Si hay un tema que da lugar a muchas charlas y programas de TV, ese es la alimentación. Un tema muy complejo, y aún más, cuando estamos rodeados de noticias e informaciones nuevas que nos confunde más.
Con eso de que somos lo que comemos, ya no sabemos lo que comer porque parece que todo afecta a nuestro organismo y a futuras enfermedades. Cosas como, si quieres adelgazar come esto, cuidado con esto que es cancerígeno, cuece así esto para que no pierda los nutrientes, fíjate en las etiquetas antes de comprar, etc. es una auténtica locura.
Ya no sabemos qué es realidad y que es un mito. No sabemos si realmente los superalimentos existen, si las frutas y verduras nos trasmiten los pesticidas, si la alimentación que dan a los pollos es saludable y nos puede transmitirenfermedades, si bebo el zumo de naranja, nada más exprimirlo. ¿A quien hago caso?

Los grandes secretos de la alimentación
Pues mira empezaremos diciendo las tres verdades:
- Comer alimentos frescos, de temporada y de cercanía, por supuesto lavados. Por un mundo mejor, pero sobre todo por una salud mejor.
- Que cocinéis vosotros mismos en casa, siempre que os sea posible. Las calorías escondidas de las comidas preparadas y en restaurantes no ayudan nada.
- Y que aprendáis a leer las etiquetas de los alimentos, porque os ayudará mucho a diferenciar y a reconocer los alimentos reales. Este consejo puede mejorar mucho tu salud. Ya que es inevitable que en algún momento tengáis alimentos y productos procesados en tu dieta. Pero cuando más naturales mejor.
Luego, pues seguiremos las 8 reglas de oro en la alimentación:
- Alimentación saludable y variada
- Alimentación compuesta por todos los grupos de la pirámide alimenticia
- Comer 5 veces al día
- El desayuno es la comida más importante
- Evitar la sal
- Comer verduras y frutas frescas
- Acude a un nutricionista
- Haz la lista de la compra y organiza tus comidas semanalmente
Aparte de estas tres verdades como un templo y de estas 8 reglas de oro, te diremos algunos bulos que circulan sobre la alimentación diaria, que nos hemos creído y a día de hoy siguen estando ahí. No sé muy bien por qué, bueno sí, porque somos un poco inocentes, jajajaja.
Los huevos frescos

Ayyyy los huevos, qué miedo les tenemos a los pobres huevos, que si blancos, que sí marrones, ahora que si azules…. Madre mía. Pero qué pasa cuando los cascamos y aparece esa manchita roja. Ohh Dios, tíralo niña que está mal. Pero, realmente sabemos que es?? Tranquilos que hay tantos controles que malo no es. Tan solo son manchas de sangre que se producen durante la formación del huevo. No pasa nada por comerlas.
Si aún así, quieres evitarlas porque te dan mucho asco, pues toma nota que suelen aparecer más en los huevos marrones que en los blancos, y más en huevos de granjas masivas que en los camperos. Así que, compra huevos blancos y camperos.
Nuestro jamón

Qué le pasa a nuestro jamón serrano, nuestro producto estrella, cuando aparecen esas pequeñas motitas blancas. ¿Está mal? ¿Es sal? ¿Es de poca calidad? ¿Son ácaros? Pues debo decirte que no está mal y que tampoco es sal exactamente, sino que son pequeños cristales de tirosina, que se forman durante el proceso de maduración natural, correcto, prolongado en el tiempo y de calidad.
Es una reacción de las proteínas del jamón al romperse en pequeños pedazos y da lugar a la formación de aminoácidos libres que acaban por cristalizar en lo que llamamos esos “puntos blancos del jamón”. Se da tanto en jamones sencillos, paletas, como en los mejores jamones. Sobre todo en los de larga duración de curado y lenta. También aparece en otros alimentos como el queso, pero por su color blanco, no nos damos cuenta.
La corteza del queso

Vosotros, que hacéis cuando os ponen una ración de queso, os coméis la corteza o la dejáis? Pues bien, se puede comer. Pero… siempre hay un pero, depende la corteza. Diferenciaremos las cortezas naturales y las artificiales. Las naturales por su puesto que se pueden comer y las superficiales se puede, pero como que mejor que no. Vamos a detallar:
- Naturales: se forma en el proceso de maduración y secado. Diremos que son parte del propio queso que se ha secado y contiene menos agua.
- Artificiales: pues como su nombre indica es artificial y se utilizan ceras y parafinas de diferentes colores y texturas, que no aportan nutricionalmente nada, así que no hay por qué comerlas.
El caldo de los botes de verduras y legumbres

Vosotros tiráis el líquido de los botes verduras y legumbres qué compráis? ¿O lo utilizáis? Yo creo que por regla general lo tiramos. Siempre vamos corriendo, y colamos las verduras u hortalizas y listo.
Pero lo cierto, es que se puede beber y utilizar, realmente es el propio agua de cocción que se ha utilizado para cocerlas y además contiene todos los nutrientes. Algunos veganos de nuestro blog ya lo sabrán, pero este líquido se llama aquafaba y sirve para hacer muchas recetas. Os aconsejamos echarle un vistazo porque es muy curioso. Hay que decir que algún conservante lleva, pero por lo general es el aditivo E300, que simplemente es vitamina C. No confundir con el líquido de las conservas de encurtidos que llevan mucha sal y es desaconsejable beberlo.
La piel del embutido

¡¡¡Niño, quita la piel del chorizo!!! Cuántas veces nuestras abuelas nos han dicho esto. Pues bien, esas costumbres aún hoy las tenemos. Pero, ¿realmente se puede comer o no?? Pues como antes decíamos con la corteza del queso, todo depende. Sí es natural o artificial. El problema es que es muy difícil distinguir si es natural o distinto, y además no están obligados a indicarlo.
Las pieles naturales son tripas del intestino delgado del propio animal que se rellenan. Las artificiales lo bueno es que son aptas para el consumo alimenticio, pero no por ello hay que comerlas. Por lo general la piel del Fuet es natural. Desmontando mitos. Verdades y mentiras de la alimentación. Es un mundo muy extenso y loco pero creo que nos vendría muy bien a todos conocer más. Incluso propondría una asignatura en los colegios para conocer lo que comemos y cómo nos afecta. ¿Qué os parece?
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