Para 4
1.2€/pers.
410kcal/100g
Ingredientes
- 400 g de pasta larga (espaguetis, linguine o bucatini) de Garofalo
- 120 g de pan duro rallado grueso
- 3 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 guindilla seca (opcional)
- Perejil fresco
- Sal
- Queso curado rallado (opcional, para servir)
Hay platos que demuestran que no hace falta mucho para comer bien, y la pasta pangrattato es uno de los mejores ejemplos. Una receta italiana de aprovechamiento, nacida para sacar partido al pan duro y convertirlo en algo crujiente, aromático y lleno de sabor. Pocos ingredientes, técnica sencilla y un resultado que sorprende por lo bien que funciona.
Este plato es pura cocina de fondo de despensa. Pasta, pan rallado, ajo y aceite de oliva se combinan para crear una textura y un contraste que engancha desde el primer bocado. No es una pasta con salsa al uso, pero tampoco la necesita. Aquí manda el crujiente y el sabor tostado, con un punto rústico que la hace tremendamente adictiva.
La pasta pangrattato tiene su origen en el sur de Italia, especialmente en regiones como Calabria o Sicilia, donde el queso no siempre estaba al alcance de todos. En esas zonas, el pan rallado tostado se utilizaba como sustituto del queso, hasta el punto de ganarse el nombre popular de “el queso de los pobres”.
Receta casera de pasta pangrattato

Preparación paso a paso
- Ponemos abundante agua a hervir en una olla grande. Cuando rompa a hervir, añadimos sal generosamente y cocemos la pasta siguiendo las indicaciones del fabricante hasta que quede al dente.
- Mientras la pasta se cuece, pelamos y laminamos finamente los ajos. Picamos también un poco de perejil fresco y reservamos.
- En una sartén amplia calentamos el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añadimos los ajos laminados y, si nos gusta un punto picante, la guindilla desmenuzada.
- Cuando los ajos empiecen a dorarse ligeramente, incorporamos el pan rallado. Bajamos un poco el fuego y removemos constantemente para que se tueste de manera uniforme.
- Cocinamos el pan durante varios minutos, hasta que quede bien dorado, seco y crujiente. Ajustamos de sal y retiramos del fuego.
- Escurrimos la pasta reservando un poco del agua de cocción. La añadimos directamente a la sartén del pangrattato o a un bol grande.
- Incorporamos el pan tostado sobre la pasta y mezclamos bien. Si vemos que queda demasiado seca, añadimos un chorrito del agua de cocción para ayudar a ligar el conjunto.
- Espolvoreamos el perejil fresco, damos una última vuelta y servimos inmediatamente. En el plato, quien quiera puede añadir un poco de queso curado rallado, aunque la receta tradicional se disfruta perfectamente sin él.
Un plato humilde, rápido y lleno de carácter que confirma que, muchas veces, menos es mucho más.









Consejos para una pasta pangrattato de rechupete
- Utilizar pan duro de verdad, mejor de uno o dos días, consigue un pangrattato más crujiente y con mejor sabor.
- Tostar el pan a fuego medio y con paciencia evita que se queme y amargue el plato.
- Reservar agua de cocción de la pasta es clave para ajustar la textura final y que no quede seca.
- Añadir ralladura de limón o anchoas picadas es una variación muy habitual si se quiere darle un punto extra de sabor.
Curiosidades de rechupete
Durante mucho tiempo, el pangrattato fue un símbolo de cocina humilde y de aprovechamiento. En las casas del sur de Italia, tirar pan era impensable, así que se transformaba en este “falso queso” que daba vida a platos muy sencillos. Hoy en día, esta receta se ha convertido en un ejemplo claro de cómo la cocina tradicional puede ser sostenible, sabrosa y actual sin perder sus raíces.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Al preparar esta receta suele aparecer la duda de si se puede usar pan rallado comercial. Se puede usar, pero el resultado no es el mismo; el pan rallado casero aporta más textura y un sabor tostado mucho más marcado.
También nos preguntáis a menudo si es obligatorio usar pasta larga. No lo es, aunque espaguetis o linguine funcionan mejor porque el pangrattato se adhiere mejor; con pasta corta queda igualmente rica, pero algo menos equilibrada.
Otra consulta frecuente es si el plato se puede recalentar. Se puede recalentar, pero pierde parte del crujiente, por lo que lo ideal es consumir la pasta pangrattato recién hecha.
En algunos correos aparece la duda de si se puede hacer sin ajo. Se puede omitir, aunque el ajo es uno de los pilares del sabor tradicional; en su ausencia conviene reforzar el plato con hierbas o un buen aceite.
Última revisión: 28 febrero 2026
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Está receta quedó de rechupete, me encantó la sencillez y exquisitez en este plato.