Para 6
0.6€/pers.
520kcal/100g
Ingredientes
- 250 g de harina de trigo
- 250 g de mantequilla fría
- 125 ml de agua fría
- 5 g de sal
El hojaldre sin levadura es una de esas elaboraciones básicas de la cocina que, bien hechas, marcan un antes y un después en cualquier receta. Crujiente, ligero y con ese característico deshojado en capas finísimas, este tipo de masa demuestra que no hace falta levadura para conseguir volumen y textura.
Todo el secreto está en el trabajo con la mantequilla y en el respeto de los reposos, dos factores clave para que el vapor generado en el horno sea el responsable de levantar la masa y crear ese hojaldrado tan apreciado. Preparar hojaldre casero sin levadura requiere algo de paciencia, pero el resultado merece la pena y ofrece una calidad muy superior a muchas masas industriales.
El hojaldre tiene su origen en la cocina europea, especialmente en la tradición francesa, donde se perfeccionó la técnica del laminado con mantequilla. Aunque hoy lo asociamos a la repostería y a recetas saladas muy elaboradas, el hojaldre tradicional siempre se ha hecho sin levadura. Su crecimiento se produce únicamente gracias al agua de la masa y de la mantequilla, que al evaporarse en el horno separa las capas. Esta técnica convirtió al hojaldre en una masa muy valorada en cocina profesional por su textura y versatilidad.
Receta casera de hojaldre sin levadura

Preparación paso a paso
- Comenzamos colocando la harina de trigo en un bol amplio y añadimos la sal, mezclando bien para que se distribuya de forma homogénea. Incorporamos poco a poco el agua fría, removiendo con una cuchara o con la mano hasta obtener una masa básica, algo rugosa pero sin grumos secos. Amasamos lo justo para integrar, sin trabajar en exceso.
- Formamos una bola con la masa, hacemos un corte en forma de cruz en la superficie, la envolvemos en film y la dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos. Este reposo permite que el gluten se relaje y facilita el estirado posterior.
- Mientras la masa reposa, preparamos la mantequilla fría. La colocamos entre dos papeles de horno y la golpeamos suavemente con un rodillo hasta formar un cuadrado de aproximadamente 1 cm de grosor. La reservamos en la nevera para que mantenga una textura firme pero maleable.
- Sacamos la masa de la nevera y la estiramos sobre una superficie ligeramente enharinada, formando una cruz con brazos alargados y un centro más grueso. En el centro colocamos la mantequilla y plegamos los brazos de la masa sobre ella, envolviéndola por completo y sellando bien los bordes para que no se escape durante el laminado.
- Estiramos el conjunto con el rodillo en una sola dirección, formando un rectángulo largo. Doblamos la masa en tres partes, como si fuera un tríptico, y giramos 90 grados. Este proceso constituye la primera vuelta del hojaldre sin levadura.
- Repetimos el estirado y el plegado un total de seis veces, respetando un reposo en frío de 15 minutos cada dos vueltas. Estos reposos son fundamentales para evitar que la mantequilla se derrita y para mantener definidas las capas.
- Tras la última vuelta, envolvemos la masa en film y la dejamos reposar en la nevera al menos 30 minutos antes de usarla. En este punto el hojaldre casero está listo para estirar y adaptar a la receta que vayamos a preparar.
Dominar el hojaldre sin levadura abre la puerta a infinidad de recetas dulces y saladas, y convierte una masa básica en un auténtico recurso de cocina que siempre apetece tener a mano.



















Consejos para un hojaldre sin levadura de rechupete
- Trabajar siempre con mantequilla fría es clave para que las capas queden bien definidas y el hojaldre suba correctamente en el horno.
- Respetar los reposos en frío evita que la masa se rompa y facilita un laminado limpio.
- Usar un horno bien precalentado asegura que el hojaldre sin levadura se eleve desde el primer momento.
Curiosidades de rechupete
El hojaldre puede llegar a tener cientos de capas finísimas tras varias vueltas, lo que explica su textura ligera y crujiente. Aunque parezca una masa complicada, su fórmula es sorprendentemente sencilla y demuestra cómo la técnica puede transformar ingredientes básicos en una elaboración espectacular.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
En bastantes mensajes me comentáis que el hojaldre sin levadura no sube lo suficiente en el horno. En la mayoría de los casos el problema está en una mantequilla demasiado blanda o en un horno poco caliente. El golpe de calor inicial es imprescindible para que el vapor se genere rápido y empuje las capas hacia arriba.
También aparecen dudas sobre si se puede congelar la masa. El hojaldre casero admite congelación sin problema, siempre bien envuelto, y puede conservarse varios meses. Lo ideal es descongelarlo lentamente en la nevera antes de usarlo para no romper la estructura interna.
Algunos preguntáis si es posible sustituir la mantequilla por margarina. Técnicamente se puede, pero el resultado en sabor y textura no es el mismo. La mantequilla aporta aroma y un hojaldrado más limpio, mientras que la margarina suele dar un resultado más graso y menos definido.
Otra consulta habitual tiene que ver con el estirado final. Para que el hojaldre mantenga su estructura, conviene estirarlo siempre en una sola dirección y evitar presionar los bordes, ya que eso sella las capas e impide que suban correctamente.
Última revisión: 19 abril 2026
Hemos trabajado 3 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
90 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetario de cocina Recetas de pan, masas y rebozados Recetas de postres y dulces Recetas por ocasión Recetas tradicionales




