Leche frita caramelizada

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Leche frita caramelizada

Info.

Ingredientes para Leche frita caramelizada

  • Para la base de la leche frita: 500 ml de leche entera
  • La piel de medio limón
  • 1 rama de canela
  • 60 g de almidón de maíz o maicena
  • 60 g de azúcar blanca
  • Para el rebozado: harina de trigo común 00
  • 2 huevos M
  • Fritura: Aceite de girasol
  • Para el caramelizado: Azúcar morena y un soplete de cocina

Cómo hacer leche frita caramelizada.

La leche frita es uno de los dulces caseros más tradicionales del país, aunque es en el norte de España donde más se consume.

No se sabe a ciencia cierta de dónde procede pues hay varias comunidades que lo reclaman como propio, como Castilla León y el País Vasco y, concretamente, Palencia y San Sebastián.

El secreto de su éxito radica en la sencillez y popularidad de sus ingredientes, que no pueden ser más básicos: leche, harina, huevo y azúcar.

Generalmente se toma como postre, pero nada nos impide disfrutar de unas porciones de leche frita a la hora de la merienda.

Sí la leche frita tradicional está rica, no imagináis lo deliciosa que queda caramelizada. Recién hecha está de rechupete aunque nosotros no le hacemos ascos sí nos la ponen delante fría.

Hay establecimientos que la sirven con una crema inglesa como base o salsa y un poco de nata montada o helado de vainilla como guarnición y convierten a este dulce en un postre de lo más glamuroso.

Os dejamos con esta versión nuestra, leche frita caramelizada, que está de muerte lenta, Su interior cremoso y exterior crujiente la convierten en una receta de rechupete 100%.

Preparación de la base de la leche frita

  1. En un cacito calentamos la leche con la piel de limón, sin nada de parte blanca para que no amargue, y la rama de canela.
  2. Antes de que comience a hervir, retiramos el cazo del fuego y retiramos la piel de limón y la rama de canela que desechamos.
  3. En un recipiente hondo mezclamos el azúcar y la maicena y le agregamos la mitad de la leche caliente que tenemos en el cacito.
  4. Removemos con unas varillas para incorporar y asegurarnos que no dejamos grumos.
  5. Vertemos esta mezcla en el cacito, removemos de nuevo y colocamos otra vez sobre el fuego.
  6. Calentamos a fuego medio-bajo al tiempo que removemos para que no se agarre la mezcla a la base. Según toma temperatura, la mezcla se vuelve más espesa y toma cuerpo así que es importante no parar de remover.
  7. Cubrimos un recipiente con papel sulfurizado o lo engrasamos con mantequilla y espolvoreamos con azúcar glace.
  8. Vertemos la mezcla en el recipiente y la extendemos bien por toda la superficie y cubrimos con papel film, procurando que quede bien pegado para que, al enfriar, no se forme costra en la superficie.
  9. Esperamos a que se atempere un poco antes de pasar el recipiente a la nevera, donde dejamos que se enfríe y tome cuerpo, por lo menos, una hora.

Forma, fritura y presentación final de la leche frita

  1. Transcurrido este tiempo y una vez que la mezcla esté firme, desmoldamos sobre una tabla de madera y cortamos en cuadrados, círculos o la forma que más nos guste.
  2. Podemos usar un cortapastas y hacerlo a cuchillo. Al gusto.
  3. Cogemos dos platos hondos. Batimos los huevos en uno de ellos y colocamos la harina en el otro.
  4. Llenamos una sartén con abundante aceite de girasol y lo calentamos.
  5. Pasamos cada porción por harina primero y luego por huevo batido, hasta que se impregne bien por ambas caras y freímos.
  6. Volteamos para que se dore por los dos lados y retiramos de la sartén, dejando que escurran todas las porciones sobre papel absorbente.
  7. Por último, colocamos la leche frita sobre una bandeja de horno y espolvoreamos cada porción con un poco de azúcar moreno.
  8. Caramelizar con ayuda de un soplete o, en su defecto, colocando la bandeja bajo el grill del horno.

Podéis ver todas las fotos del paso a paso de la receta de leche frita caramelizada en este álbum. No os perdáis detalle y os saldrá un postre 100% de rechupete.

Curiosidades y consejos para una leche frita de rechupete

  • Como ocurre con todas las recetas que son tradicionales y, sobre todo, caseras, cada maestrillo tiene su librillo y hay muchas versiones de la leche frita.
  • Quizás la más extendida sea la que utiliza pan rallado, que le aporta un toque de rebozado similar al de las croquetas, menos fino y delicado que el sencillo de harina y huevo que a nosotros nos gusta más y que suele ser la que más gusta. Pero cada cual que la prepare al gusto.
  • El origen de la receta es incierto, reivindicando varias regiones españolas su autoría. Es verdad que en el norte de España este postre es casi una religión y tiene sus más devotos seguidores.
  • Aunque su invención seguramente fue de aprovechamiento de los ingredientes más comunes en la cocina: leche, harina y huevos. Al igual que las torrijas son bastante parecidas a la leche frita o tostadas de crema.
  • Normalmente se presenta en cuadrados o rectángulos de unos 3-5 cm de lado y 2 cm de espesor, pero nos ha apetecido darle una forma diferente y hemos sacado el cortapastas circular.
  • Lo mismo podéis hacer vosotros si queréis darle un aire distinto y original a la leche frita y rematar la faena caramelizando la superficie con una fina capa de azúcar tostado.
  • El secreto de la leche frita es conseguir una textura cremosa pero que no se deshaga y el rebozado. Son populares en Madrid las rebozadas con pan rallado según Néstor Luján y Juan Perucho en “El libro de cocina Española, Gastronomía e Historia“.
  • Podéis tomar la leche frita caliente, templada o fría de la nevera. A mi me gusta así tal cual, os aseguro que no habrá nadie que se resista a este postre, su sabor es único.
  • Para los amantes de los dulces, degustar este manjar es reencontrarse con el pasado.

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  1. Josiño dice:

    Qué pasada Alfonso! Hemos disfrutado con todo el proceso con los niños, no sólo les he tenido entretenidos un buen rato… luego se las han comido jajaja. El caramelo, al final lo hemos hecho de manera tradicional, con caramelo comprado… no tenía soplete. Todo un acierto tu blog

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