. Aunque hay otros tipos, como la alubia blanca arrocera, que también funciona con esta receta.
- Si no tienes tiempo de remojo, usa una olla exprés. En 35-40 minutos lo tienes listo.
- El sofrito bien pochado marca la diferencia, así que no tengas prisa y deja que se poche a fuego lento. El resultado final lo agradecerá.
- El comino y el orégano son clave para ese toque “de guiso auténtico”. Puedes prescindir de ellos en caso de no tenerlos a mano, pero marcan la diferencia.
- Si quieres un guiso más espeso, aplasta unas cuantas habichuelas contra la pared de la olla al final de la cocción o tritúralas con una batidora de mano y devuelve el puré resultante a la olla.
Curiosidades de rechupete
El consumo de legumbres con carne de ave es un pilar fundamental en la dieta mediterránea y un ejemplo perfecto de cocina de aprovechamiento. Aunque las habichuelas con pollo son especialmente populares en el sur de España y en diversas regiones de América Latina, su raíz se encuentra en los potajes humildes donde la proteína animal se utilizaba para dar sustancia al plato sin encarecerlo demasiado.
Una costumbre gastronómica muy extendida en los pueblos de interior es el «asustado» de las legumbres, que consiste en añadir agua fría durante el hervor para romper la cocción; sin embargo, en este guiso con pollo, se prefiere mantener una temperatura constante para que la carne no se endurezca.
Es fascinante cómo un plato tan básico ha logrado mantenerse vigente en el recetario actual, demostrando que la combinación de judías pintas y especias como el comino sigue siendo imbatible para lograr una digestión más ligera y un sabor profundo.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Muchos nos preguntáis si es posible utilizar habichuelas de bote ya cocidas para reducir los tiempos de preparación. Podéis hacerlo sin problema, aunque debéis tener en cuenta que el sabor del guiso no será tan intenso, ya que la legumbre no se habrá cocinado junto al pollo y las especias desde el inicio. En este caso, lo ideal es preparar primero un buen sofrito, cocinar la carne con el caldo y añadir las legumbres de conserva solo en los últimos 10 minutos para que cojan el sabor del conjunto sin deshacerse.
Suele haber cierta confusión sobre qué parte del pollo es la más adecuada para que el guiso no quede seco. Lo más recomendable es utilizar siempre contramuslos con hueso, ya que esta pieza resiste mucho mejor los tiempos largos de cocción sin perder su jugosidad, a diferencia de la pechuga, que se vuelve fibrosa rápidamente. El hueso, además, aporta colágeno y minerales que ayudan a que el caldo de las habichuelas tenga mucho más cuerpo y una textura melosa.
Otra consulta frecuente es cómo evitar que la piel de la habichuela se desprenda durante la cocción. El secreto reside en mantener siempre un fuego muy bajo y constante; los borbotones fuertes golpean la
Última revisión: 21 enero 2026
Hemos trabajado 3 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
120 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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