Para 4
2€/pers.
310kcal/100g
Ingredientes
- 4 pechugas de pollo
- 2 cebollas grandes
- 3 dientes de ajo
- 150 ml de vino blanco
- 200 ml de caldo de pollo (o agua con media pastilla)
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de harina o maicena (opcional, para espesar la salsa)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
Cuando hablamos de cocina de las de siempre, de la de cuchara y fuego lento, no puede faltar una buena receta de pechugas de pollo en salsa. Esta versión tradicional es un básico en muchas casas: sencilla, con ingredientes que tienes por casa y que siempre queda de diez. Y lo mejor… es de esas recetas que te piden pan.
Este plato es un clásico absoluto del recetario casero español. No tiene origen concreto porque se ha cocinado en toda España con pequeñas variaciones según la zona: con laurel, con almendras, con tomate, con vino… La idea siempre es la misma: aprovechar unas pechugas de pollo, que pueden ser un poco secas si se cocinan sin mimo, y convertirlas en un plato jugoso, lleno de sabor, con una salsa que huele a cocina de madre.
En esta misma línea de cocina sencilla y de las de toda la vida, no puedes perderte el pollo al ajillo, que combina ajo, vino y un toque de laurel para un sabor potente. Otra receta muy parecida y que también pide pan es el pollo guisado con arroz y vino blanco, una de las versiones más tradicionales del recetario español. Y si te apetece una opción con verdura, prueba las fajitas mexicanas de pollo, una forma sabrosísima de preparar esta carne blanca con un punto más colorido.º
Receta de pechugas de pollo en salsa


Preparación paso a paso
- Secamos bien las pechugas con papel de cocina y las salpimentamos por ambos lados. Si son muy gruesas, podemos filetearlas para que se cocinen mejor y queden más jugosas.
- Calentamos el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Doramos las pechugas durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que queden doradas por fuera. No hace falta que se cocinen del todo, ya que se terminarán de hacer en la salsa. Las retiramos a un plato y reservamos.
- En la misma sartén, bajamos el fuego a medio y añadimos las cebollas cortadas en juliana fina. Cocinamos lentamente durante unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén blanditas y empiecen a dorarse. Añadimos los ajos picados y cocinamos un par de minutos más.
- Si queremos una salsa más espesa, podemos espolvorear una cucharadita de harina sobre el sofrito de cebolla y ajo. Removemos bien para que se cocine durante un minuto y pierda el sabor a crudo.
- Subimos el fuego y añadimos el vino blanco. Removemos bien para que se integren los sabores del fondo de la sartén. Dejamos que hierva durante unos 2-3 minutos para que se evapore el alcohol.
- Añadimos el caldo de pollo y la hoja de laurel. Volvemos a meter las pechugas en la sartén con la salsa. Tapamos y cocinamos todo junto a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
- Si la salsa queda muy líquida, cocinamos destapado los últimos 5 minutos para que reduzca. La textura debe quedar espesa, melosa, y con la cebolla prácticamente deshecha. Probamos de sal, corregimos si hace falta, y listo. Podemos espolvorear con un poco de perejil fresco picado al servir.
Estas pechugas de pollo en salsa, preparadas con ingredientes sencillos, son la demostración de que lo clásico nunca pasa de moda. Son sabrosas, jugosas y con una salsa de las que no se olvidan. Perfectas para el día a día, para invitar a comer sin líos o para llenar el tupper con algo que te alegre la jornada. Y ya sabes: si hay pan, que no falte. Porque esta salsa no se perdona.








Consejos para unas pechugas de pollo en salsa perfectas
- Si tienes cebolla morada, puedes mezclarla con la blanca para un sabor más dulce.
- Para un toque más rústico, puedes añadir una zanahoria rallada junto con la cebolla.
- El vino blanco seco es ideal para esta receta, pero también puedes usar jerez o incluso sidra.
- Si prefieres una salsa más fina, puedes triturarla antes de volver a añadir el pollo.
- Esta receta admite perfectamente hacerla con antelación. Reposada está aún más rica.
- Al ser un plato tan versátil y barato, ha sido una forma ideal de dar de comer a toda la familia sin complicaciones. Una receta humilde que, con cariño, se convierte en un auténtico manjar.
Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
- Una de las preguntas más habituales es cómo evitar que la pechuga quede seca.
- La clave está en no cocinarla en exceso y en dejar que termine de hacerse dentro de la salsa, nunca a fuego fuerte.
- También suele surgir la duda de si se puede congelar, y la respuesta es sí, siempre que se haga una vez fría y bien cerrada, ya que la salsa aguanta perfectamente.
Última revisión: 14 enero 2026
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